Demanda del distrito escolar agrega obstáculo a lento crecimiento de vivienda en Salinas

Jocelyn Ortega
El Sol de Salinas
Un padre carga una mochila, útiles escolares y artículos para el hogar mientras camina frente a la oficina del Distrito Escolar Alisal Union durante el sorteo del Programa de Educación para Migrantes de la Región XVI en el este de Salinas, California, el miércoles 2 de septiembre de 2020.

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A medida que residentes de Salinas continúan solicitando viviendas accesibles, una demanda entre el Distrito Escolar Alisal Union y Stone Bridge Homes ha detenido un posible desarrollo de viviendas. 

El Plan Específico del Área Central (CASP por sus siglas en inglés), que está aprobado mas aún no certificado, tiene como objetivo abordar la escasez de viviendas mediante la creación de aproximadamente 3,911 residencias, incluidas casas adosadas y apartamentos, junto con lotes comerciales, parques, una estación de bomberos y dos sitios escolares potenciales en un Tramo de 750 acres en la gran área de North Salinas. 

Los desarrollos estarían ubicados a lo largo del lado norte de Boronda Road, Constitution Boulevard y Natividad Road. 

El vicepresidente de Stone Bridge Homes, Hugh Walker, asegura que el objetivo es mejorar la calidad de vida de los residentes y la economía local. Stone Bridge Homes ya ha producido cientos de viviendas y apartamentos en áreas del norte de Salinas. 

“Hay mucha gente compitiendo para conseguir esa casa o alquilar esa unidad y no puedes simplemente exigir lo que quieres por un precio”, comenta Walker. “Cuando hay escasez, los números siguen subiendo más y más”. 

Hay un problema. 

El Distrito Escolar Alisal Union proyecta que el nuevo plan de vivienda traería aproximadamente 1,500 nuevos estudiantes al distrito. 

El distrito presentó una demanda contra el Informe de impacto ambiental de la ciudad, afirmando que el informe no abordaba adecuadamente cómo se financiaría la construcción de escuelas para más de 1,500 niños en edad de primaria. 

“No sabemos cuánto costarán estas escuelas cuando las construyamos”, dijo el superintendente de Alisal Union, Jim Koenig. “El costo de construcción que nos han dado para una sola escuela es de $30 millones, sin incluir los costos de adquisición del terreno. Por lo tanto, vamos a tener que encontrar algo en el vecindario de $60 millones”. 

Koenig dice que, si bien el distrito tiene un superávit de $30 millones, esos fondos se asignan para abordar las necesidades de los estudiantes actuales y que simplemente no tienen suficientes fondos para construir las dos nuevas escuelas. 

El distrito tiene como objetivo obtener fondos con su propuesta para establecer un Distrito de Instalaciones Comunitarias. A través del distrito, Alisal Union podría emitir bonos y construir una escuela que estaría lista para posibles propietarios de viviendas con niños en edad escolar. El distrito ya compró, y está contribuyendo, un sitio de 12 acres que puede usarse para la construcción de la primera de las dos escuelas necesarias en el Área Central. 

El distrito también se comprometió a contribuir con $2 millones para pagar los costos iniciales de planificación del proyecto y solicitará fondos estatales para una parte del proyecto a través del estado. 

Mientras tanto, Walker argumenta que las escuelas locales han visto una disminución en la inscripción en la última década. Le preocupa que los dueños de propiedades y los residentes que se muden a las áreas CASP sean, en última instancia, responsables de pagar más dinero para construir las escuelas además de las tarifas de los desarrolladores. 

“No produciremos suficientes estudiantes para llenar las escuelas que tienen ahora”, comenta Walker. “Los alumnos que producimos pueden ir a sus escuelas existentes y llenar sus asientos ya existentes para que obtengan una asistencia diaria promedio y dinero del estado para mantener saludables todas sus escuelas existentes”. 

Koenig piensa que hacer que los niños en las áreas CASP asistan a las escuelas existentes no sería práctico debido a la larga distancia que tendrían que caminar y los peligros potenciales que podrían enfrentar al cruzar la calle Boronda Road de cuatro carriles. 

“Se necesita vivienda en esta comunidad; no hay duda de eso”, aseguró Koenig. “Pero el desarrollo de la vivienda debe hacerse de una manera que aborde las preocupaciones ambientales y construir viviendas sin proporcionar los recursos adecuados para la construcción de escuelas no es respetuoso con el medio ambiente, ya que obligar a los padres a llevar a sus hijos a escuelas lejanas es una fuente de contaminación”. 

El distrito reconoció la disminución, pero dice que la inscripción cambia constantemente. Administradores creen que la inscripción aumentará a medida que el crecimiento de la vivienda en el área CASP atraiga a más residentes. 

La decisión sobre el plan final la tomarán funcionarios de la ciudad. 

“No es una agresión en este momento porque no estamos listos para clavar una pala en el suelo y ponernos en marcha”, comentó Walker. “Pero puede ser una violación aquí quizás en los próximos seis meses más o menos. Si no se resuelven, estos proyectos no avanzan”. 

El concejal Steve McShane dice que tiene la esperanza de que pronto se llegue a una resolución. 

“Estamos trabajando arduamente para resolver esas demandas, y soy optimista de que comenzaremos a trabajar para fin de año”, señaló. “Todavía tenemos que hacer más, y lo haremos”. 

El periódico The Californian también se comunicó varias veces con el abogado de la ciudad de Salinas, pero no recibió respuesta. 

Traducción Alfredo García