Nuevo centro de salud infantil de Salinas ofrece rayo de esperanza a pacientes vulnerables

Jocelyn Ortega
El Sol de Salinas
La fisioterapeuta Trish Krall se sienta con dos niños en una sala de terapia en la nueva sede de Coastal Kids en Salinas, California.

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Un nuevo consultorio médico en la ciudad de Salinas significa que viajar es un obstáculo menos para las familias de bebés y niños con enfermedades crónicas o con retraso en el desarrollo.

La organización sin fines de lucro Coastal Kids Home Care (CKHC) abrió recientemente su nueva sede en el centro de Salinas, llevando enfermeras y atención directamente a los hogares y vecindarios de los necesitados.

Se espera que los padres como Pamela Bradley, cuyos cuatro hijos tienen necesidades especiales y han dependido del cuidado de las enfermeras de CKHC durante años, se beneficien del espacio de la oficina y la clínica de Salinas.

"Nunca los hemos tenido tan cerca y para mí, es un salvavidas", señaló Bradley. "Mis hijos son frágiles desde el punto de vista médico y, a veces, ni siquiera puedo levantar a uno de ellos. Durante años, hemos sido emparejados con muy buenas enfermeras que nos ayudan".

Desde el 2005, CKHC ha ayudado a miles de pacientes en los condados de Monterey, Santa Cruz, San Benito y Santa Clara. La mayor parte del trabajo involucra a enfermeras y otros profesionales médicos que realizan visitas domiciliarias a los pacientes jóvenes más vulnerables que necesitan atención.

Tony y Christina Macias tienen un hijo de 10 años, Niko, que lucha contra el cáncer. Tony asegura que la nueva instalación ofrece un rayo de esperanza a los pacientes más jóvenes.

"Los niños se acostumbran a ir al hospital y asustarse", apuntó. "Pero cuando vienen las enfermeras, los ojos de los niños se iluminan y están muy tranquilos".

El joven paciente Niko Macias dirige la ceremonia de inauguración del nuevo edificio Coastal Kids Home Care en Salinas, California.

La familia dice que a menudo conducían largas horas hasta las instalaciones médicas, hasta Stanford, para hacer el trabajo de laboratorio de Niko. Eso fue hasta que el personal de CKHC se puso en contacto con ellos y se ofreció a que una enfermera fuera a la casa de la familia.

“Cuando llegó la pandemia, ya había pasado por una cirugía, comenzó la quimioterapia”, dijo Christina. “Estábamos atrapados en el tráfico durante horas cuando estaba enfermo y no podíamos sacarlo de la casa porque ahora teníamos un niño inmunocomprometido”.

Niko dice que tener atención domiciliaria durante los últimos dos años ha marcado la diferencia.

"Daba un poco de miedo al principio estar enfermo, pero mi parte favorita es tener a las enfermeras allí porque así no tenemos que conducir tan lejos para que nos ayuden", comentó.

Las habitaciones con temas de naturaleza están diseñadas para brindar a pacientes jóvenes una experiencia de terapia más divertida y cómoda en la nueva sede de Coastal Kids Home Care en Salinas, California.

El nuevo edificio incluye múltiples salas de terapia con temas de la naturaleza y obras de arte que representan las playas, el safari y la vida en la granja en la Costa Central para crear una experiencia de tratamiento y terapia más divertida y relajada.

El personal y los servicios van desde enfermeras pediátricas, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, médicos, oficinas de asesoramiento y nueva tecnología para ayudar a los trabajadores.

CKHC tiene aproximadamente 150 empleados y las familias tienen la opción de recibir terapia clínica en el consultorio o en casa.

“Durante el COVID, la cantidad de llamadas de consejería fue muy alta”, señaló Ceja. “Esta población parece tener más familias enfermas y vulnerables y las enfermeras trabajaron sin parar. Queremos continuar con ese trabajo”.

Coastal Kids Home Care abre una nueva sede en Salinas, California.

El nuevo edificio fue posible gracias a la recaudación de fondos, una subvención de Central California Alliance for Health y una donación de 300 mil dólares del matrimonio de Silicon Valley, Valeta y T.J. Rodgers. La pareja dice que se sintieron inspirados por la misión de CKHC de ayudar a los niños.

"Escuchas historias sobre niños que necesitan ayuda, niños que no quieres que estén en un hospital, allí podrían contraer una infección", mencionó T.J.. "En aquel entonces era el momento del COVID, por lo que podían contraer la enfermedad allí además de todos estos otros problemas, pero ¿qué sucede cuando están lo suficientemente enfermos como para no poder quedarse solos en casa?"

El edificio de la calle Pájaro recibió su nombre en honor a los Rodgers, en señal de agradecimiento. La oficina está abierta de lunes a viernes, pero el personal confirma que las llamadas se reciben todos los días.

Más información en la dirección electrónica https://coastalkidshomecare.org/

Traducción Alfredo García