Empresas de Salinas 'con bloques de cemento atados a sus pies' por impuestos a cannabis

El Sol de Salinas
Pacific Reserve, un sitio de cultivación de la marihuana, el 19 de abril de 2019 en Salinas, California.

Read in English

Los funcionarios de la ciudad de Salinas están evaluando cómo gravar impuestos a las empresas de venta de cannabis, ya que algunos en la industria cuestionan si tienen futuro en la ciudad.

La conversación sobre el ajuste de las tasas impositivas al cannabis de Salinas se produce cuando los líderes de la industria en todo California advierten que la industria de la mariguana está en crisis debido a los impuestos excesivos, un exceso de oferta de cultivadores, la falta de puntos de venta de minoristas y un mercado ilícito aún muy próspero.

“El costo de ser legal hace que no sea competitivo estar en el mercado reglamentado”, dijo Bob Roach, director ejecutivo de la Asociación de la Industria del Cannabis del Condado de Monterey. "Parece que la industria legal está tratando de mantenerse a flote con bloques de cemento atados a sus pies".

Además de los impuestos estatales y las tarifas de licencia, las empresas de cannabis pagan impuestos locales y tarifas de licencia. Aunque la industria está presionando al estado para que brinde ayuda, también está siguiendo un camino paralelo para lograr que los gobiernos locales ayuden.

“Los lugareños están reaccionando”, señaló Roach. “Los pobladores de todas partes están obteniendo dispensas de impuestos locales para sus industrias locales”.

La concejal Carla Viviana González, quien preside el subcomité de cannabis de la ciudad, explicó que cree que es urgente ver cómo Salinas grava sus negocios de cannabis, pero que quiere actuar “intencionalmente” y tomar decisiones basadas en datos.

La ciudad planea contratar a un consultor financiero con experiencia en la industria del cannabis para realizar un estudio que compare las tasas impositivas del cannabis en Salinas con las de las jurisdicciones cercanas. Luego, el consultor recomendará si es necesario ajustar las tasas impositivas.

González espera obtener respuestas del consultor sobre lo que significarían diferentes tasas impositivas para la rentabilidad de los negocios de cannabis y para la expansión de la huella de la industria del cannabis en la ciudad.

Empleados del East of Eden ponen en práctica medidas de seguridad para proteger a sus consumidores durante la pandemia por el COVID-19, el 24 de marzo de 2020.

“Como miembros del comité, así como con el consejo, queremos hacer lo que podamos para ayudar a cualquier industria en cualquier negocio que tenga dificultades”, apuntó.

La ciudad se está acercando a consultores potenciales y espera contratar a alguien dentro de tres semanas, dijo la gerente de planificación, Courtney Grossman. Grossman agregó que cree que el estudio tardará menos de 90 días en completarse.

Actualmente, los negocios en Salinas que entregan, dispensan o fabrican productos de cannabis están gravados a una tasa del 5 por ciento de sus ingresos brutos, es decir, el monto total de las ventas que realizan.

George Allen, presidente de la junta directiva de Lowell Farms, explicó que la empresa produce todos sus productos manufacturados en Salinas. Allen dijo que si la ciudad no reduce su impuesto de fabricación del 5 por ciento, consideraría trasladar su negocio a una jurisdicción diferente.

“No tengo otra opción”, explicó. “No tengo otra opción para la durabilidad de mi negocio que encontrar cada dólar posible de ahorro que esté disponible para mí”.

Allen cree que la ciudad no seguirá siendo competitiva en el espacio de fabricación de cannabis a menos que ajuste su tasa impositiva para que esté entre las más bajas de todas las jurisdicciones comparables.

“La realidad es que no vas a mantener un negocio de fabricación de cannabis a largo plazo a menos que estés en el extremo de ese espectro con el costo más, muy, muy, muy bajo, porque los negocios simplemente van a gravitar hacia otras jurisdicciones”, dijo.

El concejal Steve McShane, cuyo distrito incluye a Lowell Farms, señaló durante la reunión del Concejo Municipal del pasado 15 de febrero que Lowell Farms se ha establecido como una “parte interesada importante y buena en Salinas”.

“La dirección que daría es que, en interés de Lowell Farms, deberíamos analizar de manera muy agresiva lo que es adecuado para un impuesto sobre la manufactura”, dijo McShane, y agregó que cree que un impuesto sobre la manufactura del 1 por ciento es razonable si Salinas lo desea para retener Lowell Farms.

Sin embargo, Mike Bitar, director ejecutivo y cofundador de GrupoFlor, con sede en Salinas, aseguró que no cree que la ciudad deba ajustar el impuesto a la fabricación, ya que no existe un impuesto por distribuir cannabis.

“Digamos que elabora algo dentro de uno de nuestros edificios: Hay un impuesto de fabricación del 5 por ciento, pero si lo distribuye a otra parte del estado, no hay impuesto de distribución”, dijo Bitar. "Un 5 por ciento combinado es bastante competitivo en nuestra opinión".

GrupoFlor opera tres negocios de cannabis en Salinas, incluido un fabricante y un distribuidor.

El Ayuntamiento también quiere evaluar cómo gravar los negocios de cultivo de cannabis en la ciudad.

En este momento, si alguien quiere entrar en el negocio del cultivo de cannabis en Salinas, tendría que pagar una tasa impositiva de 15 dólares por pie cuadrado de dosel, o la superficie donde se cultiva la planta.

La Junta de Supervisores del Condado Monterey votará el próximo martes sobre una ordenanza que, en parte, reduciría las tasas de impuestos al cultivo. Si se aprueba la ordenanza, los cultivadores en las partes no incorporadas del condado que cultiven en invernaderos pagarán un impuesto de 3 dólares por pie cuadrado, y los que cultiven en interiores pagarán 7 dólares por pie cuadrado.

De las tres licencias de cultivo de cannabis activas en Salinas, Flor Cultivation es la única que está operativa. Incluso entonces, Flor Cultivation está operando al 25 por ciento de su capacidad.

Bitar explicó que a medida que el negocio del cannabis ha evolucionado, ahora tiene más sentido gravar a los cultivadores sobre la cantidad total de ventas que realizan, como se grava a los fabricantes, distribuidores y los servicios de entrega de cannabis.