Wonder Wood Ranch da esperanza, sanación a una comunidad de niños que sufre en silencio

Jocelyn Ortega
El Sol de Salinas

Read in English: The world can be a painful place for kids. At Wonder Wood Ranch, they find love, hope, healing

Antes de levantarse de la cama, Marlo Schalesky piensa en los niños y jóvenes nuevos y en los que regresan que pronto la visitarán en Wonder Wood Ranch.

Afuera, los animales tienen hambre, pero ella primero ora.

Reza por sus seis hijos propios, a quienes pronto tendrá listos para la escuela. Pero también ora por las docenas de jovencitos en riesgo que llegarán uno a uno a su rancho después de la escuela.

Wonder Wood Ranch es uno de los pocos programas de tratamiento práctico en el Condado Monterey para jóvenes que experimentan duelo y traumas. Aquí, los niños y jóvenes aprenden la limpieza básica y el cuidado de los animales, el tiro con arco y la equitación. La idea es que usen el espacio practicando habilidades para la vida mientras se divierten.

Marlo Schalesky

Marlo es instructora, mentora y amiga de los muchachos. Cada año, más de mil ingresan por sus puertas, y son alrededor de 30 por día. La mayoría son del Condado Monterey, y muchos son adolescentes y niños en hogares de crianza que han experimentado abusos y negligencias graves.

El propósito de Marlo es ayudar a los niños de crianza temporal, pero dice que la falta de fondos y de trabajadores sociales obstaculiza el progreso que pueden lograr los protegidos en su programa.

Antes de que lleguen los muchachos, Marlo se pone las botas de lluvia y se dirige al granero. Alimenta a los animales con el desayuno y se prepara para el día.

'Un cuchillo atravesando mi corazón'

Superar el trauma, asegura la mujer, es uno de los pasos más grandes que los jóvenes de adopción temporal deben conseguir para lograr una vida mejor y buscar una educación.

Como muchos de los llegan al rancho, José, de 14 años, comenzó el programa de equinoterapia para ayudar a lidiar con el trauma emocional causado por el abuso y la separación de su familia biológica.

Gallos caminan libremente en el terreno de Wonder Wood Ranch en Salinas, California, el jueves 4 de noviembre de 2021.

La historia de José resume tanto la esperanza como la frustración que se vive en Wonder Wood. Pasó gran parte de su tiempo en el rancho aprendiendo a montar a caballo, pero también se ofreció como voluntario, atendiendo a los animales y enseñando a otros jóvenes a montar.

Pronto sintió a Wonder Wood como su hogar.

“Estuve allí casi todos los días preguntándole a Marlo: ‘¿Puedo salir? ¿Puedo salir?’ porque fue muy terapéutico y relajante”, recordó José. “Me ayudó a sentirme seguro y sentir que alguien estaba apoyándome. Al principio, no sentía que tuviera a nadie, pero cambió porque ella estaba investigando cosas conmigo y se tomaban su tiempo del día para hablarme sobre lo que estaba pasando en mi vida”. 

Pero luego llegaron los trabajadores sociales y se llevaron al jovencito de regreso al Condado Fresno. El movimiento inesperado fue un shock para todos.

Frustrada y buscando desesperadamente, Marlo obtuvo muy pocas respuestas. Las estrictas reglas de confidencialidad que protegen a los jóvenes de adopción temporal dificultaron sus esfuerzos por encontrar a José.

El adolescente había comenzado a mostrar un progreso emocional y académico en el programa de Marlo. Su retiro repentino estaba destinado a detener ese avance, señaló.

“Fue un cuchillo atravesando mi corazón”, afirmó Marlo. “Me llamó desde su nueva casa grupal en Fresno hace semanas y me dijo que lloró todo el camino desde aquí hasta allá porque no tuvo ninguna advertencia. Simplemente se había marchado, y no sabía por qué”.

La historia de José

Después de una vida de pobreza, abuso y abandono en el hogar con su madre, José relata que ingresó al sistema de crianza temporal en el Condado Fresno. El periódico The Californian oculta su apellido en el reportaje porque es menor de edad en el sistema de crianza.

Fue reubicado y pasó aproximadamente seis meses en un hogar grupal del Condado Monterey después de que las agencias no pudieron encontrar un lugar adecuado para él.

Según Marlo, los jóvenes de crianza temporal con frecuencia son arrancados de su programa, en ocasiones cada mes y nunca más vuelve a saber de ellos.

“Lo que estamos haciendo es agregar traumas sobre traumas y desestabilizar la salud mental de tal manera que hace que sea muy difícil para los muchachos crecer de manera saludable para que se conviertan en personas que contribuyan a la sociedad y les vaya bien en la escuela”, asegura.

No fue sino hasta semanas después de que José dejara Wonder Wood Ranch que llamó para informarle a Marlo que lo habían mudado de regreso al Condado Fresno. Una agencia le encontró otro hogar de acogida más cerca de su casa.

La nueva colocación ha sido una de las muchas que ha experimentado el jovencito.

"Al principio, no lo entendía", dijo José. "Estaba muy resentido con eso y no quería continuar, pero a medida que han pasado los años, me adapté y tuve que crecer un poco más rápido que los adolescentes normales".

Según el Departamento de Servicios Sociales del Condado Monterey, las razones comunes para cambiar la ubicación de un muchacho de crianza temporal incluyen una ubicación  no adecuada, la adopción o el tiempo en una dirección específica.

“Lloró”, dijo Marlo, “porque estaba perdiendo todas estas relaciones y todas las cosas que construyó”.

Encarrilarse en Wonder Wood

Antes de que sacaran a José del Condado Monterey, Marlo se había estado comunicando con el grupo de jóvenes de su iglesia y sus maestros para ayudarlo a comenzar a planificar y establecer metas para su futuro educativo.

El joven señala que es uno de los pocos afortunados que siguen encaminados en la escuela después de pasar por múltiples ubicaciones. Le da crédito a Marlo y a Wonder Wood Ranch por mejorar su rendimiento académico y su comportamiento.

"Estaría pasando por muchos más problemas y haciendo cosas que se supone que no debo hacer porque cuando los conocí, era una persona completamente diferente. Pero mi forma de pensar cambió porque estuve cerca de ellos", relató. "No era bueno en la escuela y ahora soy un buen estudiante. Tengo notas aceptables gracias a Marlo. Todos los días me preguntaba si había hecho mi tarea o si tenía informes de mi hogar grupal, ella se sentaba y hablaba conmigo".

A nivel nacional, hay aproximadamente 430 mil niños en el sistema de crianza temporal. Las estadísticas del Instituto Nacional de Jóvenes Adoptivos indican que solo la mitad de ellos se gradúa de la escuela preparatoria. No más del 3 por ciento continúa estudiando para obtener un título universitario. La batalla de los muchachos de crianza que intentan obtener una educación universitaria, dice Marlo, comienza con la salud mental. Mantener la mente sana puede ser un desafío si no tienes relaciones estables y un sistema de apoyo.

"He tenido muchos jóvenes en nuestro programa que pudieron graduarse y no iban a hacerlo de otro modo, y otros que fueron adoptados", expuso Marlo. "Ojalá pudiéramos cambiar el proceso, y no es culpa de los trabajadores sociales, pero creo que deberían retrasar el proceso de remoción para que realmente podamos ver si hay una manera de que se queden o al menos podamos ayudarlos a superar el cambio".

José dice que el ir y venir de diferentes escuelas nunca es fácil.

“Es una locura porque algunas escuelas no enseñan lo mismo, todas están en diferentes niveles”, señaló. "Te mudas de una escuela a otra y tienes que empezar todo de nuevo, pero hay que entrar con la mentalidad de que necesitas hacer tu trabajo y de que solo estás allí para estudiar".

José sueña con algún día poder convertirse en trabajador social y ayudar a niños como él.

No sabe qué le depara el futuro, pero dice que confía en que está en el camino correcto hacia una vida y una educación mejores gracias a las lecciones que aprendió en Wonder Wood. Son lecciones que asegura aplicar todos los días y que nunca olvidará.

Marlo espera seguir apoyando a José en su camino hacia la educación superior. Aún así, apunta que hay muchos más niños como José y pocos recursos disponibles para ayudarlos.

El origen de la curación

Marlo aprendió sobre el poder de la crianza a una temprana edad .

Recuerda que su madre le contó historias sobre su vida en un hogar de acogida y cómo la habían abandonado a los 4 años. Ella le explicó lo difícil que era estar sola o con extraños en el sistema de crianza temporal de Canadá.

Lo único bueno, le aseguró a Marlo, eran las personas del sistema cuya amabilidad le traía luz a su mundo. Esas personas la ayudaron a superar el dolor emocional de una vida sin familia.

“Después de saber eso, siempre deseé tener el don de curar a la gente”, recordó Marlo. “Quería curar corazones”.

Marlo Schalesky

Hace veinte años, Marlo y su esposo compraron la propiedad para comenzar un nuevo capítulo junto a su hijo mayor, que tenía entonces alrededor de 2 años. Ellos mismos construyeron todo: La casa, los graneros, los establos y el sendero para los caballos.

Marlo pensó que era el lugar perfecto para iniciar un programa terapéutico al aire libre. El pastor de una iglesia local pronto se acercó a ella y le pidió un espacio donde los adolescentes pudieran pasar tiempo lejos de sus vecindarios plagados de pandillas.

El crimen en sus vecindarios, señaló el pastor, era tan peligroso que no se les permitía salir de sus casas. Marlo le dio la bienvenida a los adolescentes.

Todos eran muchachos, apuntó, que se esforzaban por parecer “tipos duros”. Sus comportamientos cambiaban cuando llegaban a Wonder Wood.

Montando a caballo por primera vez, sonreían y gritaban de alegría.

Poco después de que llegara aquel primer grupo de adolescentes, varias agencias del condado se acercaron a ella. Querían traer a otros jóvenes víctimas de traumas al rancho para ayudarlos a sobrellevar el dolor emocional. Querían enviarlos a un lugar donde simplemente pudieran jugar, reír y compartir nuevos recuerdos con otros adolecentes como ellos.

Sintiéndose empoderada, Marlo buscó en Google "cómo iniciar una organización sin fines de lucro".

Y eso es lo que ella hizo.

Un camino hacia la sanación

Un burro del Wonder Wood Ranch se observa dentro de las instalaciones del rancho ubicado en Salinas, California, el jueves 4 de noviembre de 2021.

Cada día, después de un paseo a caballo, Marlo se sienta con los muchachos. Comparte una comida con ellos o les ayuda con la tarea. Sobre todo, Marlo está tratando de compartir un mensaje: No están solos en su camino hacia la sanación.

Muchos de los jóvenes son remitidos a Wonder Wood por agencias locales de cuidado de crianza, servicios familiares y la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado Monterey.

La fiscal de distrito Jeannine Pacioni ha visitado el rancho varias veces en el último año. Ha habido señales de mejora entre los participantes del programa, dijo, y los padres han expresado su apoyo y gratitud por Wonder Wood.

En el 2021, la oficina del fiscal de distrito, en colaboración con la organización YWCA del Condado Monterey, el Centro de Crisis por Violación de Monterey y el Departamento de Salud del Comportamiento del Condado Monterey, organizaron el primer Campamento Esperanza en Wonder Wood Ranch.

El Campamento Esperanza tiene como objetivo brindar a los jóvenes una experiencia similar a un campamento de verano en un espacio donde también pueden aprender a sanar el dolor emocional, desarrollar la capacidad de superar adversidades, interactuar con otros y generar confianza con los adultos.

Además de montar a caballo, los muchachos aprenden a bañar a los animales, limpiarles los cascos, cepillar y trenzar las colas y las crines de los caballos, pintar imágenes de armarios y herraduras en los establos o hacer dibujos de cabezas de caballos.

“Wonder Wood Ranch y su personal ayudaron a proporcionar el lugar perfecto para que nuestros participantes mostraran alegría, camaradería, entusiasmo y tuvieran muchas primeras experiencias con los caballos, se hicieran amistades, aprendieran sobre el rancho y generaran confianza con los adultos y otros jóvenes”, señaló Pacioni. “En el futuro esperamos continuar este programa cada verano”.

Aunque Pacioni defiende Wonder Wood Ranch como un activo comunitario que ayuda a los niños traumatizados a sanar, financiar el esfuerzo es un desafío.

El precio de la supervivencia

El personal en Wonder Wood es mínimo.

Marlo trabaja principalmente con miembros de la familia, que son voluntarios, y un especialista en el cuidado de animales.

El rancho brinda todos los servicios para los jóvenes de crianza temporal de forma gratuita, pero los costos para mantener alimentados a los animales pueden ascender a 100 mil dólares por año.

Hay otro problema para arreglar con pocos dólares disponibles: Jovencitos que no tienen como transportarse al rancho. La falta de transporte a menudo se debe a problemas de personal en los hogares grupales o cuidadores que no están disponibles para irlos a dejar.

Jenn Keyes, especialista en cuidado de animales, recoge pajas frente al granero dentro del Wonder Wood Ranch en Salinas, California, el jueves 4 de noviembre de 2021.

A Marlo le gustaría expandir las operaciones y contratar más personal, incluidos los conductores, pero el rancho necesitaría más que las pequeñas subvenciones que recibe de las fundaciones locales.

La financiación para el cuidado de crianza proviene principalmente del nivel federal, pero si ese dinero se agota, los programas y las agencias deben recurrir a donaciones públicas o recaudar el dinero de forma independiente.

Los registros del condado muestran que los costos de crianza temporal para muchachos de hasta 18 años de edad, pasaron de aproximadamente 9.8 millones de dólares en el 2010 a 14.2 millones de dólares en el 2020. Los costos de crianza temporal para jóvenes de 18 a 21 años pasaron de menos de un millón de dólares en el 2013 a 1.4 millones de dólares en el 2020.

Marlo está trabajando para saber si es elegible para recibir fondos federales, pero espera poder encontrar ese dinero más cerca de casa en forma de fondos del condado. Wonder Wood ahora está en un programa de prueba de un año financiado por el condado, aseguró.

La mujer planea acercarse nuevamente a la Junta de Supervisores del Condado Monterey para pedir ayuda para alimentar a los animales, mantener la propiedad y contar con personal en el rancho.

"Sería bueno tener personal remunerado. Estoy haciendo la mayor parte de la terapia equina y dirigiré los grupos con algunos de mis voluntarios", aseguró Marlo. "Nos gusta hacer mucho con poco, pero si tuviéramos más, haríamos más porque, vaya, después del COVID, los muchachos lo necesitan".

Un enfoque en jóvenes de crianza temporal

La supervisora del Condado Monterey, Wendy Root Askew, no estaba completamente familiarizada con Wonder Wood Ranch. La junta administra a diario varios elementos de la comunidad, apuntó.

Niños pintan murales de herraduras en las paredes del Wonder Wood Ranch. No todos los niños que visitan el rancho están en proceso de sanar un trauma o están dentro del sistema de crianza temporal.

Sin embargo, dijo, la puerta está abierta para más discusiones sobre los recursos de crianza temporal, futuras colaboraciones y mejoras en el rancho. Otra opción podría incluir que el rancho se registre como proveedor para calificar para fondos adicionales del condado.

El 6 de enero pasado, la Junta de Supervisores del Condado Monterey celebró una reunión especial para abordar las soluciones de vivienda y personas sin hogar junto con los recursos de cuidado de crianza temporal.

La reunión marcó la primera vez que la junta se dirigió al sistema local de crianza temporal en años.

El supervisor Luis Alejo dijo que habían pasado aproximadamente cinco años desde que el cuidado de crianza local apareció en la agenda. Esa reunión fue para discutir cambios en las políticas de bienestar infantil después de que un cuidador torturó y asesinó a dos niños de Salinas en el 2015.

Durante la reciente reunión, los funcionarios señalaron que su objetivo es comprender mejor las políticas actuales y averiguar qué trabajo se debe hacer en otros sectores o programas para jóvenes de crianza temporal.

Los supervisores dijeron que su objetivo es llamar la atención de la junta completa sobre los recursos locales de que dispone la crianza temporal.

“Creo que a la comunidad le gustaría escucharlo. Hablamos mucho sobre las comunidades desfavorecidas, pero ¿qué pasa con la juventud de la que a menudo no se habla mucho en términos de políticas y enfoques?, comentó Alejo. “Necesitamos encontrar esas oportunidades para resaltar este trabajo”.

'Hay esperanza'

Marlo Schalesky

Por la noche, cuando los muchachos se han ido y el rancho está tranquilo, Marlo se recuesta en la cama.

Las historias de los muchachos pasan mucho por su mente.

Historias de abuso, tanto físico como sexual, sufrido a manos de la propia familia.

Historias de niñas y niños cuyos padres los vendieron a depredadores sexuales por drogas.

Historias de muchachos que, a pesar de todo el sufrimiento, dicen que todavía aman y quieren estar cerca de sus padres.

“A veces, me siento tan horrorizada por las cosas que la gente les hace a los niños”, asegura. “Aunque lo escucho todos los días, me sorprende porque las cosas que personas les hacen a otras personas son simplemente horribles”.

A pesar de las historias de trauma que enfrenta todos los días con los muchachos, Marlo confía en que Wonder Wood Ranch pueda cambiar la vida de los jóvenes para bien.

“Lo que hacemos importa”, dice. “Un niño está sobreviviendo aquí. Lo está logrando y lo que hemos hecho les ha ayudado a dar el siguiente paso, a seguir adelante y saber que no están solos, que hay esperanza".

Marlo se quita su reloj Apple para conectar y cargar la batería, cierra los ojos. Ella espera que la luz del sol de la mañana le dé en la cara y la despierte para otro día con los muchachos.