Estudio sobre trabajadores agrícolas expone dificultades vividas durante pandemia

David Rodriguez
Salinas Californian
Un trabajador agrícola de Salinas instala una manguera de irrigación en la parte trasera de un tractor, temprano por la mañana en Salinas, California el lunes, 26 de abril de 2021.

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El salario mensual de $2,500 de los trabajadores agrícolas en California debe administrarse cuidadosamente para cubrir el alto costo de la vida.

Después de considerar los impuestos, una asignación de más de la mitad del presupuesto se utiliza para la renta de vivienda y el resto para cubrir alimentos, servicios públicos, seguros, Internet, ropa y otros gastos del costo de vida relacionados con la familia. Además, debido a que es un trabajo de temporada, no garantiza el poder recibir un cheque de pago regular.

Las cargas económicas sobre los trabajadores agrícolas indígenas se intensificaron por la pandemia del COVID-19,  impactando directamente en el suministro de alimentos del país. Los testimonios de los trabajadores agrícolas indígenas describen las dificultades que siempre han tenido y que podrían impedirles hacer su trabajo; lo que en última instancia privaría a la nación de alimentos cultivados localmente.

En el nuevo Estudio de Trabajadores Agrícolas y el COVID-19 (COFS por sus siglas en inglés) denominados "Expertos en sus campos", se analizaron y valoraron testimonios, aportes y realidades de los trabajadores agrícolas indígenas (campesinos) en California durante el COVID-19. El informe examina la capacidad de los trabajadores agrícolas indígenas para protegerse a sí mismos y a sus familias durante la pandemia del COVID-19.

Los trabajadores agrícolas indígenas son típicamente de pueblos originarios (comunidades de origen) en el sur de México y América Central, donde se hablan otros idiomas autóctonos además del español.

“Soy un trabajador agrícola orgulloso”, leyó la Coordinadora del Programa de Salud de VISTA, Deysi Merino González, del testimonio de un trabajador agrícola. "Probablemente planto y vendo frutas y verduras que nos mantienen vivos a todos".

Más de 300 encuestas y 14 entrevistas revelaron las condiciones que enfrentaron los trabajadores agrícolas, especialmente los indígenas, durante la pandemia. Para proteger la identidad de los trabajadores que participaron en el estudio, se les dio a todos un seudónimo.

Un trabajador agrícola de Salinas recoge una manguera de irrigación temprano por la mañana en Salinas, California el lunes, 26 de abril de 2021.

Necesidades básicas

Los campesinos indígenas que participaron compartieron sus experiencias vividas durante la pandemia, que incluyeron: horas de trabajo perdidas, salarios bajos, falta de atención médica, asistencia financiera y la protección contra el desalojo.

En la mayoría de los casos, la compensación económica simplemente no fue suficiente para llegar a fin de mes, según el informe.

“Cuando comenzó el COVID, una de las dificultades que tuve fue que no tenía a nadie que me ayudara con el cuidado de mis hijos”, aseguró la madre y trabajadora agrícola Guadalupe Ramírez. “Estaba pasando por un momento realmente difícil porque la señora que cuidaba a mis hijos ya no podía hacerlo, porque tenía miedo de que sus pequeños pudieran contraer el COVID”.

Los trabajadores agrícolas indígenas también batallaron con la inseguridad alimentaria, el acceso a las pruebas del COVID-19, el aumento de los costos de las necesidades básicas como la vivienda, la comida y el cuidado de los niños, el miedo a contraer y propagar el COVID-19 y las preocupaciones de los padres sobre el bienestar académico y socioemocional de sus hijos al estar sujetos al aprendizaje a distancia.

“Hemos tenido dificultades para pagar el seguro del automóvil, las facturas de teléfono, el Internet y todo lo demás”, afirmó un hombre indígena de 38 años del Valle de San Joaquín llamado Fidel. “Hay poca ayuda para nosotros. Ahora mismo todo es caro, el alquiler, el Internet para nuestros hijos y muchas de estas son emergencias”.

El aumento de los costos de vivienda en California es otra lucha que enfrentó este grupo demográfico. En agosto pasado, el precio típico de una vivienda superó los $700,000 en California y los $300,000 a nivel nacional, según la Oficina de Análisis Legislativo.

En lugares como Salinas, California, donde la agricultura es una industria importante, el alquiler promedio de un apartamento de dos habitaciones es de mil $967. El salario anual promedio de un trabajador agrícola de tiempo completo en California es de $30,000, según el Instituto de Política Económica.

Muchos trabajadores agrícolas viven juntos en remolques, casas y apartamentos multifamiliares, porque no pueden pagar el costo del alquiler por sí solos.

“Es muy estresante porque no puedo pagar un apartamento por mi cuenta”, leyó Merino González en un testimonio de un trabajador agrícola. “La pandemia ha afectado mis ingresos y sufro de depresión debido a mi situación. El alquiler daña la salud mental porque las familias están batallando para pagar el alquiler del mes, ya que tenemos que elegir entre la renta sobre la comida, o sobre una visita médica".

Un trabajador agrícola de Salinas conduce un tractor, temprano por la mañana en Salinas, California el lunes, 26 de abril de 2021.

El tiempo es ahora

Se estima que al menos una cuarta parte de todos los trabajadores agrícolas de California hablan lenguas indígenas. Los idiomas hablados por los indígenas campesinos del COFS durante las encuestas y entrevistas fueron: español 43.2%, mixteco 21.5%, triqui 7.1%, inglés 0.9% y otros dialectos desconocidos un 23.2%.

“La industria agrícola de más de $49 mil millones de California emplea a unos 800,000 trabajadores agrícolas en empleos mayormente estacionales, que rara vez son de tiempo completo durante todo el año”, señaló el Dr. Sarait Martínez, Director Ejecutivo del Centro Binacional para el Desarrollo Indígena Oaxaqueño (CBDIO). "Si bien todos los trabajadores esenciales se ponen en riesgo cuando se presentan a trabajar durante la pandemia del COVID-19, los trabajadores agrícolas enfrentan riesgos adicionales porque carecen del apoyo crítico de la red de seguridad social que se brinda a los demás. La situación es aún peor para los trabajadores indígenas”.

La continua ansiedad por la vivienda, los ingresos y el acceso a los alimentos que agobia a los trabajadores agrícolas indígenas, puede tener consecuencias devastadoras.

“Durante esta pandemia, he perdido amigos por suicidio porque ya no pueden vivir bajo tanta presión sin vivienda y seguridad”, leyó Merino González de un testimonio escrito por un campesino indígena. “Necesitamos control de los alquileres, tanto como necesitamos información, apoyo y orientación en nuestro idioma, para poder comunicar mejor nuestras necesidades y recibir la atención que merecemos. Somos más que un vecino. Somos seres humanos que merecemos vivir una vida digna y respetuosa”.

Los participantes de COFS abogan por que los gobiernos locales y federales desarrollen infraestructuras de apoyo que brinden ayuda financiera, atención médica, pruebas, vacunas y alimentos a los trabajadores agrícolas.

“La pandemia ha magnificado las desigualdades y las terribles condiciones que han prevalecido en la comunidad de trabajadores agrícolas”, aseguró la Dra. Deborah Saxton, investigadora del Instituto de Estudios Rurales de California. “Al sacar a la luz estas historias, queremos mejorar la información crítica sobre las habilidades de los trabajadores agrícolas para protegerse a sí mismos y a sus familias durante la pandemia del COVID-19. Ha llegado el momento de que las políticas aborden las disparidades de los trabajadores agrícolas indígenas”.

Trabajadores agrícola de Salinas organizan mangueras de irrigación, temprano por la mañana en Salinas, California el lunes, 26 de abril de 2021.

David Rodríguez es reportero de educación y fotógrafo del The Salinas Californian. Para recibir sugerencias o ideas para reportajes, se le puede enviar un correo electrónico a drodriguez@thecalifornian.com. El suscribirse a este medio apoya el periodismo local.