Iniciativa de ley en California prioriza a campesinos y empleados de supermercados en aplicación de vacuna COVID-19

Rebecca Plevin
Palm Springs Desert Sun

Una nueva iniciativa de ley de California sentaría las bases para que los trabajadores agrícolas, los empleados de las tiendas de abarrotes y otros trabajadores del sector alimentario sean priorizados para la distribución de vacunas y las pruebas rápidas durante esta pandemia y las futuras.

Si bien aún los detalles son escasos, la ley de Asamblea 93 (AB 93 por sus siglas en inglés) busca garantizar que los trabajadores del sector alimentario, junto a otros trabajadores esenciales que han sido gravemente afectados por el COVID-19, estén al frente de la línea de vacunación. El asambleísta demócrata Eduardo García, de Coachella, dijo que espera que el proyecto de ley inicie un diálogo, dando forma a la legislación que "potencialmente podría convertirse en un modelo para la nación".  

García presentó la iniciativa de ley esta semana con el asambleísta demócrata Robert Rivas, de Hollister.

“Son los que manejan nuestros alimentos los que están más expuestos al virus COVID-19 y lo están propagando”, dijo García. "Queremos asegurarnos de que, como los hemos etiquetado como esenciales, formen parte de las primeras rondas de vacunación".

Eduardo Garcia habla acerca de las protecciones para los trabajadores agrícolas durante la pandemia en una rueda de prensa en Thermal el 23 de noviembre de 2020.

Las vacunas podrían ser críticas para los empleados del sector alimenticio, que han continuado sacrificando su salud durante la pandemia para garantizar que los americanos puedan comer. 

Los datos del Instituto de Estudios Rurales de California mostraron que, al 30 de junio de 2020, los trabajadores agrícolas en el condado de Monterey tenían tres veces más probabilidades de infectarse con el virus que las personas empleadas en las industrias no agrícolas del condado. Mientras tanto, los datos nacionales de United Food and Commercial Workers indicaron que hasta el 23 de noviembre, más de 17,400 trabajadores de supermercados fueron infectados o expuestos al virus, lo que contribuyó a 109 muertes de trabajadores de supermercados por COVID-19.     

La situación sólo se está volviendo más adversa. La cosecha del sur de California está operando actualmente a plena capacidad, incluso cuando los casos de virus aumentan y las unidades de cuidados intensivos de los hospitales alcanzan su capacidad. Y aunque gran parte del estado está bajo renovadas órdenes para quedarse en casa y está suspendido comer dentro de restaurantes, las tiendas de abarrotes y alimentos permanecen abiertas y los clientes se están preparando para la temporada vacacional.   

Funcionarios estatales y locales, junto a dueños de negocios y líderes de la industria, están trabajando para abordar algunos de los problemas de salud y seguridad que afectan a los trabajadores del sector alimenticio, dijo García. Pero, agregó, "Si tenemos la vacuna debemos asegurarnos que estas personas tengan acceso a ella y sean inmunes".

Los legisladores apoyan la priorización de los trabajadores de la alimentación

La legislación surge mientras los funcionarios de California están elaborando planes para la distribución de vacunas COVID-19. Ya han anunciado planes para vacunar a los trabajadores de la salud con alto riesgo de contraer el virus. También se espera que los empleados y residentes de las casas de cuidado especializado y socorristas reciban vacunas primero.  

Se espera que otros trabajadores esenciales sean incluidos en la próxima fase de vacunación, y un coro creciente de legisladores, líderes de la industria y defensores de los trabajadores están pidiendo a los funcionarios que se aseguren de que los casi un millón de campesinos del estado, así como otros trabajadores de suministro de alimentos, estén priorizados expresamente en esta ronda.

Trabajadores del campo recogen fresas mientras una caravana de autos pasa con letreros y bocinas que muestran su agradecimiento por todos los trabajadores esenciales en los campos el sábado 25 de abril de 2020.

El Ayuntamiento de Coachella el miércoles por la noche acordó de manera unánime enviar una carta al gobernador Gavin Newsom y al Dr. Mark Ghaly, secretario de la Agencia de Salud y Servicios Humanos del estado, solicitando que se priorice en aplicar la vacuna a los trabajadores del campo. 

Una semana antes, la junta política de latinos de California pidió a Newsom que priorizara a los campesinos en la categoría de trabajadores esenciales del plan de vacunación del estado. La junta, encabezada por la presidenta, la senadora María Elena Durazo, que representa el centro y este de Los Ángeles, y la vicepresidenta Rivas, dijeron que el plan debe incluir a inmigrantes indocumentados, que a menudo temen utilizar los servicios gubernamentales, así como un plan educativo y de divulgación cultural y lingüísticamente apropiado especialmente para campesinos.  

“Proteger a nuestros trabajadores del campo beneficia a todos nuestros residentes al ayudar a prevenir la escasez de mano de obra, mantener fuerte el suministro de alimentos y mejorar la salud pública al minimizar el número de casos de COVID-19 relacionados con la agricultura”, manifestaron en una carta el 4 de diciembre. "Dar prioridad a los trabajadores del campo en el plan de vacunación también es útil para los agricultores y productores, que dependen de la mano de obra de los campesinos para satisfacer la demanda de la enorme industria agrícola de California".

Los líderes locales expresan su apoyo al proyecto de ley

Como parte de la iniciativa, García dijo que está interesado en explorar si los trabajadores esenciales en regiones con alta transmisión de enfermedades, como los valles agrícolas de Coachella, Imperial, Salinas y San Joaquín, también podrían ser priorizados para la vacunación.   

Tanto el sur de California como el valle de San Joaquín, que son el hogar de muchos campesinos, están bajo nuevas órdenes de quedarse en casa debido a la capacidad críticamente baja de la Unidad de Cuidados Intensivos (ICU por sus siglas en inglés) en las regiones.

Reconoció que los campesinos podrían dudar en recibir una vacuna COVID-19. Un estudio de la Facultad de Salud Pública Universidad de California, Berkeley, de 1,091 trabajadores agrícolas del valle de Salinas encontró que aproximadamente la mitad de los participantes dijeron que estaban extremadamente interesados en ponerse la vacuna, mientras que alrededor del 20% dijo que no estaba seguro y el 11% dijo que era poco probable o es muy poco probable que se la pusiera.  

Juan Jose Flores es atendido por la Clinica de Salud del Valle de Salinas durante la primera distribución de la vacuna COVID-19 para trabajadores agrícolas el jueves, 25 de febrero de 2021 en Salinas.

Es probable que la iniciativa de ley se escuche en los comités de la asamblea en febrero o marzo, comentó García. También es posible, agregó, que Newsom pueda actuar antes sobre el tema a través de una acción ejecutiva.

La intención de la iniciativa de ley, dijo, es proteger a los trabajadores del sector alimenticio ahora y en el futuro.

"Siempre tenemos que pensar en el momento, pero también en el futuro", dijo.

Varios líderes del valle de Coachella recibieron la iniciativa de ley con brazos abiertos.

Joe Duffle, presidente de la sección 1167 de United Food and Commercial Workers, que cubre a los empleados de supermercados y farmacias en tiendas como Albertsons, Vons y Food 4 Less en los condados de Riverside y San Bernardino, así como en partes de los condados de Los Ángeles e Imperial, dijo la propuesta es "un gran paso para garantizar y crear un entorno de trabajo seguro para las personas que trabajan en nuestra cadena de suministro de alimentos".

Las tiendas de alimentos continúan siendo el escenario comercial líder de los brotes de COVID-19, según datos de los funcionarios de salud pública del condado de Riverside.

"No podemos hacer que esos centros se conviertan en la zona cero para la transmisión de COVID", dijo Duffle. "Tenemos la responsabilidad entre nosotros y con nuestras comunidades de asegurarnos de cuidar a esas personas".

George Tudor, un productor del valle de Coachella, también apoya la iniciativa de ley.

"Los campesinos en el estado son una población altamente vulnerable", dijo, y agregó que "necesitan protección".

Un trabajador agrícola descansa en un campo de Watsonville el martes 5 de mayo de 2020.

El Dr. Conrado Bárzaga, director ejecutivo de Cuidado de la Salud del Distrito del Desierto y su fundación, que la iniciativa de ley ayudaría a "garantizar que la salud y el bienestar de nuestros trabajadores esenciales tengan la máxima prioridad en nuestro estado".

El distrito, con el departamento de salud pública del condado de Riverside y otras organizaciones locales, ha estado trabajando para expandir el acceso de los campesinos a las pruebas, a través de jornadas en los campos y en iglesias católicas en el este del valle de Coachella.

“La comunidad de campesinos y otros trabajadores de suministro de alimentos del valle de Coachella deben estar a la vanguardia en la respuesta de California al COVID-19, que incluye recibir la vacuna”, dijo Bárzaga en un comunicado. “Estos trabajadores esenciales se encuentran entre los más vulnerables de nuestra comunidad, y corren el riesgo de una posible infección por alimentar no sólo al valle y al condado de Riverside, sino también al país. 

Luz Gallegos, directora ejecutiva de TODEC, que apoya a la comunidad inmigrante de Inland Empire, celebró la introducción de la iniciativa.

“Los campesinos y los trabajadores del suministro de alimentos son una fuerza laboral esencial responsable de la producción de alimentos que sustenta nuestro estado”, dijo Gallegos en un comunicado. “Durante siglos han enfrentado inequidades que ahora COVID-19 continúa destacando. Debemos apreciar y valorar a nuestros trabajadores esenciales siempre, no sólo en tiempos de crisis”.