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Estilista de Salinas decora galletas para sobrevivir durante la pandemia

David Rodriguez
El Sol de Salinas
Stephanie Topete, mezcla los colores del glaseado que va a usar para la fiesta de cumpleaños de su sobrina en Salinas, California, el viernes 30 de octubre de 2020.

Con esmero esparció los gránulos decorativos sobre la rosada galleta de azúcar glaseada recién horneada.

El intrincado decorado completó uno de los solicitados postres de Stephanie Topete. Las otras cinco galletas reposaban sobre una rejilla para enfriarse, esperando su glaseado y decorado. 

Hace once meses, Topete no tenía idea de que su habilidad para decorar galletas, que había aprendido hace poco, le ayudaría a sobrevivir tras la orden de cierre que recibieron en marzo los salones de belleza y otros negocios “no esenciales” debido a la pandemia de COVID-19.  

Después de que el paro de actividades a nivel estatal dejara a la estilista de Salinas sin trabajo, Topete empezó a perfeccionar sus habilidades de decoración de galletas. Ahora vende docenas de sus delicadas creaciones desde la cocina de su casa. 

“Por lo que nos habían dicho, iba a ser una medida bastante temporal, tal vez de dos semanas más o menos”, dijo Topete. “Entonces todo empezó a volverse más estresante porque el paro de actividades seguía y seguía, y todo el tiempo que nuestro negocio permaneció cerrado, tuvimos que sacar para pagar la renta”.

Las galletas de Topete han sido el centro de atención de cumpleaños, aniversarios, graduaciones, baby showers y otros eventos.

Aprendizaje desde cero 

Topete se había dedicado la mayor parte de su vida a cortar y peinar el cabello de sus clientes. No sabía cómo sobreviviría sin un salario regular.

Así como su ingreso desapareció, también se fue su compañera de vivienda y la renta se le duplicó. Debía mantenerse ella misma y a su hijo de 17 años, así que debía ser creativa y hacerlo rápido.

De acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales de los Estados Unidos, hay más de 37,000 estilistas empleados en California. Los cierres debido a la pandemia significaron que no tenían más opción que buscar ingresos en otra parte. 

No está claro cuántos salones de belleza están cerrados o ya están cerrando entre los 1.3 millones de establecimientos de este tipo en los Estados Unidos; son establecimiento de diferentes tamaños, desde estilistas independientes y unas cuantas sillas, hasta enormes cadenas comerciales con cientos de empleados.

Mientras Topete esperaba a regresar a trabajar, vio videos en YouTube para aprender nuevas técnicas de decoración de galletas. De vez en cuando, alguna amiga le encargaba una charola. 

Las galletas de azúcar de Topete tuvieron su debut en el baby shower de su hermana a principios de este año. Ese lote de galletas no cumplía con sus estándares, explicó.

“No eran muy bonitas, pero cumplieron su misión”, dijo Topete. “Después de eso, pensé, ‘No voy a permitir que esta cosa llamada glaseado real, que solo es azúcar y agua, me derrote. De ninguna manera’. Ahí es donde mi familia empezó a probar muchas galletas, porque yo no me daría por vencida”.

Stephanie Topete ríe con sus amigas mientras usa un cortador de galletas para dar forma a la masa de sus galletas en Salinas, California, el viernes 30 de octubre de 2020.

También notó que muchos padres de familia tenían dificultades para encontrarles actividades a sus hijos mientras estaban en casa sin ir a la escuela, así que diseñó un kit de galletas “hágalo usted mismo”. Los kits traían galletas sin decorar, bolsas de glaseado y gránulos para decorar, para que los niños pudieran decorar galletas con sus familias. 

“Son muy ricas y puedes ver que están hechas con amor”, dijo Patricia Franco, cliente y amiga de muchos años de Topete. “Ella es muy creativa, y no solo haciendo galletas, sino también arreglando cabello”.

Las bocas cerradas no reciben alimento

Las redes sociales fueron fundamentales para que Topete tuviera exposición en la comunidad, especialmente porque las órdenes de ponerse en cuarentena en California significaban no poder dar volantes en persona.

En febrero, creó su página de Instagram, Totally Topete’s Cookies. Sus amigos la compartieron repetidas veces y la página logró 1,000 seguidores en dos meses.

A través de la publicidad de boca en boca, los pedidos de kits de galletas empezaron a llegar por montones. Los clientes también pedían galletas para graduaciones y cumpleaños. 

“Muchas veces, me enviaba fotos (del tema) del cumpleaños de su hija que tenían en mente”, dijo Topete. “Así que tomaba algo de aquí y de allá, pero también trataba de siempre agregar algo de mi cosecha para que no solo fuera copiar el trabajo de alguien más. Es importante dar el toque personal y reconocible”.

Stephanie Topete sostiene una de sus famosas galletas de azúcar en el interior de su hogar en Salinas, California, el viernes 30 de octubre de 2020.

Más que solo una galleta 

Cuando llegó la semana de Pascua, Topete se las arregló hornear y decorar más de 700 galletas.

“Fue realmente una locura”, dijo Topete. “Fueron muchas galletas en muy poco tiempo y fue difícil mantener el ritmo, pero cada una de las galletas que salió de mi cocina la hice yo”.

Un lote de sus galletas gourmet de azúcar puede tardar en hacerse entre una y cuatro horas, dependiendo de la complejidad de los diseños. Uno de sus paquetes más populares es el Celebration Pack que incluye seis galletas con un tema por $30.

Las galletas también se pueden comprar por docena. Por una docena que incluye seis galletas detalladas y seis galletas con un diseño más básico, cobra $40. Por una docena que incluye completo detalle en todas las galletas, cobra $60. 

Stephanie Topete usa el secador de cabello para alaciar el cabello de Patricia Franco en Salinas, California, el viernes 30 de octubre de 2020.

“Cada galleta tarda mucho tiempo porque, cuando haces el glaseado, debes dejar que se seque completamente antes de pasar a los detalles superiores, si no, los colores se mezclan”, explicó. “Hay que pasar mucho tiempo sentada, esperando, como dicen, solo viendo cómo seca la pintura, esencialmente porque tienes que esperar que las capas sequen antes de seguir adelante”.

Franco dijo que su amiga hace todo con pasión y logra que todo luzca “como hecho sin esfuerzo”.

“Si echas un vistazo a su alrededor, ella es creativa para hacer que cualquier cosa se vea hermosa. Siempre he sentido eso de Stephanie”, comentó. “Puedo ir a cualquier lugar con ella, y podría meterme en una caja, pero sería la mejor caja que uno pudiera ver, porque ella hace que sea así de especial. Le di una mordida a esa galleta... Fue más que solo una galleta".

Topete está logrando preparar unas tres docenas de pedidos a la semana, pero espera aumentar la cantidad a cinco docenas por semana. 

Para pedir sus galletas, los clientes pueden hacer clic en la biografía de su página de Instagram. Ella anuncia en las historias de Instagram cuando está aceptando pedidos para el mes, así como cuando ya no puede recibir más pedidos. Por lo general, acepta todos los pedidos que puede para el mes durante el primer día en el que se abren los pedidos.

Con frecuencia no acepta todos los pedidos debido al alto volumen que recibe cada mes. 

No hagas todas las cosas iguales 

¿Cómo se mantiene motivada Topete? La respuesta es simple: Su hijo. 

“He sido madre soltera toda la vida”, dijo Topete. “Mi hijo ahora tiene 17 años. Siempre he tenido esa mentalidad, no hay otra opción. Nunca pensé que fuera opción quedarme sentada y esperar a que las cosas sucedan en mi favor”. 

Una actitud positiva también ha hecho que supere momentos difíciles. Es una mentalidad que quiere transmitirle a su hijo, agregó.  

“Si me ve trabajando y tratando de lograr que salgamos adelante este mes, siento que eso le ayudará a ver: ‘Vaya, mi mamá sigue lográndolo, también voy a tener que seguir entusiasmado’”, dijo. “No puedo quedarme sentada y entristecerme porque ahorita las cosas son diferentes”.

Stephanie Topete, estilista y decoradora de galletas de Salinas, arma una caja de sus famosas galletas dentro de su hogar en Salinas, California, el viernes 30 de octubre de 2020.

Topete espera que un día pueda presentar clases de decoración de galletas en un formato similar a los populares eventos de “noche de pintura”. En grupo, a los participantes se les dan galletas sin decorar y materiales para decorarlas mientras siguen sus instrucciones.

“Pienso que sería una opción divertida para las personas que están tratando de encontrar algo que hacer una noche de sábado con sus amigas y quieren ir a casa de alguien y tomar una copa de vino y divertirse con galletas o algo así”, dijo Topete. “Eso definitivamente es algo para el futuro, cuando termine toda esta situación y podamos volver a socializar”.

Las galletas le recordaron a Topete que las cosas siempre tienen un lado positivo.

“Muchos se quejan de que 2020 es un desastre, pero puedes verlo como una oportunidad para reevaluar todo lo que estás haciendo y preguntarte: ‘¿Está funcionando o solo es a lo que estamos acostumbrados?’”, dijo Topete. “No pienses que estás atrapada en el mismo modelo de negocios en el que has estado practicando. Mantente positiva, sé creativa y haz las cosas en forma innovadora”.

David Rodríguez es un periodista multimedia de The Californian. Llámelo al (831) 269-9363 o envíe un mensaje de correo electrónico a drodriguez@thecalifornian.com. Suscríbase para apoyar al periodismo local.