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Las peleas de gallos son motivo de una demanda contra el condado de Monterey

Joe Szydlowski
El Sol de Salinas

El condado de Monterey ha hecho poco para detener las peleas de gallos a pesar de emitir un decreto para combatirlas, de acuerdo con el informe de 2019 del Gran Jurado Civil del Condado de Monterey.

Por falta de acción se promovió una demanda contra el condado. 

“A pesar de años de quejas públicas y de un aviso de violaciones, (los funcionarios del condado de Monterey) se rehúsan a cumplir con sus obligaciones establecidas en la ley local contra las peleas de gallos”, escribió Vanessa Shakib, abogada de la firma Advancing Law For Animals, quien representa a la Humane Farming Association (HFA), Showing Animals Respect and Kindness, Inc., (SHARK) y a un residente del condado de Monterey. 

En una pelea de gallos, dos gallos luchan a muerte, a veces con navajas atadas a sus patas para incrementar el daño causado, explica Shakib.

Un gallo de pelea se encuentra enjaulado en 2011 en la Sociedad para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales del condado de Monterey. Fue uno de los 150 que fueron decomisados de una pelea de gallos en una vivienda de Royal Oaks.

“Los espectadores de las peleas de gallos se aproximan mucho entre sí”, dijo Shakib. “Videos encubiertos tomados en otra parte del país los muestran sin mascarillas ni distanciamiento social”.

La abogada también comentó otros temas de la denuncia de 22 páginas, la cual contiene una lista de otras inquietudes de salud pública. 

En ocasiones, los dueños de los gallos succionan las heridas del animal, corriendo el riesgo de que los gérmenes pasen de una especie a otra. Los gallos también pueden infectarse entre ellos, como sucedió en 2002-2003, cuando se determinó que el brote de la virulenta enfermedad de Newcastle se debía muy probablemente a las peleas de gallos; para contenerla tuvieron sacrificarse 12 millones de animales. 

Eso les costó a los contribuyentes $56 millones, se menciona en la denuncia. 

Un residente del condado de Monterey también se unió a la demanda, alegando que unos 50 gallos, sin incluir a los pollos, estaban “confinados de forma inhumana en recintos improvisados hechos de lámina corrugada, rodeados de escombros”.

“En cierto momento, (el residente) incluso atestiguó que algunas personas convivían en los refugios con los gallos”, según la queja. 

La identidad de ese demandante se mantiene anónima debido al miedo de represalias, dijo Shakib. El demandante menciona que los traficantes de drogas y armas también frecuentan las peleas de gallos ilegales. 

Mediante trabajos de investigación, las dos organizaciones identificaron otros 31 sitios, incluidos algunos en Salinas. La mayoría de las veces, los propietarios mantienen a los gallos en condiciones precarias y, a pesar de las repetidas quejas, las autoridades no dieron respuesta, alega Shakib en la demanda. 

Mientras que la denuncia cita al informe de 2019 del Gran Jurado Civil del Condado de Monterey, donde se menciona que existen más de 1,000 sitios que crían ese tipo de gallos de pelea, se señala la advertencia de que el condado no tiene registrado a nadie que tenga más de cinco gallos.

Eso es una exigencia del decreto emitido en 2014. 

Shakib también señaló en la denuncia que el condado de Monterey, al no actuar en aplicar las disposiciones del decreto, ha impedido que se colecten legalmente fondos en favor de los contribuyentes, por virtud de multas y reglamentos. 

Un portavoz del condado de Monterey se negó a hacer algún comentario para este reportaje. 

La primera conferencia de este caso está programada para diciembre de 2020 en el Tribunal Superior del Condado de Monterey. 

Joe Szydlowski es un periodista multimedia de The Californian que escribe acerca del gobierno, crimen y canabis. Te puedes comunicar con el por medio de Twitter al @JoeSzyd_Salinas o al 235-2360. Apoye el periodismo de The Californian: https://bit.ly/2Qo298J