SUBSCRIBE NOW
to get home delivery

Agricultores enfrentan “pérdidas sin precedentes” durante la pandemia

Kate Cimini
Un trabajador del campo hace una pausa para grabar la caravana de autos durante la Salinas Farmworker Appreciation Caravan, el sábado 25 de abril de 2020.

Cerca del 40% de los productores agrícolas del condado de Monterey reportaron pérdidas financieras relacionadas con el paro de actividades causado por el coronavirus. Al enfrentar una disminución en la demanda, araron sobre los cultivos de lechuga, brócoli, alcachofas, coliflor, cilantro, uvas, espinaca, arúgula y otros cultivos, de acuerdo con la oficina del comisionado de agricultura del condado de Monterey.

La industria agrícola valorada en $8,500 millones de dólares ha recibido un duro golpe durante la pandemia debido a que las cafeterías escolares, los restaurantes y los cafés se encuentran cerrados a nivel nacional. Una encuesta del mes de abril realizada por la oficina del comisionado de agricultura del condado de Monterey mostró que los productores de hortalizas están reportando las pérdidas más altas hasta el momento.

La temporada de moras todavía no está en pleno apogeo.

"Los cambios ocurridos en el mercado desde que se emitieron los decretos de no salir de casa debido a la COVID-19 han puesto en riesgo la capacidad conservar estabilidad financiera de muchos establecimientos agrícolas y, hasta la fecha, los programas de ayuda federal han ofrecido poca asistencia," dijo en un comunicado de prensa para el condado Norm Groot, director ejecutivo de la Dirección de Agricultura. "Los cultivos de especialidad se han visto gravemente afectados por las cambiantes elecciones de los consumidores y por la reducción en los servicios de suministro de alimentos a los restaurantes."

De acuerdo con un estudio del mes de enero que fue publicado en la revista Journal of Nutrition, las comidas de los restaurantes representaban el 21% de la ingesta calórica total de los adultos en los EE. UU. Sin esa demanda, las dietas han cambiado, y resulta que tendemos a consumir menos vegetales, pero más frutas, cuando comemos en casa.

De los 186 productores de vegetales y moras que fueron contactados para la encuesta, el 62% respondió. Los resultados de la encuesta mostraron que en casi 3,000 acres del condado de Monterey los cultivos tuvieron que ser arados sin cosecharlos o simplemente no fueron sembrados. 

De los agricultores que respondieron, el 39 % reportó pérdidas que iban del 5% al 90%. Cerca del 20% los encuestados dijeron que araron sobre sus cultivos como lechuga, brócoli, espinacas, coliflor, uvas, alcachofas y limones debido a la nula demanda de sus productos por parte de la industria de la hospitalidad. Los productores de moras no reportaron pérdidas, ya que su temporada todavía no llega a su nivel más alto.

El 60% de los encuestados señalaron que un factor responsable de sus pérdidas financieras fue la baja demanda por parte de la industria de servicios alimentarios.

Para combatir estas pérdidas, el Departamento de Agricultura pronto comenzará a gastar $300 millones al mes (hasta $3,000 millones en total) para comprarle el exceso de frutas y verduras, leche y carne a los distribuidores y enviarlo a los bancos de alimentos, como parte del Programa de Asistencia Agrícola por Coronavirus.

Personas de todo el condado de Monterey acudieron a los campos de Salinas para acompañar a la Salinas Farmworker Appreciation Caravan para mostrar su agradecimiento a los trabajadores agrícolas esenciales que continúan trabajando durante esta pandemia, el sábado 25 de abril de 2020.

Un productor y cinco negocios de refrigeración del condado de Monterey ya habían redirigido sus frutas y verduras a los bancos de alimentos, informó la encuesta.

"La encuesta es un vistazo preliminar a lo que está ocurriendo y brinda información para pronosticar el futuro," dijo el comisionado agrícola Henry Gonzales. "Un recuento final de las pérdidas no será posible hasta que pase la pandemia de COVID-19." 

Además, 14 productores agrícolas encuestados indicaron que tenían dificultades para obtener equipo de protección personal para sus trabajadores y que enfrentaban una escasez de productos desinfectantes. Este fue un costo adicional e inesperado al tiempo que experimentan lo que la oficina del comisionado de agricultura llama "pérdidas sin precedentes."

"Aunque esta encuesta refleja solo una pequeña parte de algunos de los impactos económicos que se sufren dentro de los establecimientos agrícolas, anticipamos que en los próximos meses el panorama general revelará repercusiones significativas en la cadena de suministro," dijo Chris Valadez, presidente de la Asociación de Productores-Transportistas. “Una perspectiva a un plazo más largo posiblemente demostrará las medidas extraordinarias tomadas por productores agrícolas, transportistas y procesadores para proteger a los trabajadores agrícolas, manteniendo al mismo tiempo la continuidad de nuestro suministro de alimentos durante esta pandemia sin precedentes."

La industria sigue tratando de averiguar la forma de proteger a los trabajadores agrícolas mientras continúan operando un negocio esencial. Por lo general, la agricultura depende de los trabajadores que cosechan, deshierban o empacan las frutas y verduras hombro con hombro y los datos del condado muestran que los empleadores no han tenido mucho éxito en esta misión.

El condado de Monterey fue el primer condado del país en crear un acuerdo agrícola para proteger a los empleados en el campo. En la última semana de marzo, siete agencias aprobaron protecciones adicionales para los trabajadores, incluyendo capacitación para los trabajadores sobre cómo permanecer seguros en casa, el lavado de manos obligatorio, sanitarios adicionales y una mayor distancia entre los trabajadores en el campo.  

Otros condados de California hicieron lo propio, adoptaron partes del acuerdo y Cal/OSHA emitió su propia versión. El acuerdo ha sido actualizado en varias ocasiones hasta la fecha.

No obstante, a finales de abril, el Dr. Ed Moreno, oficial de salud del condado de Monterey, dijo a los reporteros que 41 de los 183 casos de COVID-19 en el condado en ese momento eran trabajadores agrícolas. 

Expertos en salud dicen que las condiciones de hacinamiento, como las que viven los trabajadores agrícolas, pueden acelerar la propagación de la COVID-19.

"Cada vez que salimos de nuestros hogares corremos el riesgo de vernos expuestos y de exponer a alguien más a la enfermedad," dijo el Dr. Moreno. "Si no está presente la COVID-19 en el hogar, pero las personas salen de casa y regresan, existe un posible periodo de incubación."

"Cuando alguien se enferma, la pregunta es si puede aislarse de los demás," dijo el Dr. Moreno. Si no puede hacerlo, o si no presenta síntomas, es posible que derive en la transmisión del virus, explicó.

Hasta el lunes, la mayoría de los casos de COVID-19 estaban localizados en zonas postales representativas del este y norte de Salinas, dos áreas donde suelen residir muchos de los 90,000 trabajadores agrícolas que viven y trabajan en los valles de Salinas y Pajaro. 

Los códigos postales 93905 y 93906 son el hogar de 122 personas con resultado positivo de infección de COVID-19 en el condado de Monterey, más de la mitad de las personas del condado que están enfermas de COVID-19.

En contraste, los únicos dos códigos postales de Peninsula entre los datos del condado dados a conocer al público (93955 en Seaside y 93940 en Monterey, Big Sur y Del Rey Oaks) combinados suman un total de 23 casos.

El área de Alisal, ubicada dentro de la zona postal 93905, tiene la mayor concentración de pacientes con coronavirus dentro del condado. Aquí, 64 personas han dado positivo al virus. 

Trabajadores agrícolas son fotografiados mientras recogen fresas, el sábado 25 de abril de 2020. Residentes de la comunidad del condado de Monterey formaron la Salinas Farmworker Appreciation Caravan para mostrar su admiración y respeto por todos los trabajadores agrícolas que siguen trabajando durante esta pandemia.

Kate Cimini es una periodista multimedia de The Californian. Ella reportó esta historia con apoyo de la beca California Fellowship, a través del Centro Annenberg para el Periodismo de Salud de la USC (USC Annenberg Center for Health Journalism).