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Juan Manuel Virgen y Daniel López Aviles, trabajadores agrícolas de Salinas, daban la vuelta al campo en una pickup blanca, con un compañero de trabajo al volante. Eran alrededor de las 10 a.m. y el sol comenzaba a calentar el ambiente. Todos llevaban pañuelos cuidadosamente atados alrededor del cuello, metidos en la parte frontal de sus camisas. 

“No hay mascarillas de momento”, dijo el Sr. Virgen.

No las pudieron encontrar, por lo que tuvieron que improvisar. 

Las mascarillas han desaparecido de los anaqueles de las tiendas en todo Estados Unidos en medio del brote de coronavirus, a pesar de que los expertos han aconsejado a la población que no las usen a menos que estén enfermos.  

Eso ha ocasionado una escasez de las mismas para los trabajadores agrícolas como el Sr. Virgen y el Sr. Aviles, quienes trabajan para un contratista de trabajo agrícola en el Valle de Salinas, región que produce gran parte de las frutas y verduras frescas de la nación, incluyendo casi dos terceras partes de sus verduras de hoja verde.

Ambos trabajadores dijeron que su empleador se quedó sin mascarillas para todos desde hace semanas, excepto para quienes aplican pesticidas, e incluso esas son escasas, de acuerdo con productores agrícolas y contratistas de trabajo agrícola. 

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Las mascarillas protegen a los trabajadores agrícolas de la inhalación de pesticidas o el polvo del campo, pues pueden desencadenar ataques de asma y otros graves problemas respiratorios. Y conforme California entra en la temporada de fungicidas, seguida por la temporada de incendios, a los productores agrícolas, contratistas de trabajo agrícola, trabajadores agrícolas y sus defensores, les preocupa que no haya suficientes mascarillas para que los trabajadores agrícolas puedan aplicar ciertos pesticidas o se protejan de las cenizas y del humo.

Más de 90,000 trabajadores agrícolas como el Sr. Virgen y el Sr. Aviles siembran, cosechan y empacan frutas y verduras en los valles de Salinas y Pajaro.

Fiebre del valle, incendios forestales y asma

Empleados de ACE Hardware y Home Depot dijeron que los consumidores están comprando mascarillas lo más rápido que pueden, ya sean las mascarillas médicas N95 diseñadas para filtrar pequeñas partículas o solo mascarillas contra el polvo que no tienen fines médicos.

Y en los almacenes mayoristas, la situación no es mucho mejor.

Guadalupe Sandoval, director ejecutivo de la Asociación de Contratistas de Trabajo Agrícola (Farm Labor Contractors Association) en Sacramento, dijo que los contratistas de trabajo agrícola han comunicado que tienen dificultades para encontrar las mascarillas N95 y contra el polvo. 

“Preguntamos a los miembros de nuestro consejo, y a los que les está yendo bien es a los que se abastecieron antes de esta crisis”, dijo el Sr. Sandoval. “Ahora, hay escasez de mascarillas. La cadena de suministro ya no puede cubrir la demanda”.

Justo por estas fechas es más o menos el momento en el que los productores agrícolas normalmente comienzan a aplicar los fungicidas; la escasez podría obligar a los productores agrícolas a reconsiderar qué tipos de fungicidas utilizar, ya que los más peligrosos requieren de respiradores de cartucho o mascarillas N95, agregó el Sr. Sandoval. 

“Muchos de los fungicidas no requieren mascarillas, según indica su etiqueta”, dijo el Sr. Sandoval. “Si tuvieran la opción de decidir entre un pesticida de bajo nivel o un pesticida peligroso que emite gases y vapores peligrosos, considero que preferirían usar un pesticida aún menos tóxico que no requiriera mascarilla en absoluto y con el cual los trabajadores se sintieran más cómodos”.

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La escasez de mascarillas podría dejar vulnerables a los trabajadores agrícolas ante el hongo que viaja por el aire y causa la fiebre del valle: el Coccidioides immitis. Los síntomas de la enfermedad son similares a los de la gripe, incluyendo fatiga, dificultad para respirar, fiebre y, a veces, problemas pulmonares letales. 

No obstante, a diferencia de la gripe, la fiebre del valle ataca a la parte más débil del cuerpo. Mientras la mayor parte de quienes inhalan el hongo puede pensar que solo tienen un resfriado, en otras personas, los efectos pueden durarles toda la vida, y causarles la muerte o alguna amputación.

Y no solo está la fiebre del valle. El Dr. John Balmes, profesor de medicina de la Universidad de California en San Francisco, dijo que los trabajadores agrícolas pueden verse bombardeados por el polvo y la tierra mientras cosechan, cuidan, recolectan y empacan las frutas y verduras, y las partículas pueden ser peligrosas para su salud, desencadenando ataques de asma e irritación en las vías respiratorias.

Muchos trabajadores del campo prefieren ponerse mascarillas N95 o contra el polvo cuando salen a trabajar a campo abierto, a merced de los elementos. De acuerdo con el Sr. Balmes, las mascarillas N95 protegen contra las partículas en aerosol, como el azufre, un fungicida común que aplican los trabajadores agrícolas, o contra el Coccidioides immitis. Las mascarillas contra el polvo solo protegen contra partículas más grandes y simplemente evitan la irritación de la garganta y las vías respiratorias.   

Sin embargo, ahora muchos dicen que han cambiado al uso de pañuelos, los cuales ofrecen poca o nula protección, dijo el Sr. Balmes. 

“Esa exposición puede desencadenar un ataque de asma, incluso si no se trata de diésel o partículas infecciosas, solo simple tierra”, dijo el Sr. Balmes, quien también es profesor de ciencias del medio ambiente en la Universidad de California en Berkeley y coinvestigador en el estudio CHAMACOS, un proyecto de investigación a largo plazo que investiga el impacto de los pesticidas en los niños del Valle de Salinas.

‘Trabajar entre las cenizas’

Debido al riesgo de la fiebre del valle, Cal/OSHA obliga a los empleadores a proporcionarles mascarillas a los trabajadores cada vez que tienen que remover el suelo.

En 2017 y 2018, la agencia estatal de seguridad laboral impuso una multa de forma colectiva a 16 compañías por más de $240,000 por exponer a los trabajadores a la fiebre del valle. En 2019, una compañía constructora de Benicia recibió un citatorio por no proporcionar protección respiratoria, después de que dos de sus trabajadores fueran hospitalizados con fiebre del valle.

La mayoría de los trabajadores agrícolas no realizan el tipo de trabajos que requieren protección por remover tierra; solo aquellos que cavan zanjas o aran la tierra necesitarían mascarillas.

Aun así, sin mascarillas, algunos preferirían poner en riesgo su salud antes que no recibir su cheque. Los trabajadores agrícolas ganan en promedio unos $17,500 anuales, lo que los sitúa por debajo de la línea de pobreza para la mayoría de las familias de California.

A los defensores de los trabajadores agrícolas también les preocupa que debido al pánico causado por el coronavirus no haya suficientes mascarillas para repartirlas durante la temporada de incendios forestales, dejándolos vulnerables ante la inhalación de partículas y gases tóxicos presentes en el humo.

Si el índice de la calidad del aire para partículas finas alcanza 150, como es probable que ocurra durante un incendio forestal, los empleadores deben proporcionar a los trabajadores agrícolas las mascarillas N95, para que puedan trabajar mientras hay incendios forestales. 

“La falta de mascarillas es definitivamente preocupante para los trabajadores agrícolas, quienes a menudo trabajan entre incendios forestales por varias razones”, dijo la especialista en comunicaciones de la Fundación de Trabajadores Agrícolas Unidos, Leydy Rangel.

Si los jornaleros no pueden trabajar, podrían arruinarse cosechas valuadas en más de $4,000 millones al año, solo en el condado de Monterey.

“Los alimentos que no se cosechan en el campo, se pudren, por lo que los trabajadores agrícolas tienen la responsabilidad de presentarse a trabajar, incluso si eso significa que irán a trabajar entre a las cenizas”, dijo la Sra. Rangel.

La Sra. Rangel reiteró el enfático llamado realizado en las semanas recientes al público general para que se abstenga de comprar mascarillas a menos que sea médicamente necesario.

“Esa es una de las únicas formas que tenemos para proteger a los trabajadores agrícolas de los peligros de trabajar cerca de incendios forestales”, dijo. “Ahora que la temporada de incendios forestales está a punto de comenzar y que se nos presenta el riesgo de que no haya mascarillas disponibles, definitivamente es preocupante”.

La industria implementa nuevas protecciones para los trabajadores agrícolas

Las personas mayores de 60 años son especialmente vulnerables a las complicaciones ocasionadas por el coronavirus, y debido a que la población de trabajadores agrícolas de California está envejeciendo, muchos caen en esa categoría.

Una vez que alguien se contagia del coronavirus, los síntomas pueden tardar hasta dos semanas en aparecer. Aunque las mascarillas solo evitan que una persona enferma transmita la enfermedad a los demás, puede ser difícil saber con seguridad si uno está enfermo, dicen los expertos.

Los profesionales médicos han pedido al público que no use mascarillas si no tiene que hacerlo, y a toda persona enferma se le está indicando que permanezca en casa. Sin embargo, algunas personas que trabajan en la agricultura creen que sería útil que los trabajadores agrícolas usaran mascarillas mientras trabajan durante la epidemia.

“Considero que generalmente debería de haber disponibilidad de mascarillas debido a razones de seguridad alimentaria”, dijo Mariana Barrera, directora de la oficina y parte de la gerencia de Empire Farm Labor Contractor en Salinas. 

La Sra. Barrera agregó que los trabajadores sanitarios deberían de tener prioridad cuando se trata de las mascarillas, pero los trabajadores agrícolas también deberían de usarlas. Su compañía ha tenido dificultades para encontrar suficientes mascarillas, comentó.

“Teniendo en cuenta la pandemia de COVID-19, me parece que brinda una capa adicional de protección a los trabajadores agrícolas, más que otra cosa”, expresó. “Me parece que hay información en los medios de que (las mascarillas) pueden ayudar, otros dirán que no, pero considero que, por su seguridad, es importante. 

“Si alguien está enfermo, esta medida ayudará a evitar que contagie a más personas”, dijo la Sra. Barrera. “Si la gente las usa, considero que eso ayuda más que no usarlas”.

Durante la pandemia de coronavirus, muchos productores agrícolas y contratistas de trabajo agrícola han implementado nuevas precauciones de seguridad, diseñadas para proteger a los trabajadores. 

“En nuestras operaciones, hemos adoptado muchas medidas para mantener seguros a nuestros equipos”, dijo por correo electrónico Bruce Taylor, presidente y director general de Taylor Farms. “Hemos establecido mejores prácticas de desinfección optimizada, nos hemos dividido en equipos más pequeños, hemos agregado una separación de 2 horas entre los turnos para realizar una limpieza profunda de las áreas comunes, y llevamos a cabo una capacitación detallada de los equipos sobre cómo permanecer seguros y saludables”.

En D’Arrigo Brothers, el presidente, director general y presidente del consejo John D’Arrigo dijo a todos los empleados que no se presenten a trabajar si tienen algún síntoma asociado con el coronavirus. Los empleados que hayan viajado también deben aislarse durante 14 días antes de regresar al trabajo, comentó. 

En los campos se están tomando precauciones adicionales. Los trabajadores agrícolas dentro y en los alrededores de Salinas reportaron que cada día deben lavarse las manos cierta cantidad de veces, mantener una distancia de entre cinco y seis pies entre ellos mientras cosechan frutas y verduras o cuando manejan equipo agrícola. 

“Todo está más limpio”, dijo Cruz Santiago, trabajadora agrícola de Salinas. “Los sanitarios están limpios, hay suficiente jabón para lavarte las manos, hay agua suficiente”.

Fernando Ochoa, jefe de cuadrilla de Merrill Farms, dijo que él y sus trabajadores deben mantener una distancia de al menos seis o siete metros entre ellos, y deben lavarse las manos siete veces al día por lo menos. 

En total, nueve personas trabajan con el Sr. Ochoa. Muchos de ellos, comentó, han estado preocupados por contagiarse o por propagar el coronavirus.

“Es mejor para todos que no haya ninguna contaminación”, comentó. “Existen personas que no toman precauciones”.

La industria también enfrenta incertidumbre financiera. Para muchos productores agrícolas, como D’Arrigo Brothers, quien vende sus productos a supermercados, el negocio es próspero porque la gente está surtiéndose de productos mientras se prepara para lo que podría ser una larga epidemia. A otras compañías les preocupa no sobrevivir la pandemia.

Leticia Villanueva, una de las propietarias de V & V Farm Labor Contractors en el condado de San Joaquín, dijo estar preocupada por su negocio de temporada. 

“En enero teníamos entre 30 y 50 personas trabajando para nosotros, pero eso fue antes de que se empezara a hablar del virus”, dijo la Sra. Villanueva. La gente empezó a irse, y ahora, comentó, solo tienen a dos personas trabajando para ellos. 

“Por ahora realmente no nos está afectando porque trabajamos por temporadas, pero la gente está quedándose en sus casas”, dijo la Sra. Villanueva. “No quieren trabajar. En un mes vamos a necesitar personas trabajando en los viñedos, atando y cortando partes de la planta desde las raíces, el tallo. Si la gente no quiere venir, eso sí va a afectarnos”.

David Rodríguez contribuyó para el reportaje de este artículo. 

Este artículo forma parte del proyecto California Divide, una colaboración entre salas de redacción que analizan la inequidad de ingresos y la sobrevivencia económica en California.

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