LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN

José Anzaldo tiene sueños y las probabilidades están de su lado.

Es posible que esto no parezca obvio, pero puede preguntarle a su madre, quien trabaja largas horas en los campos del “tazón de la ensalada del mundo”. Puede preguntarle a su maestro, quien es hijo de trabajadores del campo y seguramente ve reflejada su propia niñez en José. Puede preguntarle a cualquier persona que haya visto a este niño mientras estudia matemáticas.

José, de 14 años, es muchas cosas. Es un talentoso alumno de primer grado de preparatoria que sonríe con facilidad, planea ser ingeniero y parece ver lo más positivo de cada situación. Es un hijo indocumentado de padres mexicanos indocumentados, no un ciudadano como sus tres hermanos. Debido precisamente a eso es que, cada vez más, se vuelve un símbolo de algo mayor, del debate a nivel nacional sobre la migración, de la cambiante retórica y políticas de la nueva administración, del plan anunciado el martes para eliminar paulatinamente el programa de Acción Diferida para Personas que Llegaron durante la Niñez (DACA) iniciado por el presidente Barack Obama.

La historia de José no es diferente a la de miles de niños indocumentados del Valle de Salinas, en cuyas tierras bajas increíblemente fértiles estuvo en algún momento el hogar de John Steinbeck y también la cárcel donde César Chávez pasó 20 días cuando se rehusó a cancelar un boicot contra la lechuga.

Tan solo el programa de acercamiento a la educación para migrantes del Distrito Escolar Salinas City sirve a 460 familias e incluye a 691 estudiantes migrantes activos. Se desconoce la cantidad total de estudiantes indocumentados en la zona, y algunos distritos no revelan fácilmente sus números.

Sin embargo, ninguno de esos otros estudiantes ha crecido frente a una cámara de documental como José lo ha hecho.

“East of Salinas”, de las cineastas Jackie Mow y Laura Pacheco, originarias de Boston, examinó la situación de los hijos de familias trabajadoras del campo al seguir inicialmente a Oscar Ramos, maestro de Salinas, y a José, un estudiante que se volvió casi como uno de sus familiares, mientras cursaba del tercero al quinto grado de primaria.

Desde que el documental se estrenó en PBS como parte de su serie Independent Lens en diciembre de 2015, José se ha convertido en un símbolo de los niños indocumentados de la región. Mow y Pacheco están decididas a seguir su historia hasta la universidad. Ramos tampoco ha dejado nunca de ver a José. La madre de José cree ahora más que nunca que tendrá éxito.

Sin embargo, nadie está escribiendo un guion, y el camino sigue lleno de incertidumbre.

Una nueva temporada

Al comenzar el año escolar en agosto, los estudiantes indocumentados y sus familias se asentaron en una nueva realidad.

A principios de 2017, en medio de la toma de posesión del presidente Donald Trump y de la especulación sobre qué tan rápido actuaría sobre sus promesas de campaña, el temor y la ansiedad aumentaron considerablemente en las escuelas de Salinas.

Trump lanzó su campaña criticando duramente a los inmigrantes mexicanos. Durante el proceso de campaña, prometió construir un muro en la frontera del sur y hacer que México lo pagara, amplió la lista de personas indocumentadas que formarían parte de las prioridades para deportación y prometió poner fin a DACA.

“En las primeras semanas (de febrero) veíamos llegar a los niños con la cara en blanco, se hablaba tanto de eso en las noticias”, dijo Ramos, quien ha sido maestro de la escuela primaria Sherwood durante 22 años. “Podías ver que todavía tenían los ojos hinchados (de llorar) porque estaban aterrorizados”.

En algunos casos, los estudiantes evitaban ir a la escuela por temor, y a veces el tema surgía inesperadamente, informaron Ramos y otros educadores.

Rosa González, coordinadora de acercamiento del programa para migrantes del Distrito Escolar Alisal Union, dijo que al principio había una sensación de pánico. Los funcionarios escolares tuvieron juntas y talleres para proporcionar información a los padres preocupados.

“Había mucho temor entre la gente por no saber lo que iba a suceder. Recuerdo haber visto a maestros que abrazaban a los niños, y a padres que querían dejar el país de inmediato. “Les decíamos una y otra vez: ‘Tranquilícense, piensen bien las cosas. Esto no sucede de la noche a la mañana, va a tardar tiempo en resolverse”.

Un caso que recibió mucha publicidad durante la primavera pasada solo sirvió para empeorar la tensión. Como resultado de un error administrativo en la Cárcel del Condado de Monterey, las autoridades federales de inmigración detuvieron y juzgaron para deportar al residente de Salinas Juan Martínez, de 19 años.

Martínez está protegido por DACA y las autoridades de la cárcel reconocieron el error, pero aún así permitieron que las autoridades migratorias estuvieran ahí.

Algunos de los efectos de estos rápidos cambios y continua incertidumbre todavía permanecen. Mary Pritchard, directora de programas bilingües para migrantes en el distrito de escuelas primarias, dijo que ha habido una reducción en la cantidad de familias que califican para el programa migrante que proporciona servicios educativos que incluyen tutoría después del horario escolar, programas de extensión del año escolar que incluyen trabajo durante los sábados, así como durante los descansos de primavera, invierno y verano.

En cada sitio hay programas educativos para las primeras etapas de la niñez, incluido un programa de alfabetización para las familias, y talleres que ponen en contacto a los padres con una gran variedad de servicios de salud, educación y nutrición.

“Parece haber una sensación de que las familias no sienten la misma seguridad y confianza al mudarse de un lugar a otro, en particular de un estado a otro, para seguir las actividades de la agricultura como lo hacían antes”, dijo Pritchard.

Sin embargo, Ramos, sus colegas maestros y los administradores dicen que el estado de ánimo está más calmado ahora.

“Estamos en nuestro octavo día de escuela. No he escuchado ninguno de los temores de los que oíamos hablar el año pasado…”, dijo Martha Martínez, superintendente del Distrito de Escuelas Primarias Salinas City.

Martínez agregó que el distrito no revela información acerca de cuántos niños son indocumentados.

Un camino cambiante hacia la ciudadanía

Mientras todo esto ha estado sucediendo, José y Ramos se han enfocado en la búsqueda de una ciudadanía para José. Han asistido a foros migratorios para enterarse de sus opciones.

Ramos y su esposa Kathleen, quien también da clases en la escuela primaria Sherwood, pensaron en adoptar a José; en 2016, la pareja adoptó a un niño que era indocumentado, pero que ahora ya es residente legal. El niño se encuentra actualmente en cuarto grado y la pareja está trabajando para obtener su ciudadanía.

“José tuvo un poco de inspiración con eso”, dijo Ramos acerca de la adopción.

También exploraron la posibilidad de que Daniel, el hermano de José que tiene 18 años de edad, lo patrocine. Sin embargo, Ramos reconoció que ambas opciones tardarían por lo menos 20 años.

“¿Cuántos años tienes?” pregunta Ramos en la actualización del documental, que se filmó después de las elecciones del otoño pasado. “Trece”, responde José.

“Tendrás 33”, le dice Ramos. El adolescente esconde la cabeza en los brazos.

La “mejor y más corta de las rutas”, dijo Ramos, habría sido que José se convirtiera en un “DREAMer” con el programa DACA. La orden, que se firmó en medio de la controversia sobre el alcance del poder del presidente, protege de la deportación a los inmigrantes indocumentados jóvenes y les da un permiso de trabajo.

Sin embargo, el fiscal general de Trump, Jeff Sessions, anunció el martes que ese programa terminará de hecho en seis meses, a menos que el Congreso lo conserve por medio de una legislación. El final de DACA no solo le cerraría esa puerta a José, sino que afectaría a unas 800,000 personas que ya tienen estado de “DREAMer”.

Incluso con DACA todavía en vigor, José aún no tendría acceso a su protección.

Los solicitantes deben tener 15 años y el programa está limitado a los estudiantes que se han graduado de preparatoria, que han obtenido un GED o que han sido dados de baja de manera honorable de la Guardia Costera o las fuerzas armadas.

“En este momento, no es una buena noticia que Trump esté pensando en eliminar ese programa. Esto significaría que José tiene que seguir teniendo esperanza y mantenerse positivo”, dijo Ramos. “Todos estamos deseando y esperando contar con una administración más amigable en el futuro”.

José ha visto cómo sus compañeros de clase se sienten frustrados, enojados y temerosos. Él sigue sin inmutarse.

“Para mí no importaba, porque yo iba a hacer las cosas que hago como cualquier otro día. No iba a permitir que esto me distrajera. Iba a permanecer enfocado”, dijo José.

Un lazo sólido

José y Ramos siguen teniendo una relación cercana, aunque ya han pasado años desde que estuvieron en el mismo salón de clases.

“El Sr. Ramos”, como José lo llama, asiste regularmente a cumpleaños y fiestas, como la de Navidad. Los dos se reúnen una vez al mes, con frecuencia a almorzar o a cenar.

Ramos puede identificarse con las dificultades que José y muchos de sus otros estudiantes enfrentan.

Ramos nació en México y es hijo de trabajadores del campo que vinieron a Estados Unidos para darles a sus hijos una vida mejor. Trabajó en los campos cuando era joven y estudió duro para graduarse de la Universidad de California en Berkeley con un título de historia.

Continúa la tradición de llevar a los estudiantes a su alma mater a visitar el campus y a conocer a los estudiantes que son de Salinas. Por lo menos seis de sus estudiantes han estudiado en Berkeley y tres en UCLA, y esos son tan solo de los que él está enterado.

José planea también asistir a la universidad estatal de California.

La narración de la historia

En 2011, Mow y Pacheco decidieron analizar el impacto de las leyes migratorias de Estados Unidos y las prácticas agrícolas en los niños y sus familias. Las historias acerca de los trabajadores del campo inmigrantes que encontraron se enfocaban principalmente en los adultos que trabajaban duro en los campos.

“Pensamos que los niños con frecuencia son olvidados, y muchos trabajadores indocumentados tienen familia”, dijo Mow. “Estos son tan solo niños con sueños como los demás, que también quieren ser bomberos, policías, maestros e ingenieros”.

Las intersecciones y la conexión continuas entre Ramos, José y las cineastas en ocasiones han sido mera casualidad. Pacheco se inspiró con la historia de Ramos que se publicó en The New York Times y fue a visitarlo.

Inicialmente, el documental seguía a tres estudiantes, pero Mow y Pacheco decidieron que sería más impactante si se enfocaban en uno solo. El lazo especial entre Ramos y José, así como las agallas y el espíritu del niño, las conmovieron.

“Con frecuencia me preguntaba cómo este niño podía seguir teniendo una actitud positiva todo el tiempo”, dijo Pacheco. “Esto fue lo que me dijo: ‘Trato de permanecer positivo porque si solo ves las cosas negativas de la vida, entonces no puedes ver las positivas’”.

María, la madre de José, quien tiene 32 años, dijo que la familia decidió participar en el documental porque querían educar al público.

“Somos gente trabajadora con sueños, esperanzas y aspiraciones”, informó. “Después del documental, me sentí orgullosa porque sabía que la gente vería que somos gente buena que desea lo mejor para sus hijos. Espero que vean que somos buenos trabajadores y que queremos contribuir a esta economía, aunque sea tan solo un poco.

Ella continúa levantándose antes del amanecer, y su trabajo y su vida giran alrededor de los campos. Sin embargo, se siente impulsada por lo que no solo es posible sino, como dice, probable.

“Mi sueño es que a José se le permita convertirse en ciudadano porque es un niño sorprendente, y que también pueda ir a la universidad y tener una carrera profesional”, dijo. “Sin embargo, lo más importante de mi sueño es que él sea feliz”.

Comuníquese con la reportera de asuntos del gobierno Amy Wu al 831-737-6791 o escríbale a awu@thecalifor<JU>nian.com. Siga a Wu en Twitter @wu<JU> o en www.facebook.com/amy<JU>wucalifornian.

LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN
Read or Share this story: http://bit.ly/2jtfTSH