LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN

No se presentarán cargos contra los oficiales de policía de Salinas que en enero mataron a tiros a un adolescente armado con un cuchillo que estaba bajo la influencia de metanfetaminas.

El fiscal de distrito del condado de Monterey Dean D. Flippo anunció la decisión durante una conferencia de prensa el viernes por la tarde.

En junio de 2016, el Departamento de Policía de Salinas le pidió a la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Monterey que investigara todos los tiroteos en los que estuvieran involucrados oficiales, como una medida destinada a mejorar la confianza del público que fue recomendada en un análisis de la policía de Salinas que llevó a cabo el Departamento de Justicia.

En una carta dirigida a la jefa de la policía de Salinas Adele Frese, Flippo resumió su análisis de la investigación.

El 18 de enero, alrededor de la 1:30 A.M., la policía de Salinas respondió a informes de una persona que más tarde fue identificada como Marlon Joel Rodas, de 16 años, que estaba actuando de manera extraña y afilando un cuchillo de cocina en el suelo afuera de una casa en la calle Terrace.

Una persona que vivía con Rodas en esa época dijo que esa noche había hablado de ver cosas y que estaba afuera “buscando las luces que dijo que estaban brillando”, según la oficina del fiscal. Anteriormente, la persona que vivía en la casa había roto una pipa de vidrio que Rodas llevaba en la mano.

Los policías que acudieron al lugar le ordenaron a Rodas en inglés y en español que soltara el cuchillo, pero durante más de 40 minutos no respondió a las instrucciones. El adolescente hablaba consigo mismo y se mostró aparentemente indiferente, según la oficina del fiscal.

Un total de 16 oficiales de policía de Salinas respondieron al lugar, y la mitad de ellos estuvieron asignados a la tarea de mantener el perímetro.

La policía de Salinas utilizó una manguera de bomberos con agua a alta presión, así como balas de hule de 40 mm para intentar desarmar a Rodas, pero los métodos no letales no funcionaron.

En cierto momento, Rodas se paró delante de la puerta de una casa que está en la parte de atrás de la propiedad, donde había una familia. Por teléfono, el despachador de emergencias les dijo a los miembros de la familia que permanecieran dentro y que se encerraran; Rodas estaba bloqueando la salida.

Posteriormente, Rodas regresó a la casa, y la policía le disparó más balas de hule a través de una puerta deslizable de vidrio que estaba abierta, pero él no soltó el cuchillo. También le dispararon con un Taser, pero este no lo alcanzó.

La oficial de la policía de Salinas Guadalupe Gonzáles le disparó un segundo Taser a Rodas; este sí lo alcanzó e hizo que cayera hacia atrás en la sala de la casa. Gonzáles entró entonces a la casa y siguió accionando el Taser, y el oficial Manny López Jr., que iba armado con un rifle AR-15, tomó entonces la iniciativa, según el informe del fiscal.

El oficial Cameron Mitchell lo siguió mientras desenfundaba su Taser y el oficial Jared Dominici se apresuró a entrar en cuarto lugar con una pistola semiautomática calibre .45 desenfundada.

Cuando López dio vuelta a la esquina, Rodas ya no estaba incapacitado por el Taser y estaba levantando el cuchillo, informó la oficina del fiscal de distrito.

“Cuando López se acercó para quedar inmediatamente enseguida de Rodas, tan cerca que los dos podrían haberse tocado, se resbaló y cayó de espaldas”, según la oficina del fiscal.

Las baldosas del piso de la casa estaban mojadas porque Rodas estaba goteando agua, y cuando este se levantó con el cuchillo en la mano, López le disparó. El adolescente se colapsó después de que le dispararon por segunda vez con uno de los rifles AR-15.

Cuando Dominici se apresuraba a dar vuelta a la esquina, oyó los disparos.

“Mientras se hacían los disparos, dio vuelta a la esquina para ver a López en el piso. No sabía si a López le habían disparado o si lo habían apuñalado” y mientras López disparaba su arma, Dominici también le disparó a Rodas, según el informe del fiscal.

Todos los disparos ocurrieron en unos tres segundos. López disparó siete proyectiles y Dominici disparó tres.

Rodas todavía tenía el cuchillo en la mano mientras estaba en el suelo con heridas mortales, y lo arrojó en dirección de López. Gonzáles podía sentir su respiración mientras le aplicaba presión en las heridas al adolescente.

Los oficiales reportaron “disparos” a las 2:28 A.M., y Rodas fue declarado muerto a las 2:32 A.M.

El informe de la autopsia indica que dos de las balas de AR-15 que disparó López hirieron a Rodas, una en el muslo y otra en el abdomen, y que los tres disparos de calibre .45 que hizo Dominici hirieron a Rodas en el pecho.

López declaró que había temido que el adolescente “estaba a punto de atacarme y de apuñalarme”, y Mitchell dijo que al ver lo cerca que López y Rodas estaban, pensó que este estaba apuñalando a López, según el informe del fiscal.

Mitchell disparó su Taser al mismo tiempo que López hizo los primeros disparos. Dominici también dijo que pensó que a López le habían disparado o lo habían atacado con el cuchillo.

La oficina del fiscal de distrito concluyó que cuando Rodas se paró enseguida de López armado con un cuchillo, presentó un “peligro claro e inminente”. También había mostrado una conducta irracional e impredecible, posiblemente debido al alto nivel de metanfetaminas que tenía en el cuerpo, como se determinó en los análisis de toxicología.

Durante la conferencia de prensa del viernes, la oficina del fiscal de distrito proyectó un video de las cámaras corporales de los oficiales que respondieron para su revisión.

El informe de la oficina del fiscal de distrito también incluye un análisis de las leyes aplicables. Según la ley, cualquier persona, incluidos los oficiales de policía, tienen permitido usar fuerza mortal en defensa propia o en defensa de otros, si dicha persona cree de manera razonable que es necesaria para defenderse contra lesiones corporales graves o la muerte.

El peligro no necesita existir en realidad, siempre que de una manera razonable la persona crea que sí existe. Una persona que actúa en defensa propia o en defensa de otros no está obligada a retirarse, observó el representante de la oficina del fiscal.

Ni Dominici ni López han estado involucrados en otros tiroteos anteriormente, y todos los oficiales que estuvieron en el lugar de los hechos han recibido capacitación sobre incidentes críticos, la cual se lleva a cabo en conjunto con el Departamento de Salud Conductual del Condado de Monterrey, informó la policía de Salinas.

Los policías fueron asignados a una licencia administrativa temporal después del tiroteo y tuvieron que consultar a un psicólogo antes de recibir autorización para volver a su trabajo, dijo Frese. Ambos regresaron al servicio activo en cierto momento de febrero.

La Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Monterey realizó también una revisión de los tiroteos fatales que han ocurrido en los últimos cuatro años, en los que hayan participado oficiales del Condado de Monterey, y de 13 incidentes, los informes de toxicología indican que el 62 por ciento de las personas asesinadas arrojaron resultados positivos para metanfetamina.

Al parecer, el adolescente no padecía de ninguna enfermedad mental.

El análisis de la oficina del fiscal incluyó algunos de los antecedentes personales del adolescente.

Rodas nació en El Salvador, y su padre llegó a Salinas en 2002. Su madre llegó en 2011 y se mudó a San José. Según la oficina del fiscal, en cierto momento la abuela de Rodas le dijo a su padre que “estaba tomando el camino equivocado” y que debía venir a Estados Unidos.

En 2014, su padre pagó $5,000 dólares para pasar a Rodas, quien entonces tenía 13 años de edad, a Estados Unidos, pero ICE lo puso bajo custodia en Texas. Posteriormente, lo pusieron en libertad bajo la custodia de su padre en Salinas, y se inscribió en la secundaria El Sausal en agosto de 2014.

Asistió a la escuela durante cuatro meses, hasta diciembre de 2014, pero después de una pelea entre su padre y su tío, Rodas se fue a Lompoc, donde permaneció durante seis meses con su tío antes de regresar a Salinas.

María Castillo, quien vive en la casa donde Rodas murió, dijo que dormía en la habitación de la parte delantera de la casa y que llegó a vivir ahí después de vivir en la calle durante algún tiempo. Ambos padres le dijeron a la oficina del fiscal que Rodas había dicho que no quería vivir con ellos.

Unas fotos tomadas de la página de Facebook de Rodas después de que murió, indican que estaba asociado con la Mara Salvatrucha, también conocida como MS 13, según la oficina del fiscal.

El tiroteo fue el primero en el que participaron oficiales de la policía de Salinas desde 2014, año en que el departamento tuvo cuatro tiroteos en los que participaron sus oficiales en un período de cinco meses.

Chelcey Adami es la reportera de seguridad pública de The Salinas Californian. Su blog, llamado “Toast to the Coast”, ofrece artículos y eventos relacionados con la cerveza. Comuníquese con ella en cadami@thecalifornian.com.

LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN
Read or Share this story: http://bit.ly/2ugeW3f