Sobreviviente del Holocausto habla con estudiantes

Salinas Californian

Harold Gordon, de 87 años de edad y sobreviviente del Holocausto, es un hombre alto y callado, con una sonrisa fácil.

Gordon, quien desde hace largo tiempo ha sido residente de Salinas, habló el martes acerca de sus experiencias ante un grupo de estudiantes de 6° grado que habían leído su libro titulado “The Last Sunrise” (El último amanecer).

Al llegar caminando bajo el sol a la rotonda del ayuntamiento, los alumnos de la maestra Robin Walker se agruparon para recibir los abrazos de Gordon y Joyce, su esposa desde hace 65 años.

En 1939, el joven Hirshel Grodzienski vivía en Grodno, Polonia, una pacífica ciudad de 74,000 habitantes, casi la mitad de los cuales eran judíos.

En septiembre de ese año, la Alemania Nazi invadió Polonia.

Tan solo meses después de iniciada la ocupación, a los 10 años de edad, Hershel perdió a todos los miembros de su familia, excepto a su padre; “no había rastros de su existencia”.

“Mientras era prisionero en Auschwitz, Dachau y otros campos de exterminio, no dejaba de pedirle a Dios”, dijo en la presentación en línea de “The Last Sunrise”, que le diera la oportunidad de vengarse.

Sin embargo, al sobrevivir lo indescriptible con dignidad y fortaleza, Gordon eligió el camino más difícil de todos, prometiendo convertir el horror en una acción positiva y decidiendo que “tendría una buena vida. Una vida de la que mi madre habría estado orgullosa”.

Así que Hershel, de 15 años de edad, cumplió su promesa y llegó a Estados Unidos en 1946 con $10 dólares en el bolsillo; conoció a Joyce en Los Angeles cuando eran tan solo adolescentes, sirvió a su nuevo país durante la guerra de Corea, tuvo una familia y trabajó durante 42 años para UNOCAL en la zona.

En la presentación en línea de su libro, Gordon dice haber encontrado las estrellas que lo guían, al “honrar la memoria de su amada familia”, al “ayudar a otros que han sufrido o han sido víctimas de abusos” y al “donar para obras de beneficencia”.

Para los cientos de personas que le han escrito cartas a lo largo de los años, Gordon es la viva imagen de la tolerancia, lo que todos como humanos aspiraríamos a ser.

Lea más acerca de Harold Gordon y “The Last Sunrise” en http://www.peace2.com/