Obtiene Medida T apoyo de ayuntamiento

POR ROBERTO M. ROBLEDO | EL SOL

El ayuntamiento de la ciudad de Salinas, urgido por un coro de exalumnos del Colegio Hartnell, aprobó el martes pasado (octubre 4) con entusiasmo la Medida T, el bono de $167 millones de dólares que se presentará ante los votantes el 8 de noviembre.

El ayuntamiento votó 5 a 1 por una resolución en favor de la Medida T, que si resulta aprobada, financiaría proyectos de construcción y mejoras por todo el distrito del Colegio Comunitario Hartnell.

Antes del voto se presentó una fila de líderes de la comunidad e interesados a dar sus comentarios ante el público; todos dijeron que fueron alumnos de Hartnell. Los concejales Tony Barrera, Gloria De La Rosa, Jyl Lutes, Steve McShane y el alcalde Joe Gunter votaron en favor de la medida. El concejal José Castañeda votó en contra. La concejal Kimbley Craig no estuvo presente.

El rector de Hartnell Will Lewallen se dirigió al ayuntamiento y después respondió las preguntas de los miembros del podio.

Castañeda dijo que no confía en los comités supervisores de los bonos, a quienes se les asigna la labor de asegurarse de que el dinero del bono se gaste como se prometió. La Medida T incluye un panel de ese tipo. Castañeda también sugirió que existen gastos inútiles en algunos proyectos financiados por bonos, incluidos algunos de la ciudad, pero no ofreció detalles específicos. Le preguntó a Lewallen por qué el consejo de Hartnell votó primero en favor de un Contrato Laboral de Proyecto (PLA) para un proyecto de construcción importante y después cambió de opinión y lo revocó. Los PLA favorecen la mano de obra sindical en los proyectos públicos.

Lewallen dijo que la Medida T declara su apoyo para el uso de mano de obra tanto sindicalizada como no sindicalizada, y que está en favor de las oportunidades para la gente local. Agregó que aproximadamente el 80% de la fuerza laboral de la construcción del condado de Monterey no está sindicalizada y que Hartnell tiene el compromiso de gastar la mayor cantidad posible del dinero del bono en los negocios y recursos locales. Agregó que aproximadamente el 75% de los gastos del bono anterior, la Medida H, se utilizaron localmente. Aproximadamente el 56% de la mano de obra que se utilizó era sindicalizada, informó.

Barrera preguntó si los contribuyentes de Salinas acabarían pagando proyectos en otras ciudades. La respuesta fue que sí, hay proyectos planeados en Soledad, King City y Prunedale, aunque la mayoría de los proyectos de la Medida T serán para expandir el campus principal de Salinas y el campus de tecnología agropecuaria de Alisal en el este de Salinas.

Kevin Dayton, presidente de la Asociación de Contribuyentes de Salinas, dijo que su grupo no se opone a todos los impuestos; de hecho, apoyan la Medida X en las boletas electorales locales para aumentar el impuesto a las ventas del condado para mejoras a la infraestructura del transporte, reparaciones a las calles y expansión de los servicios de autobuses. Sin embargo, el grupo se opone a la Medida T, así como a la Medida M, un plan para un bono de $90 millones de dólares en el Distrito Escolar Alisal Union, y a la Medida Z, la propuesta en contra de la fracturación hidráulica.

“Definitivamente no queremos ser hostiles al Hartnell College”, dijo Dayton. Agregó que Lewallen habló con la asociación, cuyos miembros mencionaron una preocupación fundamental: quieren ver una inversión y desarrollo continuo del colegio en Salinas. En una carta al ayuntamiento, Dayton preguntó: “¿Hay alguna alternativa al plan de la Medida T que fomente el crecimiento y la actividad económica en el área del centro de Salinas?

¿Consideró alguien alguna posibilidad atrevida y creativa… como convertir la histórica antigua cárcel del condado de Monterey o el edificio Dick Bruhn que se quemó en instalaciones del Hartnell College?”

Dayton urgió a que se posponga la medida del bono y se presente de nuevo ante los votantes en 2018, después de recibir información de la ciudad, negocios, líderes de la comunidad, y de los residentes y contribuyentes de Salinas.

Otros oradores apuntaron a la necesidad de que Hartnell extienda su alcance por todo el distrito. Alfred Diaz-Infante, miembro de la Fundación Hartnell y director ejecutivo de CHISPA, dijo que la Medida T es una inversión en la comunidad.

Manuel Osorio, integrante del consejo de Hartnell, quien se encuentra en el primer año de su período de cuatro, elogió los programas y recursos que ofrece el colegio. Agregó que el transporte hacia y desde el colegio es un problema. Osorio representa al norte del condado y apoya la construcción de un campus satélite en Prunedale, lo cual se haría realidad si se aprueba la Medida T.

Jackie Cruz, administradora de Hartnell College, compartió su historia de éxito y dijo que Hartnell jugó un papel fundamental en sus logros profesionales en la educación. Urgió al ayuntamiento a apoyar la Medida T como una inversión en los jóvenes.

Un oradora advirtió que los contribuyentes del distrito de Hartnell, que se extiende al sur de la línea del condado y hasta Prunedale, tendrían que pagar más impuestos si la Medida Z, el plan en contra de la fracturación hidráulica, se aprueba en noviembre. Argumentó que las compañías petroleras y los intereses en las propiedades pagan actualmente una gran parte de los impuestos a la propiedad. Su partida eliminaría al grupo de las grandes entidades contribuyentes, agregó.

Mientras tanto, el último informe de contribución de campaña que presentó el comité para aprobar la Medida T ante el estado el 27 de septiembre muestra que cuenta con algunos donantes importantes:

  • La Hartnell College Foundation contribuyó con $50,000.
  • La Asociación de Estudiantes del Hartnell College con $20,000.
  • Dilbeck and Sons de Salinas, $5,000.
  • Urban Futures, una firma de consultoría de bonos contratada por Hartnell para la Medida T, $5,000.
  • Merrill Farms, Corral de Tierra, $2,500.
  • SSB Construction de Salinas, $2,500.

Anteriormente, el rector de Hartnell Lewallen explicó que en diciembre de 2015 el colegio pudo refinanciar parte de su deuda del bono de la Medida H por $131 millones de dólares, la cual fue aprobada en 2002.

El refinanciamiento ahorró aproximadamente $175 millones de dólares, agregó, “para demostrarles a los contribuyentes que somos buenos administradores de los recursos que nos han confiado”.

La Medida T requiere un índice de aprobación del 55% por parte de los votantes el 8 de noviembre.

El ayuntamiento de la ciudad de Salinas, urgido por un coro de exalumnos del Colegio Hartnell, aprobó el martes pasado (octubre 4) con entusiasmo la Medida T, el bono de $167 millones de dólares que se presentará ante los votantes el 8 de noviembre.

El ayuntamiento votó 5 a 1 por una resolución en favor de la Medida T, que si resulta aprobada, financiaría proyectos de construcción y mejoras por todo el distrito del Colegio Comunitario Hartnell.

Antes del voto se presentó una fila de líderes de la comunidad e interesados a dar sus comentarios ante el público; todos dijeron que fueron alumnos de Hartnell. Los concejales Tony Barrera, Gloria De La Rosa, Jyl Lutes, Steve McShane y el alcalde Joe Gunter votaron en favor de la medida. El concejal José Castañeda votó en contra. La concejal Kimbley Craig no estuvo presente.

El rector de Hartnell Will Lewallen se dirigió al ayuntamiento y después respondió las preguntas de los miembros del podio.

Castañeda dijo que no confía en los comités supervisores de los bonos, a quienes se les asigna la labor de asegurarse de que el dinero del bono se gaste como se prometió. La Medida T incluye un panel de ese tipo. Castañeda también sugirió que existen gastos inútiles en algunos proyectos financiados por bonos, incluidos algunos de la ciudad, pero no ofreció detalles específicos. Le preguntó a Lewallen por qué el consejo de Hartnell votó primero en favor de un Contrato Laboral de Proyecto (PLA) para un proyecto de construcción importante y después cambió de opinión y lo revocó. Los PLA favorecen la mano de obra sindical en los proyectos públicos.

Lewallen dijo que la Medida T declara su apoyo para el uso de mano de obra tanto sindicalizada como no sindicalizada, y que está en favor de las oportunidades para la gente local. Agregó que aproximadamente el 80% de la fuerza laboral de la construcción del condado de Monterey no está sindicalizada y que Hartnell tiene el compromiso de gastar la mayor cantidad posible del dinero del bono en los negocios y recursos locales. Agregó que aproximadamente el 75% de los gastos del bono anterior, la Medida H, se utilizaron localmente. Aproximadamente el 56% de la mano de obra que se utilizó era sindicalizada, informó.

Barrera preguntó si los contribuyentes de Salinas acabarían pagando proyectos en otras ciudades. La respuesta fue que sí, hay proyectos planeados en Soledad, King City y Prunedale, aunque la mayoría de los proyectos de la Medida T serán para expandir el campus principal de Salinas y el campus de tecnología agropecuaria de Alisal en el este de Salinas.

Kevin Dayton, presidente de la Asociación de Contribuyentes de Salinas, dijo que su grupo no se opone a todos los impuestos; de hecho, apoyan la Medida X en las boletas electorales locales para aumentar el impuesto a las ventas del condado para mejoras a la infraestructura del transporte, reparaciones a las calles y expansión de los servicios de autobuses. Sin embargo, el grupo se opone a la Medida T, así como a la Medida M, un plan para un bono de $90 millones de dólares en el Distrito Escolar Alisal Union, y a la Medida Z, la propuesta en contra de la fracturación hidráulica.

“Definitivamente no queremos ser hostiles al Hartnell College”, dijo Dayton. Agregó que Lewallen habló con la asociación, cuyos miembros mencionaron una preocupación fundamental: quieren ver una inversión y desarrollo continuo del colegio en Salinas. En una carta al ayuntamiento, Dayton preguntó: “¿Hay alguna alternativa al plan de la Medida T que fomente el crecimiento y la actividad económica en el área del centro de Salinas?

¿Consideró alguien alguna posibilidad atrevida y creativa… como convertir la histórica antigua cárcel del condado de Monterey o el edificio Dick Bruhn que se quemó en instalaciones del Hartnell College?”

Dayton urgió a que se posponga la medida del bono y se presente de nuevo ante los votantes en 2018, después de recibir información de la ciudad, negocios, líderes de la comunidad, y de los residentes y contribuyentes de Salinas.

Otros oradores apuntaron a la necesidad de que Hartnell extienda su alcance por todo el distrito. Alfred Diaz-Infante, miembro de la Fundación Hartnell y director ejecutivo de CHISPA, dijo que la Medida T es una inversión en la comunidad.

Manuel Osorio, integrante del consejo de Hartnell, quien se encuentra en el primer año de su período de cuatro, elogió los programas y recursos que ofrece el colegio. Agregó que el transporte hacia y desde el colegio es un problema. Osorio representa al norte del condado y apoya la construcción de un campus satélite en Prunedale, lo cual se haría realidad si se aprueba la Medida T.

Jackie Cruz, administradora de Hartnell College, compartió su historia de éxito y dijo que Hartnell jugó un papel fundamental en sus logros profesionales en la educación. Urgió al ayuntamiento a apoyar la Medida T como una inversión en los jóvenes.

Un oradora advirtió que los contribuyentes del distrito de Hartnell, que se extiende al sur de la línea del condado y hasta Prunedale, tendrían que pagar más impuestos si la Medida Z, el plan en contra de la fracturación hidráulica, se aprueba en noviembre. Argumentó que las compañías petroleras y los intereses en las propiedades pagan actualmente una gran parte de los impuestos a la propiedad. Su partida eliminaría al grupo de las grandes entidades contribuyentes, agregó.

Mientras tanto, el último informe de contribución de campaña que presentó el comité para aprobar la Medida T ante el estado el 27 de septiembre muestra que cuenta con algunos donantes importantes:

  • La Hartnell College Foundation contribuyó con $50,000.
  • La Asociación de Estudiantes del Hartnell College con $20,000.
  • Dilbeck and Sons de Salinas, $5,000.
  • Urban Futures, una firma de consultoría de bonos contratada por Hartnell para la Medida T, $5,000.
  • Merrill Farms, Corral de Tierra, $2,500.
  • SSB Construction de Salinas, $2,500.

Anteriormente, el rector de Hartnell Lewallen explicó que en diciembre de 2015 el colegio pudo refinanciar parte de su deuda del bono de la Medida H por $131 millones de dólares, la cual fue aprobada en 2002.

El refinanciamiento ahorró aproximadamente $175 millones de dólares, agregó, “para demostrarles a los contribuyentes que somos buenos administradores de los recursos que nos han confiado”.

La Medida T requiere un índice de aprobación del 55% por parte de los votantes el 8 de noviembre.