Campaña presidencial, una pelea sobre trato a mujeres

POR JULIE PACE | AP

LAS VEGAS – La contienda presidencial de Estados Unidos se está convirtiendo en una agria disputa sobre quien ha tratado peor a las mujeres: si Donald Trump, cuya candidatura a la Casa Blanca empieza a tambalearse, o Bill Clinton, que no está en la boleta.

El equipo de Trump señala abiertamente que pasará el último mes de campaña hablando las relaciones extramatrimoniales de Bill Clinton y de denuncias de abusos sexuales nunca comprobadas, así como del papel de su esposa, la candidata demócrata Hillary Clinton, en la intimidación a las mujeres implicadas, algo que tampoco se ha probado.

Trump no es la persona ideal para hacer este tipo de cuestionamientos: sus críticas al trato de los Clinton hacia las mujeres quedan ensombrecidos por la riada de acusaciones de que besó y tocó a mujeres sin su consentimiento.

Los diarios New York Times y Palm Beach Post reportaron los casos de tres mujeres que sufrieron presuntos manoseos inapropiados por parte del empresario. Y una periodista de People Magazine escribió un artículo en primera persona sobre el comportamiento de Trump durante una entrevista en la que estuvo su esposa Melania Trump.

Trump dijo el jueves en su cuenta de Twitter que el artículo del Times era “todo inventado” y que el incidente del que habla People “no sucedió”.

Los artículos circulan una semana después de que saliera a la luz una grabación en la que el candidato republicano a la presidencia se vanagloria de haber usado su fama para toquetear y besar a mujeres, aparentemente sin su consentimiento.

La asesora de Clinton Jennifer Palmieri dijo que la últimas revelaciones encajan “con todo lo que sabemos sobre la forma en que Donald Trump ha tratado a las mujeres”.

Las revelaciones sobre Trump y sus denuncias del comportamiento de Bill Clinton han hecho que el nivel del debate presidencial tome un tono chabacano pocas veces visto. El magnate ha dicho que Hillary Clinton “debería ir a la cárcel”.

En lugar de tratar de ganar terreno hablando de temas como el comercio, que le permitieron sumar puntos entre sus partidarios y podría atraer sectores indecisos, la campaña republicana parece concentrar toda su estrategia en las denuncias del comportamiento de Bill Clinton hacia las mujeres.

La campaña de Trump espera que al sacar a la luz estas denuncias viejas puede hacer cambiar de opinión a gente joven, sobre todo mujeres, que no recuerdan las controversias en torno a los Clinton de los años 90. La idea sería que, si no votan por Trump, el menos tampoco lo hagan por Clinton.