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Buscan productores soluciones alternativas en la agricultura

POR AMY WU | EL

Paul Muthart, un productor de Yuma Arizona, se encontraba sumergido en sus pensamientos.

Después de asistir al panel “Labor’s Next Frontier” de la cumbre en tecnología agrícola Forbes que se llevó a cabo el martes, 12 de julio, en Salinas, Muthart estuvo de acuerdo en que la industria de la agricultura en general enfrenta un problema de escasez de mano de obra, menos tierra y suministro de agua, y aumento del costo de hacer negocios.

Sin embargo, Muthart también dijo que hay soluciones que van más allá de la tecnología. ¿Se podrían agregar incentivos para retener a los trabajadores?

En Pasquinelli Produce Co., una granja de 9,000 acres que se encuentra en Yuma, donde se produce coliflor y apio, los trabajadores tienen derecho a pensión, seguro médico y $2 dólares más que el salario mínimo de $8.05 de Arizona.

“Existe un costo humano en cuanto a resolver los costos de la mano de obra con la mecanización”, dijo Muthart, cuya granja familiar ha estado en operación durante 65 años. “Cuando pienso en una máquina, me acuerdo de que elimina 30 empleos… No es correcto eliminar su fuente de ingresos (de los trabajadores)”.

Los problemas que enfrentan los agricultores como Muthart alimentan las discusiones y los debates de una industria que a su vez alimenta a la economía de EE. UU. Aquí en el Valle de Salinas, la agricultura es una industria de $9,000 millones de dólares.

La agricultura y las industrias relacionadas con ella contribuyeron con $835 mil millones de dólares al Producto Interno Bruto (PIB) de EE. UU. en el 2014, lo cual representa un 4.8 por ciento del total de la economía, según el Departamento de Agricultura de EE. UU. California también presume de tener la industria agrícola más grande del país.

Los productores se enfrentan cada vez más seguido al desafío de los costos de hacer negocios, en comparación con seguir siendo competitivos. Mientras que muchos participantes de la industria están de acuerdo en que la tecnología es una solución, otros dicen que no es la única.

HMC Farms de Kingsburg, en el Valle Central del estado, ha cambiado su mezcla de cultivos. Están utilizando árboles más bajos, lo cual “permite usar un peldaño menos de la escalera”, dijo Harold McClarty, empacador y transportista de HMC, quien participó en el panel laboral de Forbes.

Pero él no está ignorando la tecnología. De hecho, McClarty ha viajado hasta Sudamérica en busca de nuevas tecnologías para resolver el problema de la mano de obra.

“No quiero que mis productos básicos se conviertan en artículos de lujo que sólo las personas que se encuentran en esta sala puedan comer, y allá es hacia donde nos dirigimos”, dijo. “No puedo seguir aumentando mis precios, eso no funciona en el mercado”.

Samuel Duda, vicepresidente de operaciones de Duda Farm Fresh Foods, Inc. de Salinas, quien participó como panelista, dijo que un aumento de $1 dólar en los salarios por hora equivale a un aumento de un millón anual en costos comerciales.

Duda dijo que es importante revisar la cantidad de impacto de lo que es una industria altamente regulada. El jueves, la Cámara de Representantes aprobó una ley que obligará a incluir los ingredientes genéticamente modificados en las etiquetas.

Agregó que la tecnología y las innovaciones ayudarán a que la industria siga siendo competitiva a nivel mundial.

“No quiero ver que California pierda esa prosperidad y competitividad”, informó.

Tom Nassif, director ejecutivo de Western Growers y moderador del panel, dijo que hay numerosas razones por las cuales hay menos mano de obra agrícola, incluida la posibilidad de que las oportunidades que hay en México, de donde provienen muchos de los trabajadores agrícolas, sean más atractivas en comparación con lo que con frecuencia es un trabajo agotador en los campos.

La migración, un tema candente, en especial en este año electoral, también tiene un impacto sobre la mano de obra. La reforma migratoria ha sido una plataforma fundamental que ha estado al frente del debate entre Hillary Clinton, la presunta candidata demócrata, y Donald Trump, el candidato del partido republicano.

Aunque no existen soluciones concretas para los rápidos cambios que se están dando en la industria agrícola, Nassif dijo que la consolidación entre las muchas granjas familiares que forman el corazón de la membresía de Western Growers, podría ser una forma de seguir siendo competitivos.

Muthart no está muy en favor de la consolidación (“mientras más grande seas, más vas a distribuir tus costos”) y su granja no ha sufrido escasez de mano de obra. Los trabajadores regresan año tras año.

“Pero si la economía se da la vuelta, esto podría cambiar”, dijo, y observó que su granja podría tener más competencia de las industrias de la construcción y la hospitalidad.

Además, es posible que la industria también enfrentara menos presión “si el consumidor americano no fuera tan selectivo”, agregó.