Almagro pide a la OEA abordar la “crisis humanitaria” en Venezuela

POR LUIS ALONSO LUGO | AP

WASHINGTON – El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) Luis Almagro exhortó el jueves a los gobiernos del continente a pronunciarse sobre los llamados presos políticos y a adoptar medidas para abordar lo que calificó de “crisis humanitaria inédita” en Venezuela.

“El Consejo Permanente debe mantenerse del lado correcto de la historia y defender a un pueblo que necesita voz. Debería apoyar la voluntad del pueblo venezolano en su solicitud de un referendo revocatorio” del mandato de Nicolás Maduro, dijo Almagro durante una sesión extraordinaria que había solicitado para denunciar lo que considera alteraciones graves del orden democrático en Venezuela.

“El objetivo hoy no es castigar ni sancionar a Venezuela. Estamos aquí para apoyarlo y ayudarlo a volver al camino”, agregó.

La canciller venezolana Delcy Rodríguez respondió que “se está dando un golpe de estado en la OEA para favorecer el derrocamiento del gobierno legítimo del presidente Maduro”.

La ministra también rechazó categóricamente que su país atraviese una crisis humanitaria.

Rodríguez había intentado infructuosamente impedir la intervención de Almagro alegando que violaría los reglamentos del organismo porque no contaba con la aprobación del país concernido.

En una votación nominal solicitada por Venezuela, 20 países votaron a favor de permitir la intervención de Almagro -incluyendo a Argentina, Brasil, México y varios caribeños-, 12 en contra y dos se abstuvieron.

De no prosperar iniciativas diplomáticas inscritas en una potencial activación de la Carta Democrática, el Consejo Permanente tendría la autoridad de convocar a un periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General, la cual podría suspender a ese país de la OEA con el voto afirmativo de los dos tercios de los 34 estados miembros.

Las tensiones políticas aumentan en la nación sudamericana mientras los venezolanos siguen agobiados por una galopante inflación, que se estima podría llegar este año a 720%, graves problemas de escasez de alimentos, medicinas y productos básicos y una recesión económica que tiende a complicarse por la caída del precio del petróleo, que representa 96% de los ingresos que recibe el país por exportaciones.