Grandes cambios se ven en el horizonte

CÍVICAS CRÓNICAS | JEFF MITCHELL

En primer lugar, agradezco sinceramente a quienes han apoyado mis esfuerzos como columnista aquí en The Californian durante los últimos tres años, en todas sus formas e iteraciones.

Soy un tipo con suerte que recibió la oportunidad de desarrollar originalmente la columna, y quiero agradecer a mis editores Mike Nemeth, quien fue el primero en decir que sí a la idea, y ahora a Pete Wevurski, y ciertamente a Paula Goudreau, nuestra presidente.

Sin su apoyo, esta columna nunca habría despegado.

También quiero que sepa que me he sentido orgulloso de ayudarle a entender mejor al gobierno de su ciudad y condado a lo largo de los años. Me enorgullezco en sacar de las sombras a las oficinas de nuestro gobierno local y en recordarles a nuestros funcionarios nombrados de la ciudad y del condado, así como a sus superiores electos, para quién trabajan en realidad: para usted, el contribuyente.

Desde esa perspectiva, si parece que a veces he sido una piedra en su zapato, con gusto acepto ese papel.

Y si parece como que me voy a ir es porque así es, en cierta forma.

A partir de ahora, he aceptado una nueva asignación en The Salinas Californian como reportero miembro de The California Endowment (TCE). Mi trabajo consistirá en buscar, reportar, escribir y publicar artículos acerca de nuestra comunidad aquí en Salinas y en todo el condado de Monterey. Este puesto ha sido financiado por una generosa subvención de TCE, que tiene sus oficinas principales en Oakland y Los Ángeles.

The Salinas Californian es la primera organización noticiosa de su tipo en la Costa Central que participa en un acuerdo así con TCE, una organización sin fines de lucro, no partisana y exenta de impuestos.

Como antecedente, le puedo decir que hemos estado tratando de crear este tipo de subvención durante más de tres años. Ha sido difícil, pero es un esfuerzo que estamos seguros que generará beneficios para usted, nuestro lector. En particular, quiero agradecerle a Lauren Padilla-Valverde, gerente de programas de TCE para Salinas, por su inagotable apoyo, entusiasmo y optimismo de que lograríamos que esto sucediera.

Debo decirle que TCE, que también apoya los programas locales de Building Healthy Communities, se ha dedicado a apoyar el periodismo positivo acerca de temas de salud de California durante muchos años.

A medida que los medios noticiosos continúan colapsándose, las secciones que cubrían ciencias, salud y las artes con frecuencia han sido las primeras en sufrir recortes en las salas de prensa que enfrentan presupuestos cada vez más limitados.

TCE tuvo la gran visión de reconocer esto y ha estado intentando ayudar a restablecer esas secciones en las principales compañías de medios como la nuestra desde hace más o menos una década.

Aunque nosotros, The Californian, recibimos apoyo monetario de TCE, ni esa organización ni ninguno de los integrantes de BHC nos dirá jamás a mí o a mis editores qué es lo que tenemos que reportar además de los temas generales de salud, facultamiento o equidad racial en la comunidad. Por cierto, ninguno de ellos querría, ni permitiría, que las cosas fueran diferentes.

TCE se ha dedicado ahora a patrocinar directamente el periodismo relacionado con la salud en aproximadamente una docena de organizaciones noticiosas de todo California, incluidos Sacramento Bee y Los Angeles Times.

Para los ávidos seguidores de mi columna, especialmente aquellos de ustedes que vigilan la política local, la buena noticia es que los sábados continuaré escribiendo una Crónica Cívica para ustedes. Así es, el enfoque y el tono cambiarán un poco, pero continuaré compartiendo mis pensamientos cuando el ayuntamiento enfrente a sus enemigos o cuando algún funcionario electo local sea detenido por hacer algo violento, tonto o ambos (¿se acuerda de José Castañeda?).

Así que en el futuro continuaré vigilando las acciones de sus líderes políticos locales, pero más a través del filtro de lo que hacen y no hacen para mejorar nuestra salud como comunidad.

Recientemente, como la mayoría de ustedes ya sabrá, he tenido algunos sustos de salud, eventos que, en efecto, me han hecho temer por mi vida. Menciono esto solo para decir que los problemas de salud me han dado duro en la cabeza y es momento de ponerme en forma y cuidarme mejor.

A decir verdad, siento que muchos de nosotros damos por sentada nuestra salud mientras nos enfocamos en nuestros hijos, carreras profesionales e hipotecas. Cuando hacemos esto, es inevitable que sucedan cosas malas.

Si se toma un momento para analizar nuestro condado, podrá ver que nuestra mala salud es un problema tanto de la comunidad como personal.

Como nuevo escritor de salud de The Californian, me gustaría escuchar sus historias y sus luchas.

Quiero saber qué piensa acerca de cómo los programas de salud y servicios sociales patrocinados por el condado, y en menor grado por la ciudad, están funcionando. ¿Son eficaces, o son tan solo un desperdicio de impuestos para sentirnos bien?

No tema enviarme sus sugerencias para artículos, ¿OK?

Gracias de nuevo por su apoyo; espero poder servirle e informarle en una forma más efectiva en los días y meses por venir.

*Nota de edito: Esta columna fue originalmente escrita el 4 de junio.