Ali es recordado como un ícono que buscó la unidad

POR BRUCE SCHREINER Y CLAIRE GALOFARO | AP

LOUISVILLE – Conforme los fieles entonaban una oración musulmana al unísono, dignatarios y fieles se unieron hombro con hombro para rendirle tributo a un hombre que utilizó su estatus de celebridad para buscar la paz entre las razas, las religiones y las culturas.

El servicio del jueves, conocido como Jenazah, dio inicio a los dos días de exequias que Ali había planeado con todo detalle años antes de que falleciera el viernes pasado. Los diseñó con la intención de que fueran abiertos a todo el mundo y ofrecieran un panorama de una fe de la que muchos estadounidenses saben muy poco al respecto.

Más de 14,000 personas obtuvieron entradas para el servicio del jueves en Louisville, la ciudad natal de Ali. Ali se unió a la Nación del Islam, el movimiento religioso separatista, en la década de 1960. Lo abandonó luego de 10 años para integrar el Islam convencional, que enfatiza la unión entre todas las razas y etnias.

Ali insistió en que quería que la ceremonia tradicional musulmana fuera abierta a todo el público, afirmaron los organizadores.

“Damos la bienvenida a los musulmanes, damos la bienvenida a otras religiones y a las autoridades”, dijo Imam Zaid Shakir al inicio del servicio. “Le damos la bienvenida a nuestras hermanas, nuestros mayores y nuestros jóvenes”.

“Todos eran queridos por Muhammad Ali”.

El servicio comenzó con cuatro recitaciones de “Allahu Akbar” o “Dios es Grande” con oraciones silenciosas intercaladas. Oraron para que Ali encuentre un camino seguro a la otra vida, y que sus seres queridos encuentren la manera de vivir sin él.

Varios de los oradores, incluyendo a dos mujeres musulmanas, describieron el impacto de Ali en sus vidas como un campeón por los derechos civiles y la aceptación de la fe islámica.

Sherman Jackson, un erudito musulmán que habló durante el funeral, dijo que la muerte de Ali “nos hizo sentirnos un poco más solos en este mundo” y nos distrajo “de la dulzura de la vida misma”.

“Ali nos inspiró a todos. Nos llenó. Nos dio valor”, afirmó. “Y nos enseñó algunas cosas de cómo pelear, no sólo dentro del ring, sino también fuera de él”.