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La risa de los niños que se escuchaba desde el área de juego de una escuela cercana contrastaba la escena del crimen donde ocurrió el homicidio mientras oficiales trabajaban, seres queridos lloraban, las cámaras de noticias tomaban fotos y transeúntes miraban.

Aunque la violencia a causa de pandillas ha plagado a la ciudad de Salinas por años, la lluvia de balas que acabo con la vida José Luis Valdés, de 16 años, el lunes y la balacera a plena luz del día que dejo muerto a Felipe Rocha Sandoval, de 17 años de edad, el miércoles dejo conmocionada a la comunidad esta semana.

Alrededor de las 9:40 P.M. el lunes, Valdés estaba caminando por los apartamentos No. 850 de la Avenida Garner para encontrarse con un amigo cuando por lo menos dos personas con armas empezaron a dispararle.

El adolecente huyó, pero los disparos continuaron desde ambos lados del edificio de apartamentos y en la esquina donde el adolescente trato de refugiarse antes de colapsar.

Una bala atravesó la pared, el sillón y el cojín antes de impactar la mano de un niño de 12 años de edad que estaba sentado. El niño sufrió heridas leves.

Transeúntes y oficiales brindaron atención médica hasta que el personal médico llegó y él fue llevado al Centro Médico Natividad, donde murió.

El siguiente día, más de 15 marcas de evidencia señalaban los agujeros de bala en la pared de un apartamento, y adentro, evidencia de la invasión de la bala se podía apreciar en los agujeros perforados en la pared del comedor, la estufa, gabinetes y el microondas. Una bala impactó una tubería de agua causando que otro apartamento se inundara.

La siguiente mañana, familiares de Valdez, con un rostro cansado y desconsolado, empezaron a llegar a la escena para ver donde su ser querido había perdido la vida, moviendo su cabeza mientras trataban de entender lo que había pasado.

Alrededor de las 11:20 A.M el miércoles, Sandoval fue disparado en varias ocasiones afuera de la puerta y del pasillo de una residencia en los apartamentos Acosta Plaza No. 912. Él murió en la escena, a tan sólo unas cuadras de donde Valdez murió.

Los seres queridos que llegaban a la escena se consolaban unos a otros mientras hablaban con la policía. Una mujer se desplomó de rodillas llorando mientras un niño pequeño junto a ella miraba. Un adolescente que llegó a la escena, aparentemente en estado de shock, se sentó en la orilla de la banqueta - justo al lado de la cinta de plástico amarillo de la escena del crimen – y lloró. Otros lo acabañaron.

Las escuelas cercanas del área Martin Luther King Jr. Academy y la Escuela Primaria Jesse Sánchez fueron brevemente cerradas después de que el tiroteo ocurrió, cuando la policía evaluó el nivel de amenaza para la comunidad, y a medida que más recursos llegaron a la escena, se volvieron a abrir.

Vecinos gradualmente fueron saliendo de sus hogares para mirar cómo se desarrollaba la escena mientras la policía de Salinas llegaba. Sin ninguna persona presente para intentar salvar, los camiones del Departamento de Bombero se empezaron a ir.

Hasta el momento, no ha habido ninguna descripción de los sospechosos de ningún tiroteo. Basándose en cómo ocurrió el homicidio y el área, el comandante de la policía de Salinas Stan Cooper dijo que es probable que el tiroteo sea relacionado con pandillas, pero la policía también está considerando otros motivos

Alrededor de las 9 P.M. el miércoles, alguien se paró al lado de un hombre de 35 años de edad que estaba afuera del vehículo en la cuadra 500 de la Avenida Mae, y empezó a dispararle, impactándolo en varias ocasiones. Oficiales y personal médico llegaron y transportaron al hombre al hospital para que recibiera atención médica, según la policía de Salinas. No hay testigos ni más información acerca de este tiroteo, el cual ocurrió a sólo unas cuadras de los homicidios.

La policía dijo que han encontrado pocas pistas y pocos testigos han cooperado a pesar de que el tiroteo del miércoles ocurrió a plena luz del día.

"Por no decir nada, están poniendo a todos en riesgo, a ellos y todos nosotros", dijo la defensora de las víctimas de violencia local Debbie Aguilar, que llegó al lugar el miércoles poco después del tiroteo. "Nadie quiere abrir la boca y tienen que hacerlo".

Estos son el 9° y 10ª homicidio siendo investigado por la policía de Salinas este año, y el homicidio número 12° en el área de Salinas. Dos homicidios se produjeron a principios de este año en el barrio Boronda al oeste de la autopista 101, que está justo fuera de la jurisdicción del Departamento de Policía de Salinas.

La policía de Salinas ha luchado en obtener información ya que testigos tienen miedo a posibles represalias. El jefe de Policía de Salinas Kelly McMillin, dijo, que la represalia no sucede muy a menudo. Además, la información puede ser proporcionada de forma anónima a la policía.

Añadió que cualquier cantidad de información, no importa cuán pequeña sea o si la persona no está 100 por ciento segura de que es creíble, puede ser útil en una investigación.

"Estamos, por decirlo simplemente, haciendo todo lo que podemos entrevistando a los testigos, reuniendo pruebas y reuniendo cualquier técnicas de investigación que podamos", dijo McMillin.

El problema más grande es que los adolescentes piensen que la violencia con un arma de fuego es una opción, explicó.

"Lo que la gente tiene que entender es que la violencia en la comunidad se necesita resolver por la comunidad, no por el departamento de policía", dijo McMillin. "Cuando un hombre joven piensa que está bien usar un arma, entonces nuestra comunidad le ha fallado a él de muchas maneras”.

Si alguien tiene información sobre el homicidio del lunes de José Luis Valdez, de 16 años, se pueden poner en contacto con el detective Byron McKinley al 831-758-7145 o con el detective Stephen Craig al 831-758-7929.

Y cualquier persona con información sobre el homicidio de Felipe Rocha Sandoval, de 17 años, se pueden poner en contacto con el detective Jared Sivertson al (831) 758-7132, o al detective Gibson al (831) 758-7442.

Para permanecer en el anonimato, llame al 831 775-4222 o a We-Tip al 1-800-78 CRIME. También puede mandar información en un mensaje de texto con el código SPD831 al 847411.

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