CLOSE
LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN

Un informe inicial en el que se detalla la revisión del Departamento de Justicia (DOJ) acerca del Departamento de Policía de Salinas (SPD) analizó una gran variedad de preocupaciones y citó “deficiencias” específicas.

Esas preocupaciones incluyen la forma en que la policía responde a las personas con enfermedades mentales, el uso de la fuerza y las tácticas de desescalamiento, la confianza y participación de la comunidad, las comunicaciones internas y externas, y más.

El jefe de la policía de Salinas Kelly McMillin solicitó la evaluación federal, misma que llevó a cabo la Oficina de Servicios de Mantenimiento del Orden Orientados a la Comunidad (COPS) del DOJ, después de que cuatro tiroteos fatales en los que participaron oficiales de la policía en 2014 suscitaron una protesta generalizada de la comunidad y desgastaron la relación del departamento de policía con el este de Salinas.

“Nuestro informe le proporciona al jefe McMillin, a su departamento y a la comunidad a la que sirven verdades duras acerca de las deficiencias que existen dentro del departamento de policía”, escribió en el informe Ronald L. Davis, director de la oficina de COPS. “Lo más importante es que le ofrece a Salinas la oportunidad y las herramientas para convertir su departamento de policía en una dependencia modelo de aplicación de la ley, que es lo que merecen todos los residentes de Salinas”.

El informe de la evaluación inicial publicado el martes es el primer paso del programa de reforma colaborativa para asistencia técnica de COPS, e incluye 61 hallazgos y 110 recomendaciones. Para efectuar la evaluación, el equipo revisó cientos de documentos, políticas, informes, juntas y demás, y también efectuó cuatro visitas para reunirse con el personal de la policía, miembros de la comunidad y otros.

En el tema del uso de la fuerza, el equipo de evaluación examinó las políticas del SPD, sus prácticas, capacitación e investigaciones efectuadas entre enero de 2010 y agosto de 2015. En particular, también revisó tres de las cuatro investigaciones de muertes en las que participaron oficiales en 2014; una de ellas no fue incluida ya que estaba siendo investigada por la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Monterey.

El informe incluye datos acerca de la frecuencia con que la policía de Salinas se vio involucrada en incidentes de uso de la fuerza, en qué tipo de situaciones, los tipos de fuerza utilizada, dónde ocurrieron esos incidentes y la raza de los sujetos involucrados.

El equipo determinó que las políticas del SPD acerca del uso de la fuerza son “demasiado vagas en la descripción de guías, supervisión y responsabilidad para la toma de decisiones en el uso de la fuerza”, y le aconsejó al SPD que la modifique para volverlas más específicas en la descripción del nivel adecuado de fuerza que deberá aplicarse en diversas circunstancias.

Además, en las políticas del SPD no existe ningún análisis acerca del término “desescalamiento”, según se menciona en el informe, y “a veces, la mejor táctica para resolver un enfrentamiento menor es dar un paso atrás, pedir ayuda, desescalar y quizás planear una acción diferente que pueda emprenderse posteriormente de manera más segura”.

Se recomienda que el SPD enfatice el desescalamiento de la fuerza en sus políticas, aumente la capacitación acerca de dicho desescalamiento y requiera que los oficiales presenten en sus informes detalles acerca de qué tácticas de desescalamiento utilizaron.

El informe también recomienda enmendar las políticas para incluir una explicación de que alguien quizás tenga una incapacidad física o mental de responder a las órdenes de la policía debido a factores como trastornos permanentes o temporales, limitaciones físicas o barreras culturales o del idioma.

Además, el SPD no proporciona capacitación regular acerca de las interacciones con la gente que tiene discapacidad o enfermedad mental, según el informe, y se le invita a que desarrolle e implemente un programa de capacitación acerca del tema y a que trabaje más de cerca con las dependencias que también trabajan con las personas afectadas por problemas de salud mental.

En cuanto al uso del Taser, las políticas del SPD requieren que los oficiales le adviertan a la gente antes de usarlo, y también que descarguen datos acerca del Taser y tomen nota de la cantidad de ciclos utilizados para los expedientes de investigación.

Sin embargo, la revisión detectó que ninguno de los 29 casos seleccionados al azar que se analizaron en el informe incluía los datos acerca del Taser en la investigación; solamente el 41.4 por ciento incluyó la cantidad de ciclos, y el 65.5 por ciento mencionó si el oficial le advirtió a la persona.

El equipo también detectó que el SPD no sigue sus propias políticas y prácticas para el uso de declaraciones escritas o grabaciones de los sujetos y testigos en incidentes de uso de la fuerza, y los supervisores que investigan dichos incidentes no reúnen de manera uniforme todos los datos de los oficiales.

En 47 investigaciones de uso de la fuerza revisadas al azar, sólo el 19 por ciento reunió toda la información pertinente de todos los oficiales que acudieron al lugar de los hechos, y en el 81 por ciento se reunieron todos los factores pertinentes para determinar el uso razonable de la fuerza, según el informe.

Se recomienda que el SPD utilice grabaciones de audio de sospechosos, testigos y oficiales de manera más uniforme, que se entreviste a todos los oficiales involucrados en un delito, que se establezca un consejo de revisión del uso de la fuerza, que se incorpore el uso de armas menos mortales y que se completen la revisiones administrativas de incidentes en un plazo no mayor de 30 días a partir de la revisión y adjudicación del fiscal de distrito.

La oficina del fiscal de distrito determinó que los cuatro tiroteos en los que participaron oficiales durante 2014 estuvieron legalmente justificados, y en las investigaciones internas no se encontró ninguna violación de las políticas del departamento de policía.

El martes, McMillin dijo que la sección del informe acerca del uso de la fuerza “no encontró ningún indicativo de que los oficiales de policía de Salinas usaran la fuerza de manera excesiva o injusta” y agregó que “no existe señal de parcialidad o de trato desigual en la forma en que se utiliza la fuerza con las personas de diferentes razas”.

Aunque el informe no detectó ningún problema en la forma en que la policía de Salinas investigó los tiroteos en que participaron sus oficiales, sí se recomendó que una dependencia externa investigue los tiroteos en los que participan oficiales y las muertes ocurridas bajo custodia, ya que es posible que algunos departamentos de policía no tengan los recursos para investigarlas correctamente, y muchos miembros de la comunidad tienen la creencia fundamental de que las dependencias no deben investigarse a sí mismas, informó Noble Wray, jefe de la iniciativa de prácticas y responsabilidad de mantenimiento del orden de COPS.

Para mantener la transparencia, la política del departamento acerca del uso de la fuerza debe especificar claramente qué tipo de información se publicará, cuándo se publicará y en qué situaciones se publicará dicha información con el fin de “compartir tanta información como sea posible con el público sin poner en riesgo la integridad de la investigación ni los derechos de nadie”, también se lee en el informe.

La evaluación incluyó múltiples sesiones para escuchar a la comunidad, y en las entrevistas con los miembros de la comunidad se detectaron cuatro temas importantes acerca de la policía de Salinas: una filosofía ineficaz acerca de la participación de la comunidad, falta de transparencia, una falta de suficiente participación proactiva por parte de la comunidad, y problemas relacionados con los miembros hispanos de la comunidad.

En el informe se descubrió que el departamento no cuenta con ningún tipo de filosofía unificada y estrategias para el mantenimiento del orden de manera colaborativa en la comunidad, ni capacitación a sus oficiales acerca de la parcialidad implícita, conciencia cultural o justicia de los procedimientos, y el equipo de evaluación recomendó desarrollar una estrategia para un mantenimiento del orden de manera colaborativa en la comunidad, así como capacitación acerca del “mantenimiento del orden justo e imparcial”.

McMillin dijo que le da la bienvenida al “duro examen independiente de nuestro departamento”, pero subrayó que muchos de los puntos del informe incluyen lo que el departamento ya ha estado diciendo que necesita.

Agregó que “a pesar de nuestras mejores intenciones y compromiso sincero,no se está llevando a cabo suficiente mantenimiento del orden comunitario en Salinas”, y debido a la falta de personal, el departamento se ha dedicado a reaccionar ante la criminalidad y los oficiales se la pasan brincando de una llamada a otra.

“En Salinas, si a usted le disparan, lo apuñalan o lo asaltan de alguna otra manera, puede esperar una respuesta policíaca rápida y efectiva. De lo contrario, quizás tenga que esperar”, dijo McMillin. “Y la respuesta que recibirá para los incidentes no críticos, aunque será profesional y respetuosa, bien podría dejarlo insatisfecho. No me gusta esto, pero esa es la verdad y lo he dicho muchas veces antes”.

A medida que el departamento continúe contratando personal, McMillin espera que mejore el mantenimiento del orden en la comunidad, que normalmente se lleva a cabo por todo Salinas, “no solo cuando tengamos tiempo para eso”.

En particular, el equipo también recomienda aumentar la cantidad de oficiales que hablan español mientras continúa contratando, un asunto que se ha mencionado con frecuencia en el pasado.

El 68 por ciento de la población habla español como primer idioma, mientras que el 23 por ciento de los oficiales lo habla, según el informe, que invita a agregar más capacitación en el uso del español para los oficiales existentes, así como proporcionar una versión de la academia de policía en español para ayudar a llegar a esa población.

El informe detectó una grave falta de comunicación interna en el SPD, así como a nivel externo con los interesados de la comunidad, y recomendó llevar a cabo juntas regulares dentro del departamento y contar con un proceso formal de comunicación con los grupos de la comunidad.

McMillin observó que no está de acuerdo con algunos de los hallazgos del informe, como la escasez de comunicación interna, y dijo que este no reconoce una buena cantidad de juntas estructuradas existentes.

“Sin embargo, estoy de acuerdo en que la comunicación interna continúa siendo un desafío, y estoy muy abierto a métodos nuevos”, agregó.

La escasez de personal, el análisis de delitos e información, y los métodos cuantificables para la reducción de la criminalidad también se incluyeron en la revisión, y algunos de ellos ya se están resolviendo. Por ejemplo, el departamento ya contrató a un analista de delitos.

En una conferencia de prensa llevada a cabo el martes, McMillin subrayó los logros del departamento que no se incluyeron en la revisión, y declaró que la policía de Salinas “desde hace tiempo ha reconocido que los esfuerzos de aplicación de la ley no detendrán la violencia” y ha llevado a cabo trabajos para la prevención de la violencia y la intervención.

La policía de Salinas fue la primera del estado y una de las primeras del país en capacitar a su personal acerca de la legitimidad y la justicia de los procedimientos, un método de aplicación de la ley “basado en la comunicación y el respeto”, dijo.

“Como lo demuestra la evidencia, las personas tienen más probabilidades de cumplir con la ley si los oficiales se toman el tiempo de escucharlos y explicarles de manera respetuosa lo que está sucediendo”, agregó. “Como lo indica el informe, todavía tenemos cierta distancia por recorrer antes de lograr una legitimidad y procedimientos completos aquí”.

McMillin dijo que está orgulloso de que el informe no pusiera en tela de juicio el compromiso y el profesionalismo de los oficiales de policía de Salinas, y de que “no hay sugerencias acerca de deshonestidad, corrupción ni ninguna forma de mala conducta deliberada. Nuestros oficiales hacen un trabajo admirable bajo condiciones muy difíciles y con frecuencia peligrosas”.

A medida que el departamento de policía trabaje con la oficina de COPS durante los próximos 18 meses para implementar las recomendaciones, se generarán informes de seguimiento acerca del avance, los cuales también se publicarán.

El alcalde de Salinas Joe Gunter dijo que la policía de Salinas es un buen departamento que ha tenido escasez de personal y de fondos, y que espera ver mejoras en los próximos dos años.

El informe completo en inglés se encuentra aquí.

LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN
Read or Share this story: http://bit.ly/1Mwgv29