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Los proveedores de agua de la Costa Central continúan desarrollando esfuerzos para cumplir con los límites más recientes de California para el compuesto cromo-6, que es un causante potencial de cáncer.

Aunque el Departamento de Protección Ambiental (EPA) ha concluido que el cromo-6 es un carcinógeno si se inhala como gas, aún no han publicado una conclusión acerca de si este elemento aumenta el riesgo de cáncer cuando se ingiere por vía oral.

Las preocupaciones de salud acerca del cromo-6 aumentaron drásticamente con la película “Erin Brockovich” que se proyectó en el año 2000; en ella se detalla la historia verídica de los residentes de Hinkley, California, que demandaron a PG&E después de que las actividades de la compañía provocaron que ese elemento se filtrara a las fuentes de agua locales.

“Hemos estado trabajando sin parar para averiguar cómo reducir la presencia de cromo en el agua”, dijo Robert Thompson, gerente del programa de calidad del agua de Servicios Hidráulicos de California (Cal Water), que acaba de inaugurar su planta más reciente para el tratamiento del cromo en Las Lomas. Hasta ahora, Cal Water ha instalado nueve plantas de tratamiento de cromo que están en funcionamiento en California, un proceso que normalmente cuesta de $750,000 a $1.3 millones de dólares, agregó.

Los esfuerzos no se deben a un aumento en el cromo-6, que debido a los sedimentos y rocas presentes en el área existe de manera natural en algunas fuentes de agua de la Costa Central, sino más bien a los requisitos estatales más estrictos que entraron en vigor en 2014.

Aunque los requisitos federales permanecen en 100 partes por mil millones (ppmm), mientras que la EPA continúa evaluando el impacto del elemento en la salud, el estado redujo su límite de 50 ppmm a 10 ppmm. La concentración promedio de cromo en el agua municipal de Watsonville es de 13 ppmm, lo cual significa que la ciudad también está trabajando duro para cumplir con las nuevas normas en favor de los 50,000 residentes que reciben agua municipal.

“Hemos estado trabajando muy de cerca con la División de Agua Potable (de California) para desarrollar nuestro plan de cumplimiento para el cromo-6”, dijo Michelle Templeton, gerente de proyectos ambientales de la ciudad de Watsonville. La ciudad contrató a la compañía Corona Environmental Consulting y está efectuando pruebas piloto para determinar un plan de tratamiento que se adapte a Watsonville, informó.

“Desde hace unos 15 años se han hecho investigaciones acerca del tratamiento del cromo-6, y existen unas tres tecnologías que han demostrado su eficacia”, dijo Beau Kayser, gerente de operaciones de recursos hidráulicos de la ciudad de Watsonville. “Por desgracia, no existe un tratamiento que sirva para todos los casos”.

Es por eso que la ciudad contrató a Corona Environmental, dijo Templeton.

“Ellos tienen experiencia en todos los tipos diferentes de opciones de tratamiento, así como en la forma de hacer pruebas piloto para que podamos desarrollar un sistema de tratamiento adaptado específicamente a Watsonville y que sea el más eficaz para tratar el agua con el costo más eficiente”.

El gasto del plan de cumplimiento de Watsonville para el cromo-6 es un gran desafío que se avecina en el futuro, ya que el tratamiento inicial del agua municipal de la ciudad tiene un costo proyectado de alrededor de $20 millones de dólares. El año pasado, la ciudad aseguró $3.2 millones de dólares en subvenciones para resolver sus necesidades de agua, y está buscando subvenciones y créditos adicionales para solventar el costo de este proyecto.

En combinación con las nuevas tuberías y otras mejoras a la infraestructura, los requisitos del cromo-6 causaron un aumento en las tarifas de agua para este verano. Templeton no pudo decir cuál será exactamente el aumento, pero sí informó que es marginal en comparación con otros municipios cercanos.

Aunque es demasiado pronto en el proceso para decir exactamente cuándo se completará, Templeton informó que las plantas de tratamiento estarán funcionando dentro del período de cinco años que permitió el estado.

“Nuestro plan de cumplimiento está bien implementado”, agregó.

Sin embargo, por ahora, los niveles de cromo-6 permanecerán ligeramente por encima del nuevo límite del estado en Watsonville; Templeton quiere que los residentes sepan que la seguridad y la calidad del agua potable no han disminuido.

“Los pozos de Watsonville tienen un nivel ligeramente más alto que el nuevo (nivel máximo del contaminante), pero están muy por debajo del antiguo nivel máximo del contaminante.

“Esta no es una situación en la que hay brotes de enfermedad, sino una situación en la que el estado tomó la iniciativa para cambiar algo”, informó. “Pienso que la gente debe tener la tranquilidad de que su agua potable es segura y de que no ha habido problemas de salud en nuestra comunidad”.

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