CLOSE
LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN

Es uno de los instintos más básico del ser humano, sobre todo cuando hace frío, el buscar refugio y acurrucarse.

Un día, en noviembre pasado, Denise Ríos decidió que ya había tenido suficiente con mirar a las personas sin hogar con escalofríos, y comenzó a hacer algo al respecto.

En poco más de un mes, la estudiante de la Academia Culinaria Drummond recogido cerca de 500 cobijas para las personas sin hogar de Salinas. Con un poco de ayuda logística, ella luego las distribuyó personalmente, visitando los campamentos por toda la ciudad.

Reuniendo a familiares, amigos y organizaciones generosas a través del corazón puro, Ríos está demostrando que cualquier persona puede cambiar el mundo, con un acto de bondad a la vez.

Read or Share this story: http://bit.ly/1RfQHIS