Hombre atribuye su recuperación a una perrita

POR JUAN VILLA | EL SOL

Cuando Tony Albano perdió la pierna derecha cinco años después de un accidente automovilístico, se sintió aliviado. Cuando su esposa perdió su empleo poco después de eso, él continuó sintiéndose bien.

Pero cuando el mercado de la vivienda se colapsó en ese mismo año, él finalmente perdió el control.

“Entonces sentí que estábamos atrapados y que íbamos a perder todo lo que habíamos trabajado por conseguir”, dijo. “Comencé a culparme pensando que si no hubiera tenido el accidente automovilístico nada de esto habría pasado. Sentía que era yo quien había puesto todo esto en movimiento”.

Durante cinco años, Albano no pudo salir de su casa en Monterey. Después de que sucedieron las tres cosas, él podía salir, pero sus emociones se lo impedían. Comenzó a sentir depresión y no quería ver que nadie era feliz.

Entonces, dijo, llegaron a su vida las personas con la perrita. Una pareja de ancianos de Carmel estaba buscando a alguien confiable que cuidara a Brie, su perra de rescate con mezcla de poodle.

Albano conoció a la perra, sintió que esta le veía el alma, y las cosas volvieron a estar bien.

Una vida destrozada

En 2003, Albano iba conduciendo por la carretera 68 de Salinas a Monterey, en camino al trabajo. El hombre de 60 años se vio obligado a frenar tan duro que su vehículo se salió del camino.

“No quería chocar contra un poste o regresar súbitamente al carril, así que reduje la velocidad para no morir”, informó. “Pero realmente me destrocé la pierna”.

Albano pasó los siguientes cinco años confinado a su casa y sometiéndose a cirugías experimentales en Stanford para tratar de rescatarle la parte baja de la pierna y el pie derechos.

Finalmente, un joven médico del Condado de Monterey vio las cosas de una manera diferente. El médico le dijo a Albano que nunca volvería a caminar con esa pierna y le sugirió que se la amputaran.

“Cuando me dijo que deberíamos amputarla, llegué a casa y pensé que mi esposa iba a llorar. Pero ella dijo ‘gracias a Dios, ahora podemos avanzar’”, agregó. “No me arrepiento de no haberlo hecho antes. Necesité de esos cinco años para tomar la decisión. Si me hubiera despertado sin la pierna, habría sido un tremendo impacto para mí”.

En 2008 le amputaron la pierna debajo de la rodilla.

Para evitar los problemas de vivir en un departamento de un tercer piso, Albano y su esposa decidieron comprar una casa.

Poco después, su esposa perdió su empleo y el mercado de la vivienda se colapsó. Ambos estaban desempleados con una enorme hipoteca que pagar.

“Nadie me culpaba, pero en mi mente, yo me culpaba a mí mismo”, dijo. “...Sentía más pena por ella que por mí. Si hubiera sido soltero o viviera solo, esto no habría importado tanto”.

Aquí viene Brie

Albano dudó en conocer a esa pareja de ancianos de Carmel, pero decidió visitarlos en su casa el día de Año Nuevo de 2012.

“Ellos eran encantadores, pero cuando llegué a la puerta vi a esta pequeña bola de algodón que se meneaba”, dijo Albano, quien entonces se dio cuenta de que a la perra también le faltaba la pierna derecha. “...Pensé que era increíble. Yo no quería acercarme a ellos o a la perra, pero algo sucedió entre esta perra y yo”.

Albano dice ahora que podría haberse ahorrado un año de depresión si hubiera conocido a la perra antes.

“Mi esposa siempre dice que una llamada telefónica puede cambiarte la vida, y el teléfono sonó. Ellos llamaron, y desde entonces nos han tratado como familia”, dijo. “La perrita y yo somos inseparables. Vamos juntos a todas partes”.

Los dos también están juntos en la portada del libro de historias cortas recién publicado por Albano con el título “Life is a Bumpy Road: ...smoothed out by people — and the dogs — you meet along the way” (“La vida es complicada:…mejorada por las personas –y los perros – que conoces en el camino”).

La perrita lo hizo feliz y él comenzó a vivir de nuevo. Albano llamó a su antiguo jefe, comenzó a trabajar como anfitrión en un restaurante de Carmel y también se unió de nuevo a su grupo de narradores de cuentos, los Talespinners de la biblioteca pública de Monterey.

Comenzó a escribir el libro en abril y lo publicó en noviembre.

“(Todas las historias cortas) son verdaderas. Comienzan en mi niñez y son acerca de las lecciones que he aprendido. Me han pasado cosas sorprendentes en la vida”, dijo. “Cuando esas tres cosas malas me pasaron, yo sentí que quizás había dado mi vida por sentada. Para mí, las cosas siempre habían funcionado bien, y ahora de pronto me gustaría haber apreciado todas las cosas milagrosas e increíbles que me han pasado en la vida”.

Los dueños de Brie, que no desean ser identificados, piensan que los Albano fueron una bendición de Dios. Dicen que no iban a aceptar un perro hasta estar seguros de que iban a morir antes que él.

Calcularon que ahora que habían rebasado los 80 años, ya era momento para tener un perro. Brie, quien perdió la pierna después de quebrársela cuando vivía con sus dueños anteriores, fue adoptada en el SPCA del Condado de Monterey.

“Para nosotros era realmente importante encontrar a alguien que sepamos que la cuida y la ama como nosotros. Ellos la miman tanto como nosotros”, dijeron los dueños de Brie. “...Los amamos. Son maravillosos y buena compañía”.

Creer en la magia

Albano dice que él “siempre cree en la magia”.

Ponerse en contacto con una perra a la que le falta una pierna como a él fue algo mágico.

“La gente saca sus cámaras y nos toma fotografías porque a ambos nos falta una pierna. Piensan que es muy irónico. A mí me encanta, así que posamos”, dijo. “Brie se ha convertido en una parte tan esencial de mi casa y de mi propia vida que mi perrito la ama y se llevan muy bien”.

Aunque no sea necesario, Albano se ofrece como voluntario para cuidar a la perrita porque quiere estar con ella. Incluso les ha prometido a sus dueños que cuando esté con él, nunca estará sola.

“Cuando salimos a caminar, nosotros no la llevamos a caminar, sino que ella nos arrastra”, dijeron los dueños. “Con Anthony, ella camina al lado de él como si entendiera que es necesario tratarlo en forma especial”.

Conocer a Brie fue uno de muchos momentos mágicos en la vida de Albano.

“Soy demasiado modesto para decir que soy inspirador, en especial cuando yo estaba tan deprimido, pero espero que mi historia le dé esperanza a otra gente”, dijo. “No quiero que nadie se dé por vencido como yo pensé que lo estaba haciendo. Espero que esto les dé inspiración. A veces la vida puede aplastarnos, pero existe la probabilidad de recuperarnos”.