Padres se niegan a aceptar muerte de estudiantes

POR MARK STEVENSON | AP

MÉXICO – - Mientras millones de mexicanos erigen altares a los muertos y compran flores para adornar las tradicionales ofrendas de alimentos y bebidas, los padres de 43 estudiantes normalistas desaparecidos desde hace más de un año se niegan a aceptar la conclusión gubernamental de que los jóvenes han muerto.

No habrá altar el 2 de noviembre —fecha en que se celebra el Día de los Muertos— para Mauricio Ortega, que tenía 18 años cuando él y los otros estudiantes fueron detenidos por la policía en la ciudad sureña de Iguala el 26 de septiembre de 2014 y, de acuerdo con fiscales del gobierno, fueron entregados a un grupo narcotraficante que los mató e incineró sus restos. Sólo se han identificado los restos de dos alumnos entre los fragmentos carbonizados de hueso que se hallaron.

El padre de Mauricio, Melitón Ortega, sacude la cabeza cuando se le pregunta si la familia le pondrá un altar a su hijo.

“No, para nosotros nuestros hijos están vivos, siguen vivos”, dijo Ortega. “Y, por lo tanto… llamamos a la población a que sigan acompañando al movimiento de los padres de familia”.