México se prepara para huracán más fuerte de América

POR CHRISTOPHER SHERMAN | AP

PUERTO VALLARTA - En un refugio de la Cruz Roja de Puerto Vallarta, Wendi Mozingo y su familia, siete personas en total, se sentaban en círculo y trababan de comprender instrucciones en un idioma que no manejan. Uno de los niños se concentraba sobre un libro. En el resto, se nota la tensión. Manos que se frotan. Miradas intensas.

Son parte de las 88 personas que esperan en el albergue la llegada del mayor huracán de la historia de México: ancianos en sillas de ruedas, niños que se recuestan sobre sus padres o en colchones en el suelo de la habitación, un lugar de techos altos donde cuatro ventiladores colgados del techo empujan el aire, pesado y húmedo para que las horas pesen algo menos.

Los encargados del lugar dirigían a las personas que llegaban a otros lugares. Este ya está lleno.

El huracán Patricia avanzaba el viernes hacia el las costas del oeste de México como una monstruosa tormenta de categoría 5, la más fuerte que se haya registrado jamás en el hemisferio occidental, mientras pobladores y turistas buscaban resguardo o incluso escapar de la zona donde se prevé que cause una catástrofe al tocar tierra.

Se espera que entre las cuatro y las seis de la tarde hora local entre en el continente por una zona del Pacífico mexicano donde hay tanto pueblos pesqueros como algunos balnearios turísticos, entre ellos Puerto Vallarta y Manzanillo.

“El país enfrenta una amenaza de gran escala”, señaló el presidente Enrique Peña Nieto en su cuenta de Twitter, desde donde también lanzó un llamado a la gente para buscar lugares seguros.

En Puerto Vallarta, en el estado occidental de Jalisco, la gente reforzó las entradas de sus casas con sacos de arena y maderas en ventanas y puertas, mientras los hoteles retiraban sillas y cualquier otro objeto en la playa.

El aeropuerto de Puerto Vallarta está cerrado y varias personas se acercaban a la terminal de autobuses para tratar de salir hacia Guadalajara, la capital estatal, o a alguna otra localidad tierra adentro. También está cerrados los aeropuertos de

Camiones de bomberos y ambulancias recorrían las calles de Puerto Vallarta con las sirenas encendidas para pedir que evacuaran la zona. Para José Manuel González Ochoa, dueño del restaurante “Pollos Ochoa”, esos llamados lo hicieron pensar mejor lo que iba a hacer.

González vive con su familia en el primer puso del restaurante y sus vecinos le dijeron que unos años antes de que él llegara ahí el agua alcanzó hasta donde ahora habitan. “Más bien nos vamos para arriba ya”, dijo y mencionó una comunidad a 30 minutos de la costa.

La tarde del viernes, el centro de Patricia se localizaba a 135 kilómetros (85 millas) al suroeste de Manzanillo y a unos 250 kilómetros (155 millas) al sur de Cabo Corrientes. El Centro Nacional de Huracanes señaló que se espera que toque tierra como con categoría 5 más tarde para luego debilitarse cuando avance hacia las montañas.

Con vientos sostenidos máximos cercanos a los 325 kilómetros por hora (200 millas por hora), la tormenta es la más fuerte documentada por el organismo en el este del Pacífico o en el Atlántico, afirmó el especialista Dave Roberts del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. Según las autoridades mexicanas ya alcanzó los 400 kilómetros por hora.

La fuerza de Patricia era comparable a la del tifón Haiyan, que hace dos años dejó más de 7,300 muertos o desaparecidos en Filipinas, según la Organización Mundial Meteorológica de Naciones Unidas.

Los meteorólogos dicen que el ojo del huracán tiene 8 millas, un tamaño increíblemente pequeño, y que a lo largo del día se contraerá, un proceso normal que suele debilitar un poco la tormenta. Eso no significa algo necesariamente bueno porque ampliaría el tamaño de la tormenta.

Kerry Emanuel, profesor del Massachusetts Institute of Technology, dijo que “parece que se está preparando un gran desastre”.

El secretario de Gobernación de México, Miguel Ángel Osorio, dijo en Radio Fórmula que las autoridades estaban especialmente preocupadas por la seguridad de las personas en Puerto Vallarta y en la localidad vecina de Bahía de Banderas, en el estado de Nayarit.

Pidió a la gente “entender la magnitud del huracán, un huracán devastador, el más grande que se ha podido registrar”.

Las autoridades declararon el estado de emergencia en decenas de localidades de los estados de Colima, Nayarit y Jalisco, incluidos Manzanillo y Puerto Vallarta. El gobernador de Colima ordenó el cierre de las escuelas el viernes, cuando se esperaba lo que el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos describió como una llegada “potencialmente catastrófica”.

El director de la Comisión Nacional de Agua de México, Roberto Ramírez, dijo que Patricia tiene fuerza suficiente para alzar automóviles, destruir viviendas que no estén construidas con cemento reforzado y arrastrar a las personas que se encuentren a la intemperie. Ramírez dijo que la gente en mayor peligro será la que se encuentre en la costa, principalmente la del estado de Jalisco.

Según Enrique de la Madrid, Secretario de Turismo, había unos 15,000 turistas en Nayarit el día de ayer, 60% nacionales y 40% extranjeros. “Estimamos que antes de que llegue el huracán la mitad haya llegado a Guadalajara”, dijo.

El gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval explicó que toda la costa está siendo evacuada. “Estamos evacuando turistas y comerciantes para que nadie quede en riesgo”, dijo. También explicó que todos los funcionarios de la administración están colaborando en acudir a las viviendas de las personas que no tienen acceso a los medios de comunicación para recibir información o que tienen problemas de movilidad para ayudarles a abandonar sus hogares.

También afirmó que se están tomando medidas de seguridad para evitar saqueos.

Enrique Ochoa, Director General de la Comisión Federal de Electricidad dijo que en la zona donde impactará el Huracán está programado el corte de la electricidad desde las cuatro de la tarde. Afectará a las zonas que van desde Puerto Vallarta a Manzanillo, en el estado de Colima y se están estableciendo plantas de emergencia para que después del paso del huracán pueda reanudarse la electricidad en lugares estratégicos como hospitales y clínicas y centros de distribución de agua.

Según el censo de 2010, en el estado de Jalisco viven 7.3 millones de personas. En la ciudad de Puerto Vallarta, 255,000. En el estado de Colina 650,000 y en la ciudad de Manzanillo, la que las autoridades prevén resulte más afectada, habitan 161,000 personas.

Uno de los huracanes más devastadores hasta ahora en México, golpeó en 1959 las costas de Colima y dejó al menos 1,500 muertos según registros del centro nacional de prevención de desastres.

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El periodista del área de ciencias de The Associated Press, Seth Borenstein, colaboró en esta nota desde Washington.