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La respuesta de los oficiales durante el tiroteo en el Festival del Ajo de Gilroy “sin duda salvó vidas,” declararon en un comunicado de prensa funcionarios de la oficina del Fiscal de Distrito del condado de Santa Clara.

La oficina divulgó los resultados de su investigación acerca del tiroteo que acabó con las vidas de tres personas en el festival de verano. El informe proporcionó el cronograma detallado de lo sucedido y determinó que tres oficiales de policía de Gilroy dispararon legalmente contra el tirador antes de que este se suicidara.

Los oficiales le dispararon a Santino Legan, de 19 años, en numerosas ocasiones, mientras él disparaba un arma de asalto contra la multitud y los oficiales durante la feria familiar anual. Antes de ser detenido, Legan mató a tres personas e hirió a 20 más. 

El detective Eric Cryar, el oficial Robert Basuino y el oficial Hugo Del Moral enfrentaron a Legan menos de un minuto después de que empezara a disparar. 

“Al ponerse literalmente en la línea de fuego para detener a un asesino en masa, sin duda salvaron vidas y evitaron un mayor derramamiento de sangre. En vista de las graves circunstancias de este caso, sus acciones indudablemente fueron legales y justificadas,” escribió el fiscal de distrito adjunto Rob Baker en el informe.

Alrededor de las 6:30 p.m. del 28 de julio de 2019, Legan entró al Festival del Ajo de Gilroy a través de una reja de acceso cerrada con llave, usando una cortadora de pernos para abrirla. Estacionó su coche cerca de los terrenos del festival viendo hacia Uvas Creek y caminó hasta el parque cruzando la quebrada cercana. Vestía un chaleco antibalas y ropa color verde y marrón, dijeron los investigadores.

Iba armado con un rifle de asalto AK-47 cargado. También llevaba consigo docenas de cartuchos de municiones.

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Legan pasó junto a una fila de baños portátiles y llegó hasta un tobogán inflable, rodeado de puestos de vendedores y mesas de picnic. Disparó una vez hacia el suelo, y al parecer su rifle no estaba funcionando. Batalló con el arma unos cuantos segundos antes de abrir fuego contra la multitud.

De acuerdo con el informe de la oficina del Fiscal de Distrito, Legan inmediatamente disparó y mató a Keyla Salazar, de 13 años y residente de San José, alcanzándola en la espalda, mientras ella ayudaba a un familiar que usaba bastón a protegerse. Los padres de Keyla permanecieron a su lado mientras Andrew Viale, oficial de policía de Gilroy, se acercó a cubrirlos con su arma desenfundada.

En los minutos que siguieron, Legan disparó al menos 36 cartuchos de munición, alcanzando a nueve hombres, siete mujeres y cuatro niños.

Tres de ellos fallecieron a causa de sus heridas: Stephen Romero, de 6 años, Keyla Salazar, de 13, ambos de San José, y Trevor Irby, de 25 años, originario de Romulus, Nueva York.

Cuando Legan comenzó a disparar, los oficiales Cryar, Basuino y Del Moral, quienes habían estado patrullando al sur del tobogán se apresuraron para llegar al área donde Legan comenzó a disparar contra ellos. 

De acuerdo con el informe, el oficial Cryar, quien tuvo cinco años de servicio militar en Afganistán, Pakistán e Irak, de inmediato reconoció el sonido del rifle de Legan y empezó a correr hacia el lugar del ataque. 

Después de asesinar a Keyla, Legan comenzó a disparar en “en sentido contrario a las manecillas del reloj,” se describe en el informe. Fue en ese momento cuando le disparó al joven Irby en el pecho, quien fue subido a una camioneta pickup por sus amigos y por Anthony Kilmer, oficial de policía de San José fuera de servicio, y llevado rápidamente a recibir atención médica. A pesar de la ayuda, el joven Irby falleció.

Legan continuó su ataque, disparando y matando a Stephen, quien se escondía junto a su madre y su abuela detrás de la fila de baños portátiles.

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En ese momento los tres oficiales llegaron a la escena. Legan hizo una pausa y dejó de disparar, y su ropa y rifle hicieron que fuera confuso establecer si se trataba de un sospechoso o un oficial de la ley. En ese punto, Legan apuntó su rifle hacia el oficial Cryar y comenzó a disparar.

Los oficiales Cryar y Del Moral se cubrieron y repelieron el fuego, alcanzando a Legan varias veces en el pecho, la espalda, las manos y las piernas. Legan cayó de rodillas y después cayó al suelo. Entonces colocó el cañón de su rifle de asalto dentro de su boca y se disparó una bala en la cabeza.

Legan falleció en el lugar debido a la herida autoinfligida.

“Si no hubiéramos tomado las medidas que tomamos, habría muchas más personas muertas,” dijo el oficial Cryar a los investigadores.

Una orden de cateo reveló que Legan tenía una máscara de payaso, una guía de supervivencia en la naturaleza y un pasaporte, entre otras cosas, en su coche al momento del ataque.

Una bolsa que le pertenecía y que fue encontrada cerca de un riachuelo contenía dos cartuchos sueltos para el rifle que portaba, además de una mirilla para rifle. También contenía una linterna, una pala, dos cargadores adicionales con 40 cartuchos de munición para el arma y cuatro perdigones sueltos para la escopeta.

Poco después del tiroteo, los asistentes del festival y los medios de comunicación, incluyendo USA Today y The Salinas Californian, reportaron que podría haber existido un segundo tirador. El informe de la oficina del Fiscal de Distrito concluye que nadie más estuvo involucrado y que el caos generado por los disparos causó que los testigos confundieran a las personas que escapaban con cómplices.

La oficina del Fiscal de Distrito no hizo comentarios acerca de los motivos de Legan. 

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En los días posteriores al tiroteo, oficiales del FBI consideraron “equivocados” los reportes de los medios que caracterizaban la ideología del tirador, después de hacer referencia a una publicación en redes sociales y a materiales asociados con supremacistas blancos.

John Bennett, agente especial del FBI a cargo, dijo que los investigadores todavía no saben cuál era la ideología del tirador.

Justo antes del tiroteo, en una publicación de Instagram, una cuenta que ya fue borrada y que se creía pertenecía al tirador exhortaba a la gente a leer "Might Is Right," un libro de finales del siglo XIX que el Southern Poverty Law Center dijo es “sumamente popular” entre los nacionalistas blancos, informó la revista Rolling Stone.

El FBI y el Departamento de Policía de Gilroy continúan investigando el tiroteo.

Kate Cimini es una periodista multimedia de The Californian. Llámela al (831) 776-5137 o envíe un mensaje de correo electrónico a kcimini@thecalifornian.com. Suscríbase para apoyar al periodismo local.

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