SUBSCRIBE NOW
to get home delivery

Permanecer cerca: Crisis de vivienda de California ocasiona enfermedades a los residentes

Kate Cimini
The Californian

A Tanya Harris y sus tres hijas les cuesta trabajo respirar en la habitación de motel convertida que ahora rentan como vivienda tipo estudio.

Solo es lo suficientemente grande como para una litera y un escritorio, las cuatro se albergan en esa habitación. La Sra. Harris duerme sobre un colchón inflable plateado en el suelo.

Y los médicos dicen que la habitación está ocasionando que la Sra. Harris y sus hijas se enfermen.

La crisis de vivienda del estado ha causado que más y más familias como la de la Sra. Harris vivan en condiciones precarias y de hacinamiento, y funcionarios de salud locales aseguran que tales condiciones amenazan la salud de los residentes. 

Después de huir de su expareja, quien abusaba de ella, la Sra. Harris y sus hijas acabaron viviendo en su camioneta. Posteriormente, se mudaron a un refugio, para después pasar al departamento tipo estudio en Salinas hace casi exactamente un año.

The Californian no está indicando su ubicación exacta debido a preocupaciones por su seguridad personal. 

Tanya Harris, dentro de su casa, habla con sus hijas el 4 de febrero de 2020.

El motel, por el cual paga $900 al mes de alquiler, se suponía que debía ser una mejora respecto al refugio.

Es cierto que están apretujadas en una habitación, pero les dio gusto contar con un baño privado y una pequeña cocina al final del pasillo donde pudieran preparar la comida juntas.

More:Permanecer cerca: Trabajadores agrícolas de Salinas forman hogares en medio de la crisis de vivienda de California

En lugar de eso, las cosas empeoraron. 

La Sra. Harris dijo que pronto se dieron cuenta de que el motel estaba infestado de ratones, ratas y cucarachas, los cuales salían del agujero del tamaño de un puño que hay detrás del refrigerador. La Sra. Harris incluso rompió la cama corrediza de su hija una noche cuando brincó sobre ella, asustada por “cuatro o cinco ratones” que corrían por la habitación.

No es sorpresa que las familias elijan duplicarse o triplicarse. Sin embargo, esa decisión puede haber dado lugar a problemas de salud debido al amontonamiento. Esta foto fue tomada temprano en la mañana del sábado 18 de enero de 2020.

El agua con la que se bañan sale fría de la ducha y solo se calienta si se abre al mismo tiempo la llave del lavabo. El moho crece en las paredes de la ducha y los pisos, sin importar cuántas veces la Sra. Harris los talle con cloro.

Las cuatro sufren de asma y estuvieron teniendo ataques más frecuentes y fuertes, probablemente debido al moho y a las heces de los ratones que se encuentran por todos lados, les dijeron los médicos. De acuerdo con múltiples estudios, la exposición a las cucarachas y ratones aumenta el riesgo de padecer ataques de asma. 

“Me siento como una mala madre porque no puedo darles todo lo que merecen”, dijo la Sra. Harris, con gruesas lágrimas corriendo junto al tatuaje de estrella en su mejilla. 

Heaven, de 17 años, quien está sentada junto a su madre en la litera de abajo, tocó su brazo con suavidad.

“Le digo que no lo es”, dijo Heaven. “Ella hace todo. Tiene dos empleos, y solo es una persona. Para mí, ella es una supermujer”. 

Tanya Harris de pie en su baño posando para un retrato, el 4 de febrero.

El hacinamiento aumenta los riesgos para la salud

Entre 2006 y 2018, el ingreso promedio de los hogares de California creció un 6.4 %, pero el ingreso real promedio del 20 % más bajo de los hogares cayó un 5.3 %. Durante ese mismo espacio de tiempo, el costo de la vivienda se incrementó en más del 8 % desde 2017. 

En este ambiente, no es de sorprender que las familias se hayan duplicado o triplicado. 

“Si tienes personas en condiciones de hacinamiento, normalmente es resultado de la inequidad económica”, dijo el Dr. Maximiliano Cuevas, quien dirige la Clínica de Salud del Valle de Salinas, una clínica de salud fundada por la comunidad que trabaja principalmente con trabajadores agrícolas.

Un análisis de los datos de la Oficina del Censo realizado en 2019 por el Centro de Presupuesto y Política de California (California Budget and Policy Center) descubrió una inequidad económica a nivel estatal, lo cual tiene como consecuencia que a millones de personas no les alcance para pagar sus cuentas básicas. 

El Dr. Maximiliano Cuevas dirige la Clínica de Salud del Valle de Salinas, una clínica de salud fundada por la comunidad que trabaja principalmente con trabajadores agrícolas.

“Cuando empiezas a superponer la inequidad económica, es decir, que no cuentas con suficientes recursos económicos para mantenerte mientras estás aquí, eso te afectará”, dijo el Dr. Cuevas. “Nos debilitamos. Nuestro cuerpo comienza a enfermarse. Si no tienes acceso a atención médica, te enfermas más hasta que el proceso de esa enfermedad sigue su curso”.

Las personas que viven en hogares hacinados tal vez tengan que lidiar con plagas y pestes, ya que mantener la vivienda limpia cuando demasiadas personas viven ahí puede ser un reto mayor.

A las enfermedades transmisibles también les encanta el hacinamiento. Los virus, las infecciones por hongos y los piojos prosperan en estos ambientes, donde los gérmenes viajan por el aire gracias a la tos, en objetos que son tocados con frecuencia, y más. 

Enfermedades que prosperan

El departamento de salud del condado no da seguimiento a casos individuales de norovirus o influenza, salvo en casos de epidemia o fallecimientos. Sin embargo, durante la temporada de gripe 2018-2019 en California, 588 personas fallecieron a causa de la gripe, de acuerdo con el departamento de salud estatal. 

Médicos como el Dr. Cuevas dijeron que las viviendas hacinadas, cuyo número ha aumentado conforme la crisis de vivienda se ha agudizado, también elevan el riesgo de las personas vulnerables de contraer estas enfermedades.

Los virus como el norovirus o la influenza se pueden transmitir por contacto con superficies contaminadas como manijas de puertas, las manos o los alimentos, pero otras enfermedades como la tos ferina o la tuberculosis requieren que la gente respire las bacterias.

“Hemos tenido casos (de tuberculosis) en la parte sur del condado debido a hacinamiento: es decir, más de dos personas viviendo en una habitación o más de una familia ocupando una vivienda”, dijo el Dr. Cuevas. “Ahora estamos viendo mucho de eso. Para que las personas puedan pagar el alquiler de una vivienda, tienes cinco, incluso 10 o 12 familias viviendo en una casa”.

“Si tienes varias familias viviendo en un hogar, será muy difícil aislar a alguien que tiene tuberculosis, norovirus, influenza”, dijo el Dr. Edward Moreno, director del Departamento de Salud Pública del Condado de Monterey. “Especialmente si solo tienes un baño.

“Si tienes una vivienda de un dormitorio o tipo estudio, no puedes aislar a nadie. Así es como el hacinamiento contribuye a que las personas se enfermen, porque no puedes aislar a la persona”.

Con base en datos de 2011-2015 del proyecto Healthy Communities Data and Indicators, el Departamento de Salud Pública de California descubrió que en California, el 8.2 % de los hogares se consideran hacinados.

En el condado de Monterey, la tasa de hogares hacinados es 55 % más alta que el promedio estatal: Llega al 12.7 %. 

Los hogares latinos de California tienen la tasa más alta de hacinamiento, con un 20.1 %, seguidos por los de nativos de Hawái/otros habitantes de las islas del Pacífico. En contraste, los hogares caucásicos son los que tienen menos probabilidades de estar hacinados, con un 1.7 %.

La tuberculosis se encuentra más comúnmente entre aquellos que viven en lugares con ocupación doble o triple, dijo el Dr. Cuevas, ya que la proximidad de las personas entre ellas puede facilitar el intercambio de enfermedades por bacterias o virus.

En países con menos recursos, a una enfermedad bacteriana como la tuberculosis con frecuencia se le considera una sentencia de muerte, dijo el Dr. Moreno. México, Sudamérica, el sudeste de Asia y Europa Central, todos se enfrentan a este miedo, dijo el Dr. Moreno.

“Si quieres quedarte en la familia, quieres conservar tu empleo, no hablas sobre tu tuberculosis, aunque probablemente estés infectando a otras personas”, dijo el Dr. Moreno.

“Eso es algo con lo que lidiamos mientras estamos realizando nuestras investigaciones, por lo que no siempre identificamos a todos sus otros familiares o personas en el trabajo que han sido expuestos”, dijo.

Una fila de residentes de Salinas espera su oportunidad para obtener beneficios de alimentos por parte de integrantes de The Celebration Church. Los integrantes de esta iglesia ofrecen ropa, huevos, comida enlatada y artículos de higiene personal, el 18 de enero de 2020.

Médicos del Departamento de Salud Pública del Condado de Monterey destacaron que las infecciones por tuberculosis aumentaron en la segunda mitad de la década, pero disminuyeron de 29 casos en 2018 a solo 12 casos en 2019, dijo Kristy Michie, subdirectora de salud pública.

“Eso es en un condado con más de 440,000 personas”, dijo el Dr. Moreno.

Al preguntarles qué factores contribuyeron o llevaron a la disminución de los casos de tuberculosis en el condado, los funcionarios del departamento de salud pública se enfrentan a obstáculos. 

“El Departamento de Salud no cuenta con datos ni evidencia para apoyar teorías sobre por qué la incidencia disminuyó el año pasado”, dijo la Sra. Michie. Por lo tanto, dijo, los funcionarios están monitoreando de cerca los casos.

“El año pasado fue inusual para nosotros, por lo que esperamos ver al menos esta cantidad o más este año”, dijo la Sra. Michie. “Si el hacinamiento influye en ello, no podemos decirlo con seguridad; hay muchas cosas en juego allí”.

Otra enfermedad bacteriana, la pertussis, también conocida como tos ferina, puede transmitirse con mayor facilidad entre las personas vulnerables en condiciones de hacinamiento. Más personas se enfermaron de tos ferina en 2019 que en años anteriores, pero la Sra. Michie dijo que era de esperarse debido a su patrón cíclico, el cual llega a un punto máximo cada tres a cinco años.

“Parece como una onda de radio a través del tiempo”, dijo.

Atención médica local, a bajo costo o sin costo alguno

En ciertas partes del condado de Monterey la sobrepoblación y las condiciones de vida insalubres son comunes debido a una falta de vivienda asequible. Eso puede ocasionar que las decenas de miles de trabajadores agrícolas del área vivan hacinados en garajes y salas.

De acuerdo con una hoja informativa de 2015 de investigadores de la Universidad Estatal de San Diego y del Centro para la Integración de los Inmigrantes de la Universidad del Sur de California, se calcula que el 18 %, o poco menos de 9,000 de las 49,000 personas que viven en el este de Salinas son inmigrantes indocumentados.

Los investigadores calculan que solo alrededor del 23 % de los inmigrantes indocumentados cuentan con seguro médico, en comparación con el 63 % de la población nacida en los EE. UU., excluyendo a los inmigrantes que cuentan con documentos. 

Un parque de casas rodantes en Salinas, fotografiado el sábado 18 de enero de 2020.

“El grupo que enfrentará dificultades (para recibir tratamiento) es el de los no asegurados”, dijo el Dr. Moreno. Específicamente, dijo, aquellos que no se inscribieron a Covered California, no tienen Medi-Cal ni Medicare.

Vivir sin cobertura de salud puede orillar a la gente a elegir entre una de sus cuentas por pagar y la visita al médico.

Los niños menores de 18 años y los adultos menores de 25 años tienen garantizados sus beneficios médicos por parte del Estado Dorado, sin importar su ciudadanía. No obstante, eso aún podría dejar a millones de residentes sin seguro médico.

En 2014, entre 2.35 y 2.6 millones de inmigrantes indocumentados llamaron hogar a California, mostraron las investigaciones del Instituto de Políticas Públicas de California. Esas cifras equivalen a cerca de una cuarta parte de la población de indocumentados de la nación y 6 % de la población total del estado.

Recursos

Para quienes no cuentan con seguro, existen opciones disponibles para obtener atención médica. Los hospitales podrían tener pagos de escala variable por el tratamiento, y el Departamento de Servicios de Atención Médica del estado ofrece listas de proveedores de atención médica y aseguradoras en su sitio web.

Pequeños centros de salud federalmente calificados o sistemas de clínicas en todo el estado, como las clínicas de la Clínica de Salud del Valle de Salinas, ofrecen atención médica a los pacientes en inglés o español a un bajo costo o sin costo alguno.

Una fila de residentes de Salinas espera su oportunidad para obtener beneficios de alimentos por parte de integrantes de The Celebration Church. Los integrantes de esta iglesia ofrecen ropa, huevos, comida enlatada y artículos de higiene personal, el 18 de enero de 2020.

Estos proveedores de atención médica basados en la comunidad reciben fondos federales para prestar servicios de atención primaria en áreas marginadas y deben cumplir con ciertos requisitos, como proporcionar atención mediante una escala de tarifas variables basada en la capacidad de pago.

El sistema del Salinas Valley Memorial Hospital también opera una clínica móvil cuatro días a la semana en Salinas, Castroville y Greenfield. Ofrece atención médica gratuita en inglés o en español.

  • Lunes,  11 a. m. a 2 p. m. 
    • Greenfield Family Resource Center, 439 El Camino Real, Greenfield
  • Martes, 12 p. m. a 3 p. m.
    • Salinas Valley Community Church, 368 San Juan Grade Rd., Salinas
  • Martes, 4 p. m. a 8 p. m.
    • Castro Plaza Family Resource Center, 10601 Mcdougall St., Castroville
  • Miércoles, 12 p. m. a 8 p. m.
    • Alisal Family Resource Center, 1141 Del Monte Ave., Salinas
  • Jueves, 12 p. m. a 8 p. m.
    • MLK Family Resource Center, 925 N. Sanborn Rd, Salinas

Kate Cimini reportó esta historia con apoyo del 2019 Impact Fund, un programa del Centro Annenberg para el Periodismo de Salud de la USC (USC Annenberg Center for Health Journalism). Este trabajo también se realizó en parte a través de la colaboración con CatchLight, organización de narrativa visual sin fines de lucro del Área de la Bahía. Kate Cimini es una periodista multimedia de The Californian. Llámela al (831) 776-5137 o envíe un mensaje de correo electrónico a kcimini@thecalifornian.com. Suscríbase para apoyar al periodismo local.