LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN

Durante la mayor parte de su vida, Alejandra Trillos ha sido una persona de fe. Ahora, también ha hecho historia.

El 7 de diciembre se convirtió en la primera mujer, además de la primera latina, en servir como párroco de la Iglesia Episcopal de San Pablo (St. Paul's Episcopal Church) de Salinas.

“Tengo una comunidad que me dio su apoyo en la iglesia”, comentó. “Me he encontrado con otras mujeres líderes que han preparado el camino para que yo llegara a esta posición”.

Aunque muchas denominaciones religiosas importantes en los Estados Unidos ya permiten que haya mujeres al frente de las iglesias y sinagogas, en 2012 solo el 11 % de las congregaciones estadounidenses tuvieron a una mujer a la cabeza, de acuerdo con el Pew Research Center.

Gracias a la Sra. Trillos, Salinas ya es sede de una de esas congregaciones.

Ona McDonough es integrante de la sacristía en la Iglesia Episcopal de San Pablo y ha participado en la parroquia durante 14 años. También es miembro del comité de la iglesia que busca nuevos párrocos, también llamados pastores.

“Debido a que la comunidad que asiste a San Pablo es bilingüe, necesitábamos encontrar a alguien que fuera bilingüe y tuviera una formación bicultural”, dijo la Sra. McDonough. “En varios niveles era casi como encontrar un unicornio porque no hay muchos candidatos que se ajusten al perfil”. 

Salir de casa y reinventarse

Criada en Colombia, la Sra. Trillos creció en un hogar católico en una época en la que en su país la violencia estaba en su máximo nivel. Cuando era más joven, no había considerado unirse al clero. 

Desde la década de 1970 hasta 1985, la violencia crónica, especialmente en el campo, mantuvo la tasa de homicidios de Colombia en 20 a 39 por cada 100,000 personas, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Harvard. La tasa de homicidios en Colombia alcanzó los 57 asesinatos por cada 100,000 personas en 1985, 86 en 1990 y 95 en 1993. 

El aumento de la violencia forzó a los padres de la Sra. Trillos a enviarla a los Estados Unidos.

“Fui alejada de mi familia, mis amigos, mi país, tras lo cual vine a este país y tuve que empezar prácticamente desde cero”, explicó. “Fue una reinvención de mi identidad, la persona en la que me estaba convirtiendo y la persona que dejé atrás”.

La Sra. Trillos tenía familiares en la ciudad de Nueva York, por lo que se mudó ahí cuando tenía veintitantos años de edad.

En ese lugar conoció la Iglesia Episcopal y fortaleció las bases de su fe. La experiencia que tuvo al asistir a una misa cambió la perspectiva que tenía de la iglesia.  

Encontrar su propósito entre los obstáculos

Durante esta transición, encontró su vocación.

“Tengo que ser honesta contigo... En Colombia nunca pensé que esta fuera una posibilidad para mí”, dijo la Sra. Trillos. “Cuando vine a este país y pude ver que había mujeres en el altar y mujeres en altos puestos de liderazgo en la iglesia, eso fue motivador para mí. Y no solo mujeres blancas, también vi mujeres de color”.

La Sra. Trillos tuvo que trabajar arduamente para alcanzar su meta de ocupar el puesto de párroco.

“Cualquier profesión en la que desees destacar requiere de sacrificios”, dijo. “Si quieres algo y deseas marcar la diferencia, debes trabajar arduamente por ello. Ese es el momento en el que realmente lo aprecias y valoras más”.

Hubo muchos obstáculos: desde la barrera del idioma hasta el estatus migratorio.

“Por ser latinos, siempre tenemos que hacer ese esfuerzo adicional en nuestra capacitación porque siempre tenemos que probarle al sistema que somos capaces, que nuestro acento no es una limitación, que somos inteligentes, que nos podemos adaptar”, dijo la Sra. Trillos. 

Debido a que inicialmente no dominaba el idioma inglés, la Sra. Trillos dijo que como inmigrante de primera generación, tenía un acento muy marcado que le hizo difícil el comunicarse. 

“Siempre tienes que entrenarte, hacer ese esfuerzo adicional, sabes, practicar, practicar y practicar para mejorar tu dominio del inglés”, dijo la Sra. Trillos. 

Eso se vio agravado por el hecho de que no tenía a nadie que la guiara a través del sistema educativo estadounidense. Incapaz de validar su título en relaciones internacionales que obtuvo en Colombia, la Sra. Trillos regresó a la universidad y obtuvo otro título.

Trabajó medio tiempo como empleada doméstica y niñera mientras asistía a la universidad. Dice que eso también le ayudó a entender a otras religiones y culturas.

Posteriormente, obtuvo su licenciatura en Ciencias Políticas y Gobierno en 2002, tras lo cual consiguió su maestría en Teología en 2008 del Union Theological Seminary, una de las principales escuelas teológicas de los Estados Unidos.

“Todo empieza desde un lugar de fe”.

Después de terminar su educación, fue ordenada el 12 de diciembre de 2012 en la Diócesis Episcopal de Long Island. Prestó sus servicios como asistente de párroco y vicaria en tres iglesias entre Long Island y Nueva York. 

“Todo comienza desde un lugar de fe. Esta es una iglesia que le da la oportunidad tanto a hombres como a mujeres”, dijo.

Al ser la primera mujer, además de la primera latina, en ser considerada para el puesto en San Pablo, la iglesia “buscó un día especial para el nombramiento”, dijo la Sra. Trillos. 

El día en el que fue nombrada párroco en San Pablo, el 7 de diciembre, se conmemora el día del movimiento católico, en el que un ángel le dice a María que ella es la elegida, que está embarazada. 

“Es importante que los hombres vean (a mujeres en) este tipo de liderazgo”, dijo la Sra. Trillos. “No tienen que verlo como una amenaza”. 

En cambio, dijo, puede convertirse en algo común para empoderar a la comunidad de Salinas.

“Su conocimiento de integrar una lectura del evangelio a su sermón es realmente profundo en formas que tocan mi corazón”, dijo la Sra. McDonough. “Se adaptó maravillosamente a este lugar... Creo que encontramos a nuestro unicornio con un cuerno de oro y crines y cola de arcoíris. Estamos muy contentos de que esté aquí”.

David Rodríguez es un periodista multimedia de The Californian. Llámelo al (831) 269-9363 o envíe un mensaje de correo electrónico a drodriguez@thecalifornian.com. Suscríbase para apoyar al periodismo local.

LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN
Read or Share this story: https://www.elsoldesalinas.com/story/inicio/2020/01/07/first-woman-latina-rector-episcopal-church-salinas-colombia-immigrant-faith/2838239001/