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Hace aproximadamente 20 años, la vida de Gordon Horne cambió debido a un pequeño frasco de analgésicos que le habían recetado después de una cirugía de espalda. 

En dos semanas, su dolor de espalda había desaparecido, pero le surgió un ansia por las pastillas de 10 mg de OxyContin, las cuales siguió resurtiendo durante un año más.

“El OxyContin me generaba una euforia increíble”, dijo. “Yo quería sentir esa euforia”. 

Tras un año de tomar OxyContin, cambió al alcohol.

Pero la euforia cobró un alto precio: perdió empleos, perdió su hogar.

Perdió a su familia. 

“Terminé como indigente, sin hogar”, comentó. “Y más que nada, terminé sin esperanza”. 

Hace quince años, dejó su adicción con la ayuda de un médico, el programa de tratamiento de Sun Street Centers y una red de apoyo, así como del deseo de vivir saludablemente. 

Ahora es supervisor clínico en Sun Street Centers y se describe a sí mismo como alguien que “es adicto a la vida”, y la disfruta con cosas como con un reciente viaje para surfear con su hijo. 

Pero ahora, esos opiáceos, y una poderosa nueva versión llamada fentanilo, le causan preocupación... y a otras personas también.

El Departamento de Salud del Condado de Monterey emitió recientemente una alerta relacionada con un aumento en los casos de muerte causada por sobredosis, probablemente impulsadas por el fentanilo.

Médicos y otros profesionales de la salud del Condado de Monterey temen que las pastillas de prescripción y la heroína que se compran en las calles estén adulteradas con fentanilo, el cual es mucho más poderoso y mortal, y que eso sea la causa de esta tendencia. 

Durante los primeros nueve meses de 2019, el Condado de Monterey ha tenido ya 29 casos de sobredosis fatales de opiáceos, más del triple de los fallecimientos en 2018, de acuerdo con datos preliminares proporcionados por salud pública. 

Pero los médicos locales, consejeros sobre adiciones y personal de enfermería aseguran que también están viendo a muchos más jóvenes en las salas de urgencias y bajo tratamiento.

LA FALLA MORTAL DE UNA PASTILLA

Casi 90 por ciento de quienes se encuentran en Sun Street Centers consumen más de un tipo de droga, dijo el Sr. Horne. Pero la mayoría sigue teniendo una sustancia preferida, comentó.

No obstante, esa sustancia preferida ha cambiado con el tiempo. Cuando el Sr. Horne llegó por primera vez a Sun Street hace unos 14 años, más o menos el 10 por ciento de los clientes consideraba a los opiáceos como su droga preferida, explicó Horne.

Actualmente, una de cada tres personas bajo tratamiento está ahí debido a los opiáceos, poderosos analgésicos como la oxicodona y el fentanilo, los cuales actúan del mismo modo que la heroína.

“Somos un país al que le desagrada lidiar con el dolor”, dijo el Sr. Horne. 

Si bien las estadísticas disponibles para 2019 son limitadas, los datos disponibles de 2018 revelan un panorama contradictorio de la lucha contra las adicciones. 

En 2018, la cantidad de residentes del Condado de Monterey a los que se les recetó opiáceos disminuyó significativamente. Pero la prescripción de buprenorfina, un medicamento no-psicoactivo que se usa para la desintoxicación de opiáceos, aumentó en gran medida ese año. 

No obstante, la cantidad de casos de sobredosis aumentó mucho este año, probablemente impulsada por esa contaminación con fentanilo, indican funcionarios de salud del condado.

“Ahora parte de la heroína ya contiene fentanilo. Las personas que creen que solo se están inyectando heroína pueden sufrir una sobredosis y morir”, dijo el Dr. Ed Moreno, funcionario de salud y jefe de la Oficina de Salud Pública del Condado de Monterey. 

Las fuerzas del orden de la Península de Monterey comentaron que han observado al menos cinco casos de sobredosis en solo unos pocos días, incluido el fallecimiento en octubre de una chica de 15 años que ingirió una pastilla. 

“En algunos de los casos de sobredosis reportados, las personas relataron haber tomado lo que creían eran pastillas de 30 mg de oxicodona o Percocet”, dijo en un comunicado de prensa el teniente Ethan Andrews, del Equipo Regional contra la Violencia y los Narcóticos de la Península. 

También dicen que han visto evidencia de otras tendencias preocupantes, como personas que mezclan varias drogas.

Aparentemente, más personas jóvenes se están presentando en las salas de urgencias debido a una sobredosis, como en el Salinas Valley Memorial Hospital, dijo Jeremy Hadland, enfermero titulado de la sala de urgencias.

Él mismo ha observado un aumento en los casos donde hay múltiples sustancias involucradas, con frecuencia medicamentos ansiolíticos y relajantes musculares, además de opiáceos.  

El Dr. Casey Grover dice que está viendo un aumento en los casos de sobredosis en jóvenes, generalmente de 15 a 35 años, en el Hospital Comunitario de la Península de Monterey (Community Hospital of the Monterey Peninsula, CHOMP), donde es director de medicina de emergencia. 

Es un problema “significativo”, dijo el Dr. Lee Goldman, especialista en adiciones y director de servicios por dependencia a sustancias químicas del CHOMP. Los jóvenes tienden a ser más impulsivos y a sentirse invencibles, comentó. 

“Se presenta en comunidades ricas y en comunidades pobres” comentó. “Realmente lo vemos en todos lados, desde una perspectiva de tratamiento”. 

Sun Street ha observado también un gran aumento en la cantidad de jóvenes que buscan tratamiento, dijo el Sr. Horne. 

Hace diez años, las personas menores de 25 años ocupaban alrededor de cuatro de las 54 camas residenciales del Sun Streets Center, dijo el Sr. Horne. 

Ahora ocupan entre el 20 y 30 % de las camas, comentó. 

LA ATERRADORA TENDENCIA

La crisis a nivel nacional causada por los medicamentos analgésicos controlados por prescripción es una larga y compleja historia; inicialmente, los principales narcóticos responsables son los analgésicos recetados en exceso, que luego pasan a ser reemplazados por la heroína, que los pacientes buscan cuando se les niegan esos analgésicos. 

“Hemos observado una transición de los medicamentos de prescripción hacia la heroína, y ahora al fentanilo”, dijo el Dr. Goldman, quien trabaja en el CHOMP. “El problema siempre ha estado aquí. Es solo el fármaco el que ha cambiado”. 

El Condado de Monterey ha sufrido a causa de los opiáceos: en 2013 informó más sobredosis que dos terceras partes de California, dijo el Dr. Grover. 

En ese entonces, muchos casos de sobredosis eran de personas a quienes se les recetaron analgésicos potentes, como la oxicodona y la hidrocodona, dijo el Dr. Grover. 

Él comenzó la Monterey County Prescribe Safe Initiative, una iniciativa que busca educar a los médicos y pacientes acerca del uso seguro de los medicamentos controlados por prescripción y el manejo del dolor. 

Desde la implementación de ese y otros esfuerzos, como equipar a los socorristas con un antídoto para las sobredosis de opiáceos, los fallecimientos en el Condado de Monterey disminuyeron de 25 en 2013 a 15 en 2014. 

Tanto en 2017 como en 2018 hubo menos de 10 casos de sobredosis, una tendencia que en 2019 se ha revertido, afirma el departamento de salud del condado. 

Los resultados de las pruebas para determinar qué fármacos específicos causaron una sobredosis pueden tardar varios días en estar listos, aseguran los médicos de una sala de urgencias local. 

Pero otras señales pueden apuntar al fentanilo, como cuando un paciente solo tomó una pastilla y aun así tuvo una sobredosis, dijo el Dr. Grover. 

“Norco, un opiáceo, en una dosis de 5 a 10 miligramos, no es suficiente para causar una sobredosis en circunstancias normales”, dijo el Dr. Grover. 

El fentanilo, sin embargo, es docenas de veces más potente que el Norco, comentó. 

El 14 de septiembre, una estudiante de la Universidad Estatal de California en la Bahía de Monterey (CSU Monterey Bay) tomó una pastilla creyendo que era Percocet, pero era algo mucho más fuerte. Tuvo una sobredosis, pero sobrevivió. 

“TIENEN MIEDO”

Zachary Dunagan, oficial de policía de Salinas, nunca ha usado la naxolona (un antídoto para las sobredosis) que le proporcionó el departamento, pero lleva una adicional para su perro policía "Oakley", un Labrador chocolate. 

“Lo hago que busque drogas y cuando las encuentra, existe la posibilidad de que accidentalmente inhale fentanilo”, dijo el oficial Dunagan. “Podría causarle los mismos efectos que a un ser humano y matarlo”. 

Ha visto a otros oficiales usar la naxolona, también conocida por su nombre comercial "Narcan", para revertir las sobredosis por opiáceos. 

Los oficiales de policía han salvado en el área a al menos 19 personas con ese antídoto, dijo el Dr. Grover. 

Desde hace un año o año y medio a la fecha, el oficial Dunagan ha notado más casos de sobredosis donde se sospecha que el fentanilo está involucrado. 

Las personas que son adictas a los opiáceos también hablan entre ellas y con otras personas, y es así como se comunica la información sobre las pastillas adulteradas con fentanilo, dijo. 

“Hay consumidores de fentanilo allá afuera, no obstante, la mayor parte del tiempo quienes consumen drogas no saben que su heroína, cocaína, pastillas falsificadas contienen fentanilo”, dijo el oficial Dunagan, quien es miembro de la Fuerza de Tarea de Supresión de la Violencia que regularmente se topa con las drogas. “La mayor parte del tiempo, no nos ponemos a platicar con su traficante de drogas... Obtenemos esa información de la gente cuando hablamos con ella. “'Oye, no sabía que estas pastillas estaban adulteradas con fentanilo'”.

Comentó que el aumento de las adicciones y los problemas con las drogas se incrementaron en parte por las reducciones en las consecuencias legales, como la Proposición 47, que ordena que la posesión de drogas sea tratada como un delito menor. 

Sin embargo, esa no es una opinión universal: muchas personas dentro del ámbito médico han hecho un llamado para tratar la adicción como un problema de salud pública, no uno de tipo penal. Asimismo, dicen que las leyes estrictas solo empeoran el problema. 

La estigmatización también ha agravado la adicción, ya que evita que los adictos a las drogas busquen tratamiento, dijo la Dra. Christina Zaro, médica familiar de Natividad quien anteriormente prestó sus servicios a pacientes en el sur del condado. 

“Tienen miedo”, comentó. 

“PREFERIRÍA ESTAR MUERTO”

La principal pregunta que hacen los adictos a los opiáceos cuando los llevan a la cárcel es cuánto tiempo tardarán en poder salir, dijo el oficial Dunagan. 

“Su mayor preocupación es desintoxicarse”, dijo. 

Pocos doctores tienen autorización para recetar medicamentos opiáceos como la metadona y la buprenorfina, dijo la Dra. Zaro. 

La metadona es un opiáceo de larga duración y con efectos sutiles que mantiene a raya el síndrome de abstinencia, mientras que la buprenorfina no produce efectos de euforia y solo bloquea el síndrome de abstinencia. 

“Hace que desaparezca el ansia por las drogas. Funciona para las adicciones, pero no causa el efecto de la mayoría de las drogas”, explicó. 

Los médicos están teniendo mucho mayor cuidado al recetar analgésicos potentes, aunque más médicos de práctica general necesitan tener la facultad de recetar medicamentos para tratar las adicciones, comentó. 

Las personas quieren dejar de consumir drogas, pero la agonía de la abstinencia también evita que lo logren, dijo la Dra. Zaro. 

“Al ver a las personas cuando tienen el síndrome de abstinencia, pienso que sienten que preferirían estar muertas”, dijo. 

“PARALIZARLOS”

Cuando la naxolona revierte las sobredosis también puede llevar a los pacientes a una abstinencia inmediata, dijo el Sr. Hadland, de la sala de urgencias del SVMHS. 

“En el ambiente de las salas de urgencias, darle Narcan a un adicto a los opiáceos puede ser muy peligroso...”, comentó. “Hay casos en los que hemos tenido que paralizarlos (con medicina) o intubarlos para lograr de forma segura que dejen de experimentar los efectos de la droga”. 

El oficial Dunagan dijo que el miedo a la abstinencia evita que muchos adictos con los que se topa dejen las drogas.

“La mayoría de la gente no quiere consumir drogas. Saben que así es como se les acaba todo su dinero”, dijo. “La mayoría de las personas, si las tratas como los seres humanos que son, y preguntas sobre su adicción, lo que quieren es la desintoxicación”. 

El Sr. Horne describió la abstinencia como “sentirse incómodo en su propia piel” y experimentar dolor, insomnio, pérdida del apetito y malestar general.

No fue capaz de dejar las drogas hasta que buscó tratamiento en Sun Street Centers, donde se ofrece un tratamiento asistido por medicamentos.

“LO QUE NOS MANTIENE ALEGRES”

La desintoxicación es más que algo físico: la adicción manipula la dopamina, la manera en que el cerebro regula la alegría, dijo la Dra. Zaro. 

La dopamina también refuerza las habilidades básicas de supervivencia al recompensarlas con felicidad, dijo el Dr. Glover.

“Cuando comes: dopamina. Cuando ves a un ser querido y recibes un abrazo: dopamina”, explicó. 

Las drogas toman ese sistema como rehén y lo enloquecen, dijo.

Sin las drogas, ya sean alcohol, nicotina, heroína, cocaína o pastillas de prescripción, los niveles de dopamina se van al suelo y tardan meses o años para recuperarse, dijo la Dra. Zaro. 

“Es como una caída repentina de toda su dopamina. La mayoría de nosotros tenemos niveles estables. Una vez que alguien pasa por la abstinencia, su dopamina cae muy por debajo de los niveles normales”, comentó.  “La dopamina es lo que nos mantiene alegres”. 

En otras palabras, un adicto en recuperación tiene problemas para sentir, sin las drogas, algo parecido a la felicidad. 

Es por eso que los medicamentos funcionan tan bien: evitan toda esa miseria de modo que la persona adicta pueda aprender maneras saludables de lidiar con el estrés, dijo la Dra. Zaro. 

“RECUPERAS TU VIDA”

El Dr. Grover dice que las personas deberían de traer consigo naxolona en caso de una emergencia. 

Además, nadie debería de usar opiáceos tras una puerta cerrada o sin avisar a alguien o sin supervisión, dijo el Dr. Moreno, quien trabaja en el departamento de salud del condado. 

Access Support Network (ASN) ofrece kits de prueba para detectar fentanilo de forma gratuita en Salinas: cualquiera puede determinar en segundos si hay o no fentanilo en lo que les vendieron, como una pastilla de oxicodona, dijo David Killburn, director ejecutivo de ASN. 

"Son muy populares", dijo a través de un mensaje de correo electrónico. 

También ofrecen educación acerca de la naxolona y programas de canje de agujas, comentó. Las oficinas de ASN están abiertas de lunes a viernes entre las 2 y 4 p. m. en 340 Church St. y 17 Lake St. en Salinas.

Es por eso que prevenir las sobredosis es tan importante: los adictos pueden recuperarse y vivir una vida feliz y normal con el tratamiento, aunque controlar las adicciones es un problema de salud de por vida, dijo el Dr. Grover. 

La reducción del daño es clave para la recuperación: si ocurre menos daño, existe un menor daño que reparar y el camino hacia la recuperación se vuelve más fácil de seguir y completar. 

Para el Sr. Horne, la recuperación significó finalmente quitarle al alcohol y las pastillas el control de su vida. 

“El poder de la autodeterminación me fue restaurado”, dijo. 

El CHOMP acaba de incorporar a un especialista en abuso de sustancias para ayudar a las personas con adicciones que llegan a la sala de urgencias a que encuentren tratamiento, dijo el Dr. Grover. 

“Le llaman recuperación porque recuperas tu vida”, explicó. “He conocido médicos, personal de enfermería, oficiales de policía, padres en recuperación”. 

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