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Un nuevo proyecto de ley bipartidista presentado ante el Congreso el 30 de octubre daría a los trabajadores agrícolas indocumentados una vía hacia la residencia permanente sin necesidad de primero abandonar el país.

Si se aprueba, la Ley de Modernización de la Fuerza Laboral Agrícola (Farm Workforce Modernization Act o FWMA) también cambiaría las normas relacionadas con los trabajadores agrícolas temporales H-2A, modificando la forma de determinar los salarios y agregando visas nuevas y temporales por un periodo laboral más extendido.

Los defensores de los agricultores dicen que esto los liberaría de una carga monetaria injusta, proporcionándoles al mismo tiempo trabajo durante todo el año. 

“Aproximadamente la mitad o más de nuestros trabajadores agrícolas en EE. UU. carece de documentos, y ahora con la entrega de “cartas de no coincidencia” (no-match letters), hemos recibido numerosos comentarios por parte del sector agrícola por la preocupación de que perderán completamente a su fuerza de trabajo”, dijo la congresista demócrata de California, Zoe Lofgren, durante la presentación del proyecto de ley. “Este plan permitirá que los trabajadores agrícolas indocumentados obtengan su estatus legal y vivan su vida de manera estable, sin tener preocupación y miedo”.

El aspecto bipartidista del proyecto de ley facilita su posibilidad de aprobación en comparación con los proyectos de ley anteriores que han ofrecido vías similares hacia la ciudadanía para los trabajadores agrícolas indocumentados, dicen los legisladores.

La mayor parte de los trabajadores agrícolas en EE. UU. se concentra en California, donde hay más de 420,000 trabajadores agrícolas que cultivan y cosechan los productos que alimentan a todo el país. 

El 'Plan de Acción y Vivienda para los Trabajadores Agrícolas' de 2018 del Condado de Monterey, para los Valles de Salinas y Pajaro, muestra que más de 91,000 trabajadores agrícolas vivían y trabajaban en los condados de Monterey y Santa Cruz en 2016. 

La U.C. Davis calcula que hasta un 60 % de los trabajadores agrícolas de California son indocumentados. La cifra que da el Centro para las Familias de Trabajadores Agrícolas (Center for Farmworker Families) es incluso más alta: según sus cálculos casi 75 % son indocumentados, vulnerables a la deportación.

“Queríamos legalizar a nuestra fuerza laboral existente: personas que han estado aquí por mucho tiempo, que criaron a sus familias en este lugar, que han pagado sus impuestos y han obedecido las leyes, pero que estaban aquí con documentos falsos”, dijo Tom Nassif, presidente y director ejecutivo de Western Growers Association. 

“Hemos recibido duros golpes en el aspecto comercial y es momento de que se haga algo en materia de inmigración, porque nuestra situación laboral es insostenible”, dijo. “Nuestros agricultores se están yendo al extranjero, sumando puestos de trabajo a las economías de otros países cuando deberían de estar agregando empleos a nuestra propia economía”.

La edad promedio de los trabajadores agrícolas con documentos también está aumentando dramáticamente, por lo que esta profesión necesita una inyección de trabajadores más jóvenes y documentados. 

Nassif dijo que esto motivó a su grupo a impulsar cambios en el programa H-2A para hacerlo más viable para los agricultores en todo EE. UU.

El programa H-2A permite que los empleadores agrícolas empleen temporalmente a trabajadores invitados de otros países durante seis meses cada vez, cuando exista una escasez de trabajadores dispuestos a aceptar los trabajos que ellos ofrecen.

El proyecto de ley también crea visas temporales por tres años para trabajo agrícola. El programa está sujeto a un límite, el cual podría aumentarse por orden de los Secretarios de Agricultura y del Trabajo a través de este proyecto de ley.

“Esto es importante para todos los que consumen alimentos”, dijo el congresista demócrata de California, Josh Harder. “Si queremos garantizar que nuestro estado siga siendo un estado agrícola... si quieren seguir bebiendo leche y comiendo almendras, lo necesitamos”.

Una fuerza laboral estable y sin miedo

La FWMA busca brindar a los agricultores una fuerza laboral estable, dando a los trabajadores agrícolas indocumentados la capacidad de obtener un estatus legal de corto plazo y renovable, así como una vía hacia la residencia permanente.

Si se aprueba este proyecto de ley, los trabajadores agrícolas podrían obtener su estatus legal con validez de cinco años.

Para poder obtener la visa, los solicitantes tendrían que demostrar que trabajaron en la agricultura durante al menos 180 días en los últimos dos años. El estatus de corto plazo duraría cinco años y podría ser renovado tantas veces como los trabajadores agrícolas elijan, siempre y cuando sigan cumpliendo con las condiciones de la visa, que incluyen trabajar al menos 100 días al año en la agricultura.

La residencia legal permanente sería más difícil de obtener. Los solicitantes tendrían que pagar $1,000 y aprobar una verificación de antecedentes, como cualquier otro solicitante de residencia legal. Sin embargo, no podrán solicitar la residencia permanente de inmediato y tendrían que esperar varios años tras la promulgación de la ley.

Los abogados laboristas aseguran que la FWMA también ofrece a los trabajadores agrícolas indocumentados la facultad de informar violaciones laborales y penales, como el robo de salarios, condiciones inseguras de trabajo, acoso o agresión.

Algunos informes muestran que los trabajadores agrícolas en todo EE. UU. enfrentan estos problemas, pero muchas veces no los informan por miedo a ser deportados.

Leydy Rangel, especialista en comunicaciones de United Farm Workers Foundation, dijo que United Farm Workers (UFW) ayudó a crear el proyecto de ley.

“Es muy importante para UFW y UFW Foundation garantizar que los trabajadores agrícolas y los trabajadores del campo sean adecuadamente compensados y protegidos de cosas como el acoso sexual”, dijo Rangel. “De hecho, hemos obtenido protecciones para los trabajadores agrícolas a cambio de hacer menos pesado el sistema burocrático para los agricultores”.

Además, se crearían 40,000 tarjetas de residencia legal permanente (green cards) adicionales para personas que trabajan en la agricultura y la horticultura, y se daría a los trabajadores H-2A que han trabajado 10 años en el campo, la opción de solicitar una de esas green cards.

A los trabajadores H-2A se les paga un sueldo un poco más alto que el promedio, además de que se les proporciona comida y vivienda, con el fin de atraer a trabajadores extranjeros.

El proyecto de ley cambia la manera en la que se calculan los salarios H-2A, siguiendo la iniciativa de la administración de Trump tras un cambio regulatorio propuesto para las visas H-2A durante el verano.

Salarios H-2A

El proyecto de ley, igual que el cambio regulatorio propuesto, quiere cambiar la manera como se calculan los salarios H-2A: agrupando los salarios de los trabajadores por empleos similares en lugar de hacerlo por zonas geográficas. Así que, por ejemplo, cuando se determinan los salarios para los conductores de tractores, solo se consideran los salarios de los conductores de tractores, y no los salarios de todos los trabajadores agrícolas dentro de un lugar determinado.

“Eso infló los salarios en forma artificial”, dijo Nassif. “Se presentó el cambio regulatorio del presidente y eso se volvió a estudiar. Nosotros lo emulamos (en este proyecto de ley)”.

Nassif dijo que los agricultores estiman que los salarios disminuirían después del cambio en la fórmula salarial, o al menos, aumentarán en incrementos más pequeños de lo que habían subido previamente. 

Nassif agregó que este cambio daría un incentivo a los agricultores de California para que utilicen el programa H-2A, el cual dijo, era tan caro que inmediatamente hacía que los agricultores se salieran del programa. 

“Terminábamos pagando unos $20 la hora por estos trabajadores, comparándolo con $12 la hora por los trabajadores nacionales, ya tomado todo en consideración”, dijo Nassif.

Un representante de UFW Foundation dijo a The Californian a principios de octubre que la organización temía que los cambios en los salarios H-2A ocasionarían la reducción de los pagos de todos los trabajadores agrícolas. Se supone que el salario por hora que reciben los trabajadores H-2A es más alto que los salarios promedio de los trabajadores nacionales.

A finales de octubre, Rangel dijo que UFW actualmente no anticipa una disminución en los salarios de los trabajadores H-2A ni de los demás, si llegara a aprobarse este proyecto de ley.

Contrario al optimismo de la Western Growers Association por el programa H-2A, UFW también considera que el proyecto de ley disminuiría el uso de esas visas temporales.

“Desde el momento que sea aprobado, (los agricultores) tendrán trabajadores nacionales para cubrir esos puestos de trabajo y ya no tendrán que traer trabajadores H-2A”, dijo Rangel.  “Estamos realizando un cambio significativo y para poder hacerlo realidad, tenemos que asumir compromisos. Los trabajadores agrícolas (nacionales) son esenciales y parte vital de nuestras comunidades, no se trata de trabajadores invitados que no asumen un papel en nuestra comunidad ni interactúan con ella”.

Rangel también dijo que UFW no representa a los trabajadores H-2A. Sin embargo, Giev Kashkooli, director de asuntos políticos y legislativos de UFW aclaró, a través de un mensaje de correo electrónico de seguimiento, que el sindicato de hecho contaba a los trabajadores H-2A entre sus miembros.

Retroceso al proyecto de ley Blue Card

Aquellas personas familiarizadas con el mundo de la agricultura recordarán el proyecto de ley Blue Card, el cual fue presentado nuevamente por Panetta el año pasado, junto con la senadora demócrata de California, Dianne Feinstein. 

El proyecto de ley Blue Card también ofrecía una vía hacia la ciudadanía para los trabajadores agrícolas indocumentados y prometía una fuerza laboral más estable para los agricultores. 

Feinstein, trabajando junto a otros demócratas, ha presentado varias formas del proyecto de ley Blue Card en la última década. Nunca se ha convertido en ley. 

El proyecto de ley Blue Card brindó un punto de partida para la Ley de Modernización de la Fuerza Laboral Agrícola, aunque esta convocó a todas las partes. 

Al preguntar a los legisladores qué hizo que los representantes estuvieran tan seguros de que la FWMA tenía oportunidad de ser aprobada por el Congreso y el Senado, mientras que el proyecto de ley Blue Card fracasó sistemáticamente, señalaron que su origen y su apoyo bipartidistas. 

También citaron el impulso que daba el proyecto de ley para agregar visas temporales de tres años, en lugar del estándar de seis meses de las visas H-2A, un factor importante para la industria de los lácteos. 

Cuarenta y cinco miembros del Congreso han aceptado apoyar conjuntamente el proyecto de ley desde ambos partidos. Entre ellos hay representantes de Indiana, Washington, California, Minnesota y otros estados. Devin Nunes, representante republicando por California, cuyo escaño en el Condado de Tulare (alguna vez llamado "Capital mundial del ganado vacuno" por el LA Times) cuenta con numerosas operaciones de producción lechera, también aceptó apoyar el proyecto de ley. 

“No se puede subestimar el proceso en este asunto”, dijo el congresista demócrata de California, Jimmy Panetta, aplaudiendo los compromisos logrados con mucho trabajo. “La última vez que se analizó y aprobó una ley laboral agrícola fue en 1986. Es un tema muy complicado y complejo, y ha sido muy bueno sentar a todas las partes interesadas a la mesa”. 

“Aún falta que la legislación sea promulgada, pero la Ley de Modernización de la Fuerza Laboral Agrícola es un gran paso en la dirección correcta para obtener una solución bipartidista que pueda brindar la certeza necesaria a nuestras comunidades agrícolas”.

El proyecto de ley debe pasar por una ronda de revisiones, luego ser aprobado por el Congreso y el Senado, antes de que sea firmado por el presidente. 

Kate Cimini es una periodista multimedia de The Californian. ¿Tiene alguna información que desee compartir? Llámela al (831) 776-5137 o envíe un mensaje de correo electrónico a kcimini@thecalifornian.com. Suscríbase para apoyar al periodismo local.

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