LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN

Tan pronto como cumplió 65 años, Gloria Torrez empezó a recibir publicidad sobre servicios para el final de la vida. Información de seguros para funeral, cremación, opciones de entierro llenaban su buzón e iban directamente a la basura.

Los odiaba, dijo su hija Yolanda Torrez. 

Algunas veces, Gloria llamaba a la empresa que envió la correspondencia y los insultaba, comenta Yolanda con una risita mientras se sienta junto a Gloria en el sillón de su madre y el sol de marzo calienta la habitación.

Gloria mira con dureza a Yolanda, sin causarle gracia su exageración. Pero, se calma y sonríe, acariciando la mano de su hija y suspira.

CLOSE

Gloria Torrez was diagnosed with fatal cancer last year, and now, without the means to pay outright, she must fundraise for her own funeral. Kate Cimini, The Californian

“Desearía haberles puesto atención”, comenta Gloria durante esta idílica tarde en Salinas.

Hace siete meses, a Gloria le diagnosticaron cáncer de estómago. De acuerdo con lo que le dicen sus doctores, solo le quedan unas semanas de vida y los únicos ahorros que tiene equivalen a un poco más de $1,450.

A Gloria le aterra dejar a Yolanda y al resto de sus hijos con una cuenta que no puedan pagar cuando ella fallezca.

Así que ahora, tras cumplir 68 años, Gloria está recaudando fondos para su propio funeral.

Gloria se está muriendo

Como muchas personas en los EE. UU., Gloria no cuenta con ahorros suficientes.

Fue ama de casa durante la mayor parte de su vida, pero se volvió activista cuando, en 1992, una bala perdida mató a su hijo. Había cumplido exactamente 15 años un mes antes; caminaba por la calle y fue alcanzado por una bala que iba dirigida a un "norteño". Ella se ofreció como voluntaria en escuelas, iglesias y dentro de la comunidad, para hablar sobre la violencia con armas de fuego y entre pandillas y sobre el hijo que perdió. 

Junto con otras madres de Salinas que perdieron hijos por la violencia entre pandillas, Gloria inició un grupo llamado Mothers Against Violence (Madres contra la violencia), apareció como invitada en America’s Most Wanted y hasta se reunió con el presidente Bill Clinton en la Casa Blanca.

"Ni Gloria ni yo quisimos que nuestros hijos… murieran en vano", dijo la cofundadora de Mothers Against Violence, Angie Morfin.

Cuando se le preguntó qué es lo que más recuerda de haber conocido a Clinton, Gloria lo piensa un momento. 

"Tenía unos hermosos ojos azules", comentó. 

Gloria vive con menos de $1,000 al mes, dinero que recibe para cuidar a su hijo adoptivo discapacitado.

Desde el otoño, cuando los doctores detuvieron una operación para decirle que no había nada que pudieran hacer para prevenir que el cáncer acabara con su vida, Gloria ha quedado confinada a su hogar, debilitada por la enfermedad e imposibilitada para comer.

Ha perdido 83 libras en cuestión de meses hasta pesar a apenas un poco más de la mitad de su peso original. Su familia ya no come cerca de ella, ya que no puede unírseles. Se ha visto forzada a ingerir los alimentos a través de una sonda implantada directamente en su intestino delgado. Se le ha reemplazado tres veces en un periodo de seis meses, manteniéndola con un dolor constante.

Gloria está exhausta y totalmente consciente del poco tiempo que tiene de vida. Se preocupa constantemente de que el costo de su funeral hará que sus hijos se endeuden. A ninguno de ellos les sobra el dinero.

“¿Qué puedo dejarles?” preguntó, con lágrimas en los ojos.

“Tu amor es suficiente”, dijo su hijo, Paul Torrez Jr. “Y tus recuerdos”.

Sobrellevar la carga financiera

En los Estados Unidos, muchas otras personas están en la misma situación.

De acuerdo con datos de 2018 del Consejo de la Reserva Federal, cerca de la mitad de los estadounidenses no pueden pagar una factura de $400 por una situación de emergencia. Cuatro de cada diez dijeron que necesitarían pedir dinero prestado o vender alguna de sus pertenencias para poder cubrirla.

Una encuesta de 2018 del sitio de monitoreo financiero Bankrate, mostró que una cuarta parte de todos los estadounidenses, o 55 millones de personas en los EE. UU., no cuentan en lo absoluto con ahorros para emergencias.

Y pagar por un funeral puede ser muy difícil, dijo Sylvia Forsyth, presidenta de Funeral Consumers Alliance Monterey Bay.

No solo los seres queridos sobrevivientes se enfrentan con frecuencia a facturas no planeadas, sino que también tienen que lidiar con los arreglos, el duelo y el desgaste emocional, dijo.

Las personas que lidian frecuentemente con la muerte, como los directores de funerarias y los líderes religiosos, dicen que pocas personas hacen arreglos para el momento de muerte. Eso deja a las familias en la ruina al tratar de pagar la cremación o el entierro y los servicios conmemorativos.

"Cuando somos jóvenes, no pensamos en estas cosas", dijo Morfin. “No estaremos aquí para siempre, solo Dios sabe hasta cuándo nos permitirá vivir: ‘Así es’. Pienso que como padres tenemos que estar preparados para no dejar esta carga a nuestros hijos”.

Gloria quiere estar preparada. Pero, como muchas personas aquejadas por la pobreza, no tiene dinero para eso. Son pocos y muy escasos los programas y organizaciones que ayudan con el entierro, lo cual deja a las personas como Gloria, sufriendo en la búsqueda de asistencia.

Aunque hay formas de obtener ayuda para pagar un entierro o cremación, por ejemplo, a través del departamento de Asuntos de Veteranos o de los programas estatales de asistencia para las Víctimas del Crimen, rara vez cubren todos los gastos y puede ser difícil reunir los requisitos. La ayuda monetaria con frecuencia viene con condiciones, como exigir un lugar de entierro específico o un tope financiero en los servicios funerarios.

Quienes no reúnen los requisitos, deben sobrellevar solos la carga financiera. 

Un poco más de $7,000 para decir adiós

Todos sabemos que vivir en California es costoso. Pero la muerte, particularmente en el condado de Monterey, también cuesta bastante.

Un lote en un cementerio en el condado de Monterey cuesta alrededor de $4,000. El costo promedio nacional en todo Estados Unidos está entre los $2,000 y los $5,000; el condado de Monterey se encuentra en el nivel superior de la escala. Aunque el Cementerio Soledad, donde Gloria quiere que la entierren, acaba de agregar dos nuevos acres de lotes para entierros, la ampliación de un cementerio es muy poco frecuente. El valor de los terrenos agrícolas de Salinas Valley dificulta estas ampliaciones.

La National Funeral Director’s Association (Asociación Nacional de Directores de Funerarias), un grupo de cabildeo, informó que el costo promedio de un funeral, con velorio y entierro, costaba un poco más de $7,000 en 2017.

Parting, una empresa que administra un sitio web dedicado a comparar precios de funerales, indicó que el consumidor promedio en los EE. UU. gasta entre $7,000 y $10,000 en un funeral y de $6,000 a $7,000 para cremaciones.

El detective Randall Dyck, de la oficina forense del condado de Monterey, dijo que ha observado un aumento en las solicitudes de cremación porque son menos costosas que un entierro. Él ha trabajado en ese lugar durante 11 años.

La ley de California exige que los familiares paguen el costo del entierro de sus difuntos, ya sean queridos o distanciados, y hay disponibilidad de asistencia para la cremación o el entierro en la mayoría de los condados, pero no en todos. En el condado de Monterey, la oficina del alguacil paga la cremación directa en el caso de los indigentes, es decir las personas demasiado pobres que no pueden pagar una cremación o un entierro ellos mismos o a través de sus familiares.

Un año después de su cremación, los restos de los indigentes son esparcidos en el campo por el forense del condado. 

El entierro ya no es una opción para los pobres; la fosa común se llenó a finales de la década de 1970.

Dyck exhorta a las familias de escasos recursos para que recauden fondos o acudan a su lugar de culto para pedir asistencia; en muchos casos, los miembros de la congregación pueden comprar lotes de cementerio por un precio menor o los líderes religiosos pueden ayudar a los sobrevivientes a hacer los arreglos funerarios con un bajo costo.

De otra suerte, pasados los 30 días establecidos, dijo Dyck, el condado realizará la cremación directa, sin importar que este haya sido o no el deseo del difunto.

“Incluso en la morgue, la naturaleza sigue trabajando”, expresó.

La historia sigue a continuación

Repetición automática
Mostrar Miniaturas
Mostrar Subtítulos

 Alcancías y pozole 

La hija de Gloria estableció una cuenta GoFundMe para ella. Ha recaudado alrededor de $1,450.

Ha recaudado un poco más de dinero mediante alcancías para donativos que coloca en los supermercados de la ciudad y, durante algún tiempo, vendió pozole y platos de comida caliente afuera de las plantas empacadoras locales. Sin embargo, ha sido una tarea dura; las alcancías para donativos solo le dieron $26 dólares, dijo Gloria. Los donativos de GoFundMe se han terminado. Le faltan miles de dólares para comprar un lote en el cementerio donde Gloria quiere que la entierren. Es donde yace su hijo de 15 años. 

Gloria podría ahorrarse dinero si comprara un lote en un cementerio más económico, pero no estaría cerca de su hijo. Además, expresó, las tradiciones particulares de sus ancestros nativos estadounidenses no permiten la cremación como una opción. 

Gloria reza mucho, dijo: por su familia y por todos los habitantes del mundo. Sin embargo, la mayor parte del tiempo piensa en el día que podrá descansar y reunirse con su hijo.

Ella lo llama “mi Gordo”, porque era un bebé bastante rellenito.

Cuando Preciliano fue asesinado, dijo Gloria que “probablemente tenía cinco dólares” en su cuenta bancaria.

Su cuadra se unió y recaudó dinero para su funeral; la familia Torrez no tuvo que pagar un solo centavo. “Funeral, lápida, todo se pagó”, dijo Gloria, con los ojos llenos de lágrimas.

Eso es lo que la familia Torrez está esperando que vuelva a suceder.

“Sigue incómoda”, dijo Yolanda. “No quiere que la gente la vea de esta forma. Pero pienso que ya llegó a la conclusión de que: ‘Bueno, yo ya me voy a ir. De todos modos, esto no me va a molestar más’”. 

Gloria dejó de comer el 21 de marzo y ya no puede beber agua tampoco. Se queda atorada en su garganta y no puede respirar. 

"Estoy lista para irme a casa", expresó.

Yolanda y Paul Jr. ayudan a Gloria a ir al baño, a bañarse y prácticamente a todas sus actividades, porque ya no tiene la energía para caminar, ni siquiera para darse vuelta en la cama.

Esto está afectando a toda la familia.

Paul Jr. y Yolanda han tenido desacuerdos en cuanto a cómo cuidar de su madre y hasta si pueden o no expresar su duelo frente a ella. 

"Yolanda no quiere verme con dolor", dijo Gloria. "Paul solo quiere verme todos los días".

"Ella hizo tanto por esta comunidad", expresó Angie Morfin, cofundadora de Mothers Against Violence. "Habló con muchos grupos y ayudó a tanta gente. Hicimos mucho por esta comunidad. Pienso que deben retribuir y ayudarla".

No es inusual que la gente se una y done en tiempos de necesidad y de pérdida, como en los funerales, dijo el pastor Steve Lundin de la Primera Iglesia Metodista Unida.

Sin embargo, Lundin no supo qué decir cuando le pidieron recomendar un programa o una organización dedicada a ayudar a las personas con el entierro de sus seres queridos.

Aunque la pérdida y el duelo nos conecta a todos en cierto punto, hay un vacío cuando se trata de enterrar y honrar a los muertos.

“Se necesita hacer algo”, dijo Lundin.

¿Qué tipos de ayuda existen?

No muchas personas recaudan fondos para su propio funeral, pero quienes lo hacen, con frecuencia acuden a plataformas de crowdfunding o financiamiento colectivo, en línea.

De acuerdo con GoFundMe, las categorías “médica” y “memorial”, a través de las cuales la gente recauda fondos para funerales, servicios conmemorativos, atención médica y gastos tangenciales que vienen con el inconveniente de las visitas rutinarias al hospital, son siempre las dos principales categorías en el número de eventos abiertos de recaudación de fondos.

GoFundMe tiene dificultades para explorar y averiguar cuántas personas han abierto campañas en una cierta categoría, ya que las campañas "médicas" con frecuencia se vuelven campañas "memoriales". Las cifras de 2017 muestran que 50 millones de personas han recaudado más de $5,000 millones durante la existencia de GoFundMe, que ha estado en operaciones desde 2010.

Lundin trabaja todos los días con residentes sin hogar, quienes con frecuencia no tienen suficiente dinero en el banco para pagar sus propios funerales. En forma rutinaria se acerca a las funerarias locales para conseguir servicios de bajo costo o al costo.

Bill Laporte, copropietario de Struve & Laporte Funeral Chapel, frecuentemente trabaja con clientes que necesitan un funeral con un presupuesto reducido y ha cooperado anteriormente con Lundin para que los servicios de entierro sean más asequibles para los familiares sobrevivientes.

Laporte ve a la agencia funeraria como un lugar de reunión para la comunidad, donde se afirman lazos en el velorio de un ser querido. De acuerdo con Laporte, las agencias funerarias pequeñas administradas por una familia normalmente tendrían más flexibilidad de precios que la que tendría una cadena a nivel nacional.

Sin embargo, dijo, todavía tiene que cubrir los costos básicos y reconoció que existe una brecha de recursos para los pobres.

Los únicos recursos que Laporte pudo sugerir fueron las comunidades religiosas y GoFundMe. No pocas veces, dijo, los parientes son sorprendidos sin estar preparados. 

Aunque hay disponibles opciones para funerales previamente planeados, Laporte dice que pocas personas las usan.

“En general, somos una sociedad que niega la muerte”, dijo Laporte. “No pienso que le tengamos miedo necesariamente, solo la negamos”.

Enfrentando el fin

El activismo de Torrez a nombre de su hijo desgastó a su familia. Ella y su esposo se divorciaron unos cuantos años más tarde; los recuerdos que tiene Yolanda de su niñez son principalmente de pasar los fines de semana en el cementerio, visitando la tumba de su hermano. 

"Solo recuerdo que deseaba estar completa de nuevo", expresó Yolanda. Durante años, tuvo pesadillas en las que las tumbas del Cementerio Soledad se abrían y se la tragaban entera después de la muerte de Preciliano y estaba paranoica de que la muerte venía por ella y por el resto de sus familiares.

No obstante, los lazos de la familia Torrez son fuertes. 

En una visita reciente, la nieta de Gloria, Gloria Olvera, su tocaya, empezó a llorar mientras estaba sentada en la cama de hospital de Gloria. No puede imaginar vivir sin su abuela.

Gloria puso su brazo alrededor de su nieta, a quien llama " mi pequeñita”.

“Cuando Preciliano falleció, pensé que me moriría”, dijo Gloria, acariciando el cabello de su nieta. “Pero lo pude superar. Tienes mucho delante de ti.

Lo lograrás”.

Kate Cimini es reportera de The Salinas Californian y cubre historias sobre el medio ambiente, la agricultura y de interés humano. Llámela al (831) 776-5137 o envíe un mensaje de correo electrónico a kcimini@thecalifornian.com.

LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN
Read or Share this story: https://www.elsoldesalinas.com/story/inicio/2019/04/03/go-fund-me-help-california-family-funeral-costs/3310712002/