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Tanimura & Antle (T&A) enfrenta una posible multa de hasta $5,000 dólares, debido a que no llevó de inmediato al hospital a 17 trabajadores del campo cuando estos se enfermaron hace poco más de un año, según un informe del condado. 

Los trabajadores comenzaron a vomitar y a sentir náuseas, mareos y adormecimiento pocas horas después de llegar al trabajo cerca de un campo que había sido fumigado con pesticidas la noche anterior, se informó en el reporte de la Oficina del Comisionado Agrícola del Condado de Monterey. Los trabajadores se trasladaron por sí mismos desde el campo, que se encuentra dentro de los límites de la ciudad de Salinas, hasta el hospital, se informó.

La oficina del comisionado agrícola del condado determinó que Tanimura & Antle no se aseguró de que todos los empleados que se sospechaba que estaban enfermos debido a un pesticida fueran llevados a un médico. Sin embargo, el informe no citó ninguna violación que pudiera haber provocado la enfermedad.

The Californian obtuvo el informe a través de una solicitud hecha de acuerdo con la ley de documentos públicos de California.

Mark Weller, codirector de Californianos en Favor de la Reforma de Pesticidas, cuya sede se encuentra en Salinas, dijo que en este caso no es suficiente que se imponga solo una violación.

“Si la única violación en este caso de desplazamiento masivo de un pesticida es por la forma en que los trabajadores envenenados llegaron al hospital, entonces es obvio que nuestros reglamentos para el uso de pesticidas no protegen a los trabajadores del campo”, escribió en un comunicado. “El informe aclara que la volatilización fue una razón probable del daño causado por el pesticida. Por el momento, ni el estado ni el condado imponen multas por eso. Sin embargo, deberían hacerlo”. 

Weller dijo que las políticas deben incluir el desplazamiento de los pesticidas, así como la volatilización, que es cuando los vapores se desplazan por el aire.

The Californian trató de comunicarse con Tanimura & Antle para obtener sus comentarios acerca de los hallazgos del informe, pero Kyla Oberman, directora de comercialización, dijo que la empresa se encontraba en proceso de comunicarse con la oficina del comisionado agrícola del condado y aún no contaba con una declaración.

Aunque el incidente de junio ocurrió en Moresco Farms Harden Ranch, que se ubica cerca de las calles Harris y Abbott, Tanimura & Antle es propietaria de los cultivos, proporciona la mano de obra y efectúa la aplicación de pesticidas. La estación KQED fue la que obtuvo originalmente el informe del condado.

“El peligro se creó al permitir que las personas que estaban experimentando síntomas de enfermedad, incluidos mareos y náuseas, condujeran por sí mismas y trasladaran también a otros al Salinas Valley Memorial Hospital, con lo cual se creó una condición de inseguridad”, escribió Ronnie Capili, biólogo e inspector agrícola del condado de Monterey, quien preparó el informe en marzo.

El 22 de junio de 2017, aproximadamente a las 4:00 A.M., 18 trabajadores de Tanimura & Antle llegaron a trasplantar apio. Según el informe, se estacionaron y comenzaron a trabajar a menos de 15 pies de un campo de apio vecino, donde un fumigador sin licencia había aplicado cinco pesticidas a las 10:00 P.M. de la noche anterior. A las 10:30 P.M., otro fumigador sin licencia aplicó pesticidas en un campo de lechugas que se encuentra aproximadamente a 200 pies de distancia.

Los fumigadores sin licencia tenían permitido aplicar los pesticidas que se utilizaron esa noche, ya que contaban con supervisión directa y habían recibido capacitación anteriormente, informó la Oficina del Comisionado Agrícola del Condado. 

Los pesticidas que se aplicaron en los dos campos vecinos fueron el insecticida Lannate SP, Coragen Insect Control, Movento, Syl-Tac-EA, Revus, Previcur Flex, Actara y Fulfill.

El Lannate, que contiene el ingrediente activo metomilo, es un pesticida de uso restringido que es muy tóxico para los humanos, según la etiqueta aprobada por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de EE. UU.

Los síntomas de envenenamiento que se incluyen en la etiqueta de advertencias del insecticida pueden incluir debilidad, visión borrosa, dolor de cabeza, náuseas, cólicos abdominales, molestias en el pecho y temblores musculares.

Enseguida del lugar donde los trabajadores estacionaron sus vehículos, había un anuncio de riesgo de pesticidas que les advertía que no entraran al campo.

La gente no tenía permitido entrar a los campos que se encuentran enseguida de los campos de apio y lechuga donde se aplicó el pesticida hasta que transcurrieran 48 horas.

Aunque no haya indicios de que los trabajadores no entraron a los otros campos, no existe ninguna zona de amortiguación entre los campos rociados con pesticidas, y los caminos de terracería que los separan no cuentan.

En el campo donde se encontraban los trabajadores se habían aplicado pesticidas por última vez dos semanas antes. Las restricciones que prohibían la entrada a ese campo ya se habían vencido.

En ambos días, se reportó que casi no había habido viento. Cuando los trabajadores llegaron esa mañana, había una neblina densa y el nivel de humedad estaba alto, lo cual representa las condiciones climática típicas por las mañanas en el Valle de Salinas. 
Capili consultó con un asesor especial del Departamento para la Regulación de Pesticidas de California, quien dijo que las condiciones de poco viento, alta humedad y neblina densa podían causar movimiento de los pesticidas fuera del sitio de aplicación. 
“En base a los datos climáticos disponibles y a las declaraciones respecto a la aplicación de los pesticidas, no hubo problemas durante ese proceso”, escribió Capili, “por lo tanto, no se registró ningún incumplimiento”.
Durante las dos horas en que los trabajadores estuvieron trasplantando apio, desarrollaron y reportaron síntomas de enfermedad a sus supervisores. 
De los 18 trabajadores, que no se identifican en el informe, 17 le informaron a la oficina del comisionado agrícola del condado que habían tenido irritación en los ojos, visión borrosa, mareos, dolores de cabeza, irritación de garganta, tos, dolor estomacal, falta de aliento, presión en el pecho, debilidad y náuseas.
Según el informe, dos de los trabajadores vomitaron. 
Un trabajador, cuyo nombre no se menciona en el informe, fue entrevistado en el hospital y en español describió que había llegado a los campos aproximadamente a las 3:55 A.M., que llevaba puesto un chaleco, una sudadera con capucha, pantalones largos, guantes de tela debajo de guantes de hule y una bandana sobre la boca y la nariz. 
Aproximadamente 20 minutos después, al trabajador le dio dolor de cabeza, pero no lo reportó porque es susceptible a las migrañas.
“Para las 6:00 A.M., mis síntomas habían empeorado para incluir mareos, náuseas y adormecimiento del brazo izquierdo y del lado izquierdo de la cara”, dijo el trabajador en el informe. 
Aproximadamente al mismo tiempo, otro trabajador dijo: “Las náuseas empeoraron y vomité en los baños portátiles”.
Aproximadamente a las 6:15 A.M., cuando los trabajadores tomaron un descanso, el capataz y el supervisor determinaron que los síntomas podrían haber sido causados por exposición a pesticidas. 
Para las 7:00 A.M., los 18 trabajadores y el capataz, quien también dijo que estaba teniendo síntomas, llegaron al Salinas Valley Memorial Hospital; esto fue casi tres horas después de que comenzaron a sentirse enfermos.
El capataz condujo por sí solo, y otros dos trabajadores trasladaron al resto de la cuadrilla. 
En un correo electrónico interno con fecha del 29 de junio de 2017, que se incluyó en el informe, Javier Medina, generalista de recursos humanos de Tanimura & Antle disputó los alegatos de exposición a pesticidas, aunque dijo que la investigación permanecería abierta hasta recibir los hallazgos de la oficina del comisionado.
“Según la información reunida en el campo y obtenida del personal de campo, del departamento de rociado y del personal del hospital durante la investigación, no podemos encontrar una relación directa con ninguna exposición a químicos, que haya sido el factor que contribuyó a los síntomas que sintieron nuestros empleados”, le escribió a Yvette López, gerente de seguridad y cumplimiento. 
A pesar de esto, Medina escribió que siempre que fuera posible la empresa decidió evitar trabajar cerca de cualquier campo donde hubiera avisos, y hacer que los empleados estacionaran sus vehículos alejados de los campos tratados, ya que es “físicamente seguro, práctico y posible”.  
Esto también se afirmó en un memorando que envió Erik Heacox, director de servicios de apoyo agrícola el 28 de junio de 2017, en el que incluía sus conclusiones y las medidas para que los supervisores y los capataces evitaran incidentes similares. 
Oberman todavía no tenía comentarios acerca del memorando de Medina, en el cual negaba la relación con una exposición a productos químicos.
Sin embargo, afirmó que la empresa ha implementado los cambios que Medina y Heacox iniciaron. 
Capili dijo que recolectó muestras de ropa de 13 de los trabajadores y que detectó ingredientes activos de uno o más de los pesticidas, incluido metomilo, el ingrediente activo del Lannate, aplicados en los otros campos de apio y lechuga.  
El problema, sin embargo, fue el tiempo que transcurrió antes de que los trabajadores recibieran tratamiento, ya que al no llevar al médico a los empleados que se sospechaba que tenían una enfermedad causada por pesticidas, Tanimura & Antle violó la sección acerca de la atención médica de emergencia debido a pesticidas del código de reglamentos de California, determinó Capili.
Bob Roach, asistente del comisionado agrícola, dijo que “la reacción de Tanimura & Antle ante este incidente fue bastante buena. La mayoría de las personas fueron trasladadas, pero hubo varios que tuvieron que trasladarse por sí mismos”. 
Tanto Roach como Heather Healy, auxiliar en jefe del comisionado agrícola del condado, dijeron que la aplicación de pesticidas en los campos adyacentes se hizo en cumplimiento con los reglamentos.
A principios de este mes, la oficina del comisionado agrícola le envió una notificación de violación a Tanimura & Antle.
Esa oficina también le enviará una notificación a la oficina del fiscal de distrito del condado de Monterey, agregó.
Al momento del cierre de esta edición, la oficina del fiscal de distrito no contaba con información acerca del asunto.
Si los fiscales no toman el caso, el comisionado agrícola impondrá la multa de hasta $5,000 dólares.
De acuerdo con la oficina del comisionado agrícola, durante una auditoría que se llevó a cabo el 16 de marzo de este año también se determinó que Tanimura & Antle no colocó anuncios adecuados de advertencia de pesticidas.
Sin embargo, Roach informó que es poco probable que los fiscales tomen el caso. “En el análisis final, no es una violación muy importante”, agregó.
Foto: En esta fotografía de archivo, los trabajadores del campo trabajan en una granja de Soledad. Tanimura & Antle enfrenta posibles multas de hasta $5,000 dólares, debido a que no trasladó de inmediato a 17 trabajadores del campo al hospital cuando estos se enfermaron al llegar a trabajar cerca de un campo que había sido rociado con pesticidas la noche anterior, según un informe de la Oficina del Comisionado Agrícola del Condado de Monterey. 

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