LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN

Los asistentes a un foro sobre la historia de la mano de obra agrícola en California, que se llevó a cabo en Salinas el 16 de marzo, aprendieron que esta es rica, complicada, intrigante y a veces perturbadora. 

El National Steinbeck Center organizó una plática sobre el tema con el título “De braceros a visas H-2A”, patrocinada por el Instituto para la Investigación sobre Mano de Obra y Empleo.

Durante el foro se habló de la política de la administración Trump hacia los inmigrantes, la escasez de mano de obra agrícola y las complejidades del programa de trabajadores temporales H-2A. 

El programa de trabajadores braceros huéspedes estuvo vigente de 1942 a 1964. Consistió en un acuerdo bilateral entre México y Estados Unidos, basado en la necesidad de trabajadores durante la Segunda Guerra Mundial. 

El programa, dijo Ignacio Ornelas, no tuvo suficiente regulación y esto llevó a la muerte de múltiples trabajadores del campo debido a las peligrosas condiciones del trabajo. Ornelas es un investigador visitante del Centro de Investigación sobre Políticas para Latinos de la Universidad de California en Berkeley.

El conferencista Frank Bardacke, autor de “Trampling Out the Vintage”, mencionó que los braceros no tenían permitido trabajar en los campos agrícolas de Estados Unidos si otros trabajadores estaban en huelga. Sin embargo, los productores utilizaban a los braceros para romper las huelgas de los trabajadores del campo. 

También enfrentaban a los trabajadores agrícolas de diferentes antecedentes étnicos (mexicanos, indios, japoneses y filipinos). Incluso el UFW, durante sus primeras campañas de organización, menospreció a los inmigrantes que se encontraban ilegalmente en el país. Motivaban a los miembros del sindicato a reportar a las personas que estaban ilegalmente en el país ante las autoridades federales. 

En 1961, la imagen de la mano de obra agrícola comenzó a cambiar durante una huelga de lechuga en el Valle Imperial. A los braceros, dijo Bardacke, los mantenían en un campamento rodeado con una cerca que arriba tenía alambre de púas. Los trabajadores en huelga se sentaron por todo el campamento para que los productores no pudieran trasladar a los braceros en autobús. Unos 100 braceros treparon por la cerca y se unieron a la huelga. 

Una de las personas que observó el evento fue Bud Antle, del Valle de Salinas. Antle, dijo Bardacke, llegó a la conclusión de que el Programa Bracero estaba a punto de terminar. Esto lo llevó a firmar un contrato de mano de obra agrícola con el Sindicato de Camioneros.

César Chávez, quien fundó el Sindicato Unido de los Trabajadores del Campo, también observó ese evento. Allí se dio cuenta, agregó, de que existía una oportunidad de organizar a los trabajadores del campo.

 Durante una huelga del Comité Organizador de los Trabajadores Agrícolas que se llevó a cabo ese mismo año, dijo el orador David Bacon, el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) amenazó con deportar a los braceros si se unían a la huelga.

Bacon es autor de “In the Fields of the North”. 

El programa bracero terminó hace 54 años. Millones de personas participaron en él, aunque los salarios eran bajos y la vivienda deficiente. Después de que el programa se canceló, hubo muchas actividades de organización y huelgas por parte de los sindicatos agrícolas. También hubo mucha inmigración ilegal. 

Para 2008, dijo Bacon, había 12.8 millones de personas viviendo ilegalmente en EE. UU. Muchos trabajan en la agricultura de California. A algunos trabajadores se les permite la entrada por medio de las visas H-2A, un programa para trabajadores agrícolas temporales que vienen de otros países. 

Antes de que se puedan aprobar esas visas, el empleador debe llenar una solicitud ante la Administración de Capacitación para el Empleo (ETA) del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU. La solicitud debe especificar que no existen suficientes trabajadores dispuestos y calificados para trabajar, y que la contratación de ese personal no afectará de manera adversa los salarios y las condiciones laborales de los trabajadores de EE. UU. con empleos similares.

A los trabajadores con visas H-2A se les deben pagar tarifas especiales que varían según el lugar donde trabajan. También se les debe proporcionar vivienda y transporte al lugar de trabajo si deben permanecer ahí durante la noche. Además, se les debe garantizar empleo durante una cantidad total de horas que sea igual a por lo menos el 75 por ciento del período de trabajo especificado en el contrato. 

Bacon agregó que los trabajadores H2-A, al igual que los braceros, también han recibido amenazas de deportación si participan en acciones laborales o si se quejan de las condiciones del trabajo. 

En los últimos años, los productores de California han enfrentado una escasez de trabajadores agrícolas, incluso con el programa H2-A. En el Valle de Salinas, ha habido casos en que las cosechas se dejan en el campo debido a la falta de jornaleros. 

Los miembros del panel dijeron que hay varias razones de esta escasez. Entre ellas, mencionaron las siguientes:

  • Los hijos de los trabajadores del campo han recibido educación y han escogido otras líneas de trabajo. 
  • La economía mexicana ha mejorado y los trabajadores del campo han regresado a ese país. 
  • El actual clima antiinmigrantes creado por la administración Trump y las redadas de los oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que llevan a la deportación. 

Entonces, ¿cuál es la respuesta? 

Anna Caballero, asambleísta de California que participó en el panel del 16 de marzo, es coautora de un proyecto de ley que crearía un medio para que el estado negociara con el gobierno federal sobre asuntos de migración. 

El proyecto de la Asamblea 1885, que aún no se presenta ante el comité, crearía la Ley del programa de trabajadores residentes y estabilización de la economía. Si se aprueba, el proyecto permitiría crear, a más tardar para el 1.° de abril de 2019, un grupo de trabajo de miembros del Departamento de Desarrollo del Empleo de California, la Oficina del Fiscal General y el Departamento de Agricultura de EE. UU. 

Este grupo trabajaría como enlace con el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Justicia de EE. UU. para asegurarse de que los departamentos estatales no estén adquiriendo responsabilidades en asuntos de política de migración que pertenezcan a la jurisdicción del gobierno federal.

Durante el panel, dos representantes agrícolas del valle de Salinas hablaron acerca de cómo están enfrentando la escasez de mano de obra. Ellos fueron Brian Antle, presidente de Plant Tape USA con Tanimura & Antle, y Tom Nunes, vicepresidente de operaciones de The Nunes Company. 

Antle habló acerca del desarrollo de vivienda Spreckels Crossing, creado para los trabajadores de la compañía en Spreckels. Nunes dijo que su compañía está construyendo algo similar en el área de Boronda, que permitirá alojar a los trabajadores en 75 unidades de dos recámaras. 

Ambos dijeron que trabajar con las visas H-2A es difícil, pero necesario. Antle dijo que T&A contrata aproximadamente a 7,000 trabajadores temporales, pero que se está volviendo más difícil obtener y mantener la mano de obra. Actualmente, tienen anuncios para trabajadores agrícolas publicados en los periódicos locales. 

“Pienso que necesitamos hacer todo lo posible por proteger la fuerza laboral agrícola”, dijo Caballero. También agregó que es necesario poner en orden los reglamentos de las dependencias agrícolas. 

La agricultura de California, informó, proporciona más de 2.6 millones de empleos y genera más de $350,000 millones de dólares en gasto. 

“Si no apreciamos la mano de obra de la industria agrícola, el Valle de Salinas comenzará a parecerse más al Valle del Silicio”, dijo. 

Los inmigrantes, agregó, pagan aproximadamente $11,630 millones de dólares en impuestos en EE. UU. y aproximadamente $3,000 millones de dólares en impuestos estatales en California. 

Jim Bogart, presidente y asesor legal general de la Asociación de Productores y Transportistas, dijo que la escasez de mano de obra agrícola de California se encuentra en una etapa de “gran crisis sin precedentes”. “Es un problema serio y muy, muy grande”.

LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN
Read or Share this story: https://www.elsoldesalinas.com/story/inicio/2018/03/22/analizan-historia-de-braceros-en-foro-agricola-para-dar-forma-al-futuro-de-los-trabajadores-del-camp/450177002/