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La preparatoria Rancho San Juan podría no abrir hasta 2019, un año después de lo que se proyectó inicialmente.

La escuela, que se ubicará en el norte de Salinas por la calle San Juan Grade, tenía programado abrir en agosto de 2018, pero su construcción ha resultado afectada por importantes retrasos derivados del mal tiempo y problemas de fabricación, según un informe que el superintendente Dan Burns, del Distrito de Preparatorias Salinas Union (SUHSD), presentó ante el consejo del distrito el 24 de octubre.

El jueves, Burns y el consejo escolar organizaron una conferencia de prensa para aclarar asuntos concernientes al proyecto de $77 millones de dólares.

Según la declaración que Burns preparó el jueves, al consejo no se le notificó acerca de ningún retraso en la construcción hasta el 29 de septiembre.

Fue en ese momento que el distrito recibió un “Programa de la ruta crítica” que les permitió tener una idea de los retrasos y la posibilidad de que la escuela no abriría en agosto de 2018.

Los miembros del consejo de SUHSD asistieron a la conferencia de prensa del jueves, pero no contestaron las preguntas de seguimiento de los medios.

El mal tiempo, específicamente las lluvias de principios de año, causaron un retraso debido a una inundación que “no pudo ser mitigada fácilmente a causa de las leyes federales sobre la necesidad de extraer y filtrar el agua que se retiró del sitio”, según el informe del 24 de octubre.

Podría haber incluso más retrasos debido a la entrega tardía de siete tragaluces hechos a la medida para la escuela, que Burns dijo que son un elemento fundamental para poder hacer avanzar el proyecto.

Otros retrasos de manufactura provienen de la producción de ventanas para la escuela, así como de la aprobación de la sección de atención al público.

El jueves, Burns reveló que el consejo había autorizado la creación de un comité asesor del superintendente formado por personal del distrito, el consejo laboral, la comunidad de la construcción, contratistas locales y un miembro o padre de familia de la comunidad para revisar el programa, así como un posible plan de recuperación con el fin de terminar la construcción en un tiempo razonable.

También se traerá a un consultor de construcción externo para que revise el programa actual y proporcione sugerencias para un calendario de recuperación.

Otro de los problemas que se citaron fue un calendario demasiado apretado.

“Era un programa agresivo para completar la construcción, que no tomó en cuenta ningún posible retraso”, dijo Burns, y citó a los arquitectos que participaron y a Ron Chesshire del Consejo de Oficios de la Construcción de Monterey y Santa Cruz, que dijeron que “700 días para construir una escuela de ese tamaño probablemente era un plazo demasiado agresivo”.

Se otorgaron 730 días para construir la escuela, con una extensión acordada de 17 días por mal tiempo.

Sin embargo, Burns dijo que podía otorgarse tiempo adicional para el proyecto debido a “fuerza mayor o inundación”.

También se expidieron órdenes para hacer cambios; Dilbeck & Sons, el contratista general del proyecto, dijo que estas normalmente causan retrasos, pero de acuerdo con Burns, a estas órdenes de cambios no se les asignó un período de tiempo.

A pesar de los retrasos, agregó que el consejo está haciendo todo lo posible porque el proyecto vuelva a quedar a tiempo.

“El consejo ha estado comprometido durante muchos años a abrir una nueva preparatoria para aliviar la sobrepoblación”, informó. “Realmente tienen un buen sentido de responsabilidad ante la comunidad y entienden que contar con una escuela nueva proporcionará un nuevo ambiente de aprendizaje para los estudiantes”.

El contrato laboral del proyecto, que fue aprobado en 2015 por los miembros del consejo, también fue tema candente de retraso.

En un correo electrónico enviado el lunes por Kevin Dayton, presidente de la Asociación de Contribuyentes de Salinas, al consejo escolar, se solicitaba emprender acciones alternativas para acelerar el proceso de construcción, incluida la suspensión del contrato laboral del proyecto sobre el que se votó inicialmente, debido a la competencia de licitación y a los costos.

Dayton pidió también más transparencia ante el público acerca del proyecto.

Sin embargo, la declaración preparada por Burns el jueves decía que no se considera que el contrato laboral del proyecto y la disponibilidad de mano de obra sean factores que hayan contribuido a los retrasos de construcción en este momento.

Burns también declaró que existen informes obligatorios que el contrato laboral del proyecto debe proporcionarle al consejo acerca de la mano de obra del mismo, los cuales se han entregado y están en los archivos.

Para diciembre se espera que el consejo confirme si el distrito continuará preparándose para la inauguración programada de 2018 o si planean abrir en fecha posterior.

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