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MONTEREY - Una nueva fundación sin fines de lucro del condado de Monterey está ayudando a los dueños de mascotas a pagar los gastos médicos que están fuera de su alcance.

La Fundación Max’s Helping Paws trabaja con los dueños de las mascotas y sus veterinarios para obtener un 50 por ciento de descuento en los costos médicos, hasta un total de $1,500 dólares.

La fundación fue establecida por Dyana Klein, directora ejecutiva, y su esposo el médico veterinario Dr. Jonathan Fradkin. La crearon como una forma de honrar a su Doberman Pinscher miniatura llamado Max, quien murió a los 14 años de edad en mayo de 2016.

Max vivió con la pareja desde que era cachorro. Klein conoció a Max cuando este se alejó caminando de sus hermanos de camada y saltó a los brazos de Klein y a su corazón. Se enamoró de él y se lo llevó a casa.

Sin embargo, a principios de 2016, después de una larga y feliz vida, a Max le diagnosticaron diabetes. Le controlaron la enfermedad, pero una semana después se dieron cuenta de que algo no andaba bien. A Max le detectaron cáncer en los riñones y lo tuvieron que sacrificar. La pérdida fue devastadora.

Franklin dijo que su principal preocupación después de la muerte de Max era: “¿Qué puedo hacer para ayudar a que mi esposa se recupere?”

Después de un tiempo, Klein y Fradkin comenzaron a pensar en una forma de mantener vivo el recuerdo de Max y ayudar a otros dueños de mascotas. Así que comenzaron a hablar con otras personas, incluido el Dr. Greg Marsolais, un cirujano veterinario y fundador de Pet Specialists of Monterey, donde Fradkin trabaja como veterinario internista.

Anteriormente, Marsolais había considerado la creación de una fundación similar cuando comenzó su práctica en Monterey, pero no se convirtió en realidad, así que se volvió cofundador y asesor de la Fundación Max’s Helping Paws.

A finales de 2016, la fundación obtuvo su designación como organización sin fines de lucro de conformidad con el artículo 501(c)(3), y llevó a cabo un evento de recaudación de fondos. En marzo pasado comenzaron a otorgar subvenciones para ayudar a solventar los gastos médicos de perros y gatos.

“Parecía una forma de honrarlo (a Max)”, dijo Klein, quien es consultora de mercadotecnia en el Valle del Silicio.

Una de las primeras subvenciones fue para un perro que fue atropellado por un auto y sufrió varias fracturas. Otra subvención ayudó a un perro al que aparentemente mordió un lince mientras andaba de excursión con su dueño. Otra más ayudó a un perro que se comió un pedazo de tela y tuvo una obstrucción abdominal.

Hasta ahora, se han otorgado aproximadamente 18 subvenciones de 25 solicitudes. Estas no se otorgan para atención de rutina o preventiva, ni tampoco cubren la visita inicial al veterinario.

Marsolais dijo que es difícil cuando los propietarios de las mascotas tienen que sacrificar a un animal sin saber la causa de su enfermedad debido a los gastos involucrados.

“Nadie debería perder a su mascota ni sacrificarla sin saber (la causa)…”, informó. “Es devastador y es difícil para el personal (veterinario)… Todos los veterinarios del condado se enfrentan a esa decisión”, agregó.

Los fundadores y el consejo han estado corriendo la voz acerca del grupo por medio de stands en eventos especiales, medios sociales y eventos en residencias privadas. Las donaciones se requieren especialmente en este momento, ya que la fundación se está estableciendo.

“Estamos tratando de llegar al punto en que haya un flujo (de dinero) que entre y que salga”, dijo Klein.

La Fundación Max’s Helping Paws cuenta con 17 socios veterinarios. Cualquier veterinario se puede volver socio. No es necesario hacer descuentos ni pagar cuotas de membresía.

Cuando un socio veterinario ve que un cliente y su mascota tienen necesidad, patrocina la solicitud de apoyo financiero del propietario de la mascota y llena los papeles necesarios. El veterinario también proporciona información de referencia acerca del propietario, los antecedentes médicos de la mascota y la naturaleza de su enfermedad.

Entonces las solicitudes se presentan y se revisan. Estas revisiones están a cargo de 12 veterinarios de ocho clínicas asociadas. Con el fin de asegurar la imparcialidad, ningún veterinario del hospital donde la mascota está recibiendo tratamiento tiene permitido revisar el caso.

Las decisiones sobre las subvenciones se toman por lo general en menos de 72 horas. Sin embargo, es posible lograr una aprobación rápida en menos de 12 horas. Los pagos se hacen directamente a la clínica veterinaria asociada.

“Todos los veterinarios pueden trabajar con un cliente en su clínica y hacer el trabajo en su consultorio”, dijo Marsolais, y agregó que no tiene conocimiento de que exista ninguna otra fundación como Max’s Helping Paws.

Fradkin informó que muchos veterinarios tienen un fondo para ayudar con los costos médicos en casos difíciles. Sin embargo, no cuentan con la autorización del artículo 501(c)(3) ante el Servicio de Rentas Internas (IRS).

Además de ofrecer apoyo financiero y sociedades con veterinarios, la fundación cuenta con un programa de donación de sangre y un programa de agradecimiento o en recuerdo de mascotas, los cuales son independientes del programa de gastos médicos.

Ahora que la fundación ya está funcionando, Klein y Fradkin tienen algo más en qué concentrarse. Su nombre es Maxwell, un Doberman Pinscher miniatura que fue rescatado.

En marzo, asistieron a un evento de gala en Peace of Mind Dog Rescue de Pacific Grove. El grupo ayuda a los propietarios ancianos y enfermos a cuidar a sus perros y a darlos en adopción. El encargado canino de dar la bienvenida al evento fue Maximilian.

Klein había patrocinado al perro de 10 años en Peace of Mind Dog Rescue, hasta que decidió que formaría parte de su familia y se convertiría en Maxwell.

Ahora vive con la pareja y su otro perro, Chestnut, una mezcla de labrador que también tiene sus años.

“Honestamente, nos ayudó a todos a recuperarnos”, dijo Klein.

Para obtener más información acerca de la Fundación Max’s Helping Paws y hacer una donación al grupo, visite maxshelpingpaws.org o llame al 831-704-6473. Las donaciones a la organización sin fines de lucro son deducibles de impuestos.

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