LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN

El envenenamiento es una ocurrencia muy común para los niños menores de cinco años. Los niños pequeños son naturalmente curiosos y exploran su mundo a través de todos sus sentidos. Sin embargo, aún están aprendiendo sobre cosas que pueden causar daño. La buena noticia es que el envenenamiento es prevenible—con un poco de planificación y supervisión, usted puede darle a su hijo una base sólida para mantenerse a salvo.

Use cerraduras de seguridad o almacene los artículos fuera del alcance de los niños. Mantenga limpiadores de uso doméstico como jabón de lavar platos, detergente y limpiadores de horno cerrados y en un gabinete con cerraduras a prueba de niños. Los artículos de baño tales como medicamentos, vitaminas, alcohol propílico y cosméticos que puedan ser peligrosos para los niños deben guardarse en un botiquín fuera del alcance o en un armario cerrado. También asegúrese de que ella no puede usar sillas u otras cosas para subir y alcanzar el gabinete.

Tenga cuidado con los medicamentos. Siempre lea las dosis y las precauciones en la etiqueta antes de darles medicamentos a sus hijos y tenga precaución al combinar medicamentos. Si tiene alguna duda llame a su médico. Use el medicamento según la etiqueta o las instrucciones de su médico y cierre bien el envase después de cada uso. Aunque se le puede ser facial llamar "dulce" a las medicinas para hacerlas más fáciles de tomar para su hijo, llámelas por su nombre correcto para no causar confusión, “es hora de tomar el antibiótico para el dolor de garganta”. Si usted está tomando medicamentos, evite hacerlo delante de su hijo—a él le gusta a imitarlo. También es importante descartar con seguridad los medicamentos viejos.

Revise los juguetes. Todavía puede encontrare plomo en productos nuevos y usados para niños, tales como juguetes, mochilas, loncheras y joyería. Si siente alguna inquietud, visite la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo Masivo de EE.UU. (US Consumer Product Safety Commission) en www.cpsc.gov para encontrar productos que han sido retirados del mercado. Asegúrese de que su hijo no pueda quitarles las pilas a sus juguetes, y si ha ingerido una batería o falta una, llame a control de envenenamientos. Tenga especial cuidado con las pilas pequeñas que le dan un parecido a un botón.

Los artículos de uso diario también pueden ser venenosos. Carteras, maletines y bolsos (suyo o de algún visitante) son muy interesantes para los niños pequeños, pero a menudo contienen medicamentos, lociones y cosméticos que pueden perjudicar a los niños si se ingieren. Manténgalos fuera del alcance.

Tome precauciones en casas antiguas. Si su casa o la casa de su proveedor de cuidado infantil fue construida antes de 1978 existen probabilidades de que las paredes hayan sido pintadas con pintura a base de plomo. Los niños pueden respirar polvo de pintura o ingerir escamas de pintura. Limpie cualquier pintura desconchada y polvo enseguida y asegúrese de que su hijo no lama las paredes. Con el tiempo, incluso bajos niveles de exposición al plomo pueden causar daño al desarrollo mental del niño. Realice una prueba de detección de plomo en su casa y pregúntele a su proveedor de cuidado que si él lo ha hecho. . Puede obtener más información sobre las prueba de detección de plomo en https://www.epa.gov/lead.

Piense en las afueras. Algunas de las plantas y flores más hermosas son venenosas, como las azaleas, los narcisos, la adelfa y las semillas y vainas de glicinia. Empiece temprano y enséñele a su hijo a no ponerse hojas, flores y semillas en la boca, diciendo algo como: “esta comida es mucho más sabrosa que estas hojas”. Mantenga todos los fertilizantes y pesticidas de jardinería, aún si son orgánicos, sellados y almacenados fuera del alcance de los niños o en un armario cerrado. Si usa pesticidas en su jardín, aplíquelos cuando su hijo no esté con usted y siga las indicaciones de la etiqueta para determinar cuándo es seguro volver a la zona tratada. Algunas plantas interiores también pueden ser tóxicas. Entonces, tenga cuidado al comprar plantas de interior también.

Incluso con la mejor planificación, pueden suceder accidentes. Si cree que su hijo ha sido envenenado y está teniendo problemas para respirar, se encuentra inconsciente, o tiene convulsiones, llame al 911. Si está alerta, llame a Control de Envenenamientos de California al 1-800-222-1222 (intérpretes están disponibles y está abierto 24 horas al día, 7 días a la semana). Esté listo a dar algunos detalles sobre lo que pasó, la hora en que ocurrió el envenenamiento, y cómo su niño está actuando. Si el envenenamiento es de un detergente, limpiador o medicina tenga el producto a la mano. No le dé nada a su hijo por vía oral a menos que se le indique hacerlo. Aunque se le pedirá información, la llamada es totalmente confidencial. Lo más importante, no tenga miedo de llamar porque no esté seguro de que haya ocurrido un envenenamiento. ¡Profesionales capacitados están ahí para ayudar!

Finalmente, mantenga el número Control de Envenenamientos cerca de su teléfono y programado en su teléfono celular para esos momentos “por si acaso”. Primeros 5 del Condado de Monterey está aquí para apoyarle y ayudar a mantener seguro a su hijo. Para aprender más sobre de nuestros programas para niños pequeños y sus familias, visite www.First5Monterey.org.

LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN
Read or Share this story: http://bit.ly/2qbzGaR