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Con muchos residentes de Salinas temerosos y ansiosos acerca del impacto de las órdenes ejecutivas de migración del presidente Trump, el asunto de si Salinas se convertiría en una ciudad santuario ha formado una parte crítica de la conversación local.

El martes por la noche, el tema se colocó al frente de la junta del ayuntamiento. Después de una prolongada y a veces emotiva junta que atrajo a muchos miembros del público, el ayuntamiento votó 4-3 en contra de una resolución que designaría a Salinas como ciudad santuario. Una ciudad santuario se define en general como una ciudad que le da la bienvenida a refugiados e inmigrantes indocumentados.

La última resolución propuesta establece una “política de santuario” para Salinas y deja claro que siempre que el financiamiento no se ponga en riesgo, la ciudad no utilizará ninguno de sus recursos para ayudar en la aplicación de los reglamentos federales de migración.

Los partidarios de la resolución incluyeron a los concejales Scott Davis, Tony Barrera y Gloria de la Rosa.

Los concejales Kimbley Craig, Steve McShane, John “Tony” Villegas y el alcalde de Salinas Joe Gunter no estuvieron de acuerdo.

“En mi opinión es lo que debemos hacer”, dijo Davis, quien dirigió la resolución. El concejal por el distrito 1 también había tomado la iniciativa en la redacción de una resolución que apoya la creación de una reforma migratoria completa, que el ayuntamiento aprobó de manera unánime en la junta del 7 de febrero.

Esa resolución permitía que Gunter enviara una carta y una copia de la resolución al representante federal demócrata Jimmy Panetta, quien ha expresado su desacuerdo con la postura migratoria de Trump y organizó una reunión acerca de la inmigración a la que mucha gente asistió en Hartnell College.

El financiamiento federal se encuentra en juego. Trump ha amenazado en repetidas ocasiones con que las ciudades que se designen santuarios se arriesgan a perder su financiamiento.

En Salinas se encuentran en juego aproximadamente $10 millones de dólares en fondos federales anuales, que permiten pagar desde proyectos de transporte e infraestructura hasta una docena de bomberos.

Aunque el procurador de la ciudad Chris Callihan dijo que piensa que el hecho de que Trump vaya en contra de las ciudades santuario es “inconstitucional”, agregó que piensa que el financiamiento federal está en riesgo.

“En mi opinión sí los pone en riesgo”, agregó.

Callihan informó que la única forma en que podría recuperarse ese financiamiento sería a través de un litigio. Aunque no pudo confirmar ni dar cifras acerca de cuáles serían los costos de dicho litigio, sí dijo que sería “costoso”. Hasta la fecha, Callihan desconoce si a alguna ciudad que se haya convertido en santuario se le han retirado los fondos.

Gunter dijo que el financiamiento para la comunidad también es fundamental, y apuntó a los recursos que por ejemplo se necesitaron durante la reciente tormenta. Informó que ya le entregó la carta a Panetta, en la que se solicita una reforma migratoria completa.

McShane y Craig dijeron que tomaron muy en serio los temores y necesidades de la comunidad, pero que piensan que el ayuntamiento ya los consideró al aprobar el 7 de febrero la resolución que apoya la reforma migratoria completa. McShane dijo que la ciudad necesita analizar la inmigración a un “nivel más profundo”. El administrador de la ciudad Ray Corpuz Jr. reconoció que “en este caso existe un temor generalizado a lo desconocido”, pero también sugirió que “ser una ciudad santuario por desgracia tampoco resolverá el problema”.

La jefa de policía de Salinas Adele Fresé ha dicho en repetidas juntas con la comunidad y eventos públicos que designar a la ciudad como “ciudad santuario” no le ofrece ninguna protección contra las leyes federales a nadie.

Informó que el voto del martes no cambia las cosas en el Departamento de Policía de Salinas.

“La policía de la ciudad de Salinas no toma en cuenta la situación de residencia al decidir si es necesario detener a alguien o no”, informó.

La migración es un tema particularmente sensible en Salinas, donde los inmigrantes forman una parte significativa de la población y juegan un papel esencial en la economía. En el Valle de Salinas, la agricultura constituye una industria de $9,000 millones de dólares, y a nivel estatal, la industria de $43,500 millones de dólares está alimentada por lo que algunos dicen que es una industria oculta de inmigrantes.

Desahogo emocional

Durante lo que en ocasiones se convirtió en un desahogo emocional de comentarios del público, muchos partidarios, incluidos educadores, citaron los temores y ansiedad de los niños y los jóvenes.

El residente y comisionado de planeación de Salinas Matt Huerta dijo que el asunto lo conmovió.

“Somos un blanco, ¿estamos listos para la batalla? porque viene hacia nosotros”, dijo Huerta al urgir al ayuntamiento a emprender acciones. Agregó que $10 millones de dólares es una cantidad pequeña si consideramos los inmensos temores de la comunidad.

Dados los factores desconocidos y las incertidumbres causadas por la nueva administración, existen preguntas que han permanecido sin respuesta acerca del impacto de ser una ciudad santuario. La designación en parte es simbólica, una fuerte postura de una ciudad que le ha dado la bienvenida a los inmigrantes indocumentados, a los refugiados y a los inmigrantes. Las ciudades como Nueva York, San Francisco y Los Ángeles se han autodesignado ciudades santuario.

Sin embargo, Huerta dijo que “los símbolos solo significan algo si les damos significado”.

La conversación y el voto ocurrieron entre ruidosos cantos de los miembros de las organizaciones comunitarias, incluidos los de Building Healthy Communities, que apoyaron la resolución. Algunos miembros mostraron pancartas que decían “Hoy marchamos, mañana votamos”.

Numerosos grupos y residentes de la comunidad acudieron a apoyar la resolución. La residente de Salinas Rosa González dijo que sin una resolución “no existe ninguna red de seguridad para los niños”. Agregó que el financiamiento no debe ser motivo de preocupación y que piensa que es una táctica de temor que está utilizando la administración. En la reunión acerca de la migración en Hartnell College, el congresista federal Jimmy Panetta y TK dijeron que no es tan fácil quitarle el financiamiento a las ciudades como aparenta la administración de Trump.

Los partidarios de una resolución reforzada dijeron que la resolución es más que simples palabras. “Estoy en favor de las ciudades santuario porque nuestra comunidad está formada por inmigrantes; es una vergüenza si tenemos que preocuparnos de si estaremos juntos al final de todo esto”, dijo el residente de Salinas Christopher Barrera, y agregó que la ciudades santuario son conocidas por tener menores índices de criminalidad, y que esto demuestra lo fundamentales que son los inmigrantes para la comunidad.

“Por un lado queremos trabajadores indocumentados para que hagan los trabajos de menor importancia, y por otro lado no queremos protegerlos”, dijo Barrera. “No es posible tenerlo todo”.

Lauro Barajas, vicepresidente nacional del Sindicato Unido de Trabajadores del Campo (UFW), se presentó con aproximadamente 20 miembros del sindicato y dijo que es fundamental que la ciudad apoye a los inmigrantes y a los trabajadores.

“Económicamente, son parte de la ciudad y son gente trabajadora”, informó. “Queremos que el ayuntamiento tome una posición; ellos y la policía deben cuidar a la gente que vive en la ciudad”.

César Lara, de Building Healthy Communities, le dijo al ayuntamiento que si votaban para convertir a Salinas en una ciudad santuario, “estarán en el lado correcto de la historia”.

Después de la votación, muchos asistentes del público expresaron su decepción y su frustración.

Elizabeth Madrigal, estudiante de Hartnell College, dijo que el voto demostró que ciertos concejales “no representan a la gente de Salinas”.

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