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Aunque no tan negativos como los 100 manifestantes que detuvieron la junta del ayuntamiento de Santa Cruz esa misma tarde, los miembros de la comunidad del sur del condado también hablaron el martes, durante la junta del ayuntamiento de Watsonville, acerca de las redadas que el Departamento de Seguridad Nacional llevó a cabo el día anterior.

La operación del lunes, en la que participaron múltiples dependencias de las fuerzas de la ley que incluyeron a más de 200 agentes federales y locales, produjo detenciones en Watsonville, Santa Cruz y Daly City, así como la formulación de cargos federales contra 10 hombres que se piensa que están relacionados con la Mara Salvatrucha o MS-13, la pandilla transnacional.

A pesar de haber declarado que sus objetivos eran los delincuentes, la operación incluyó vehículos y personal del Departamento de Seguridad Nacional. Además, la operación se derivó de una investigación dirigida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas o ICE.

Como resultado, las redadas que se llevaron a cabo en la madrugada suscitaron una tormenta de temor y enojo en todo el condado por parte de las personas que se sintieron traicionadas por la colaboración de las fuerzas locales de la ley con la misma dependencia federal que es responsable de atrapar y deportar a trabajadores indocumentados.

Paulina Moreno, coordinadora de servicios de acción diferida del Proyecto de Inmigración del condado de Santa Cruz, describió las redadas federales como una “llamada de atención”.

“Queremos que el ayuntamiento de la ciudad nos aclare lo que significa ser una ciudad santuario, dados los eventos de ayer. Existe mucho temor y ansiedad en la comunidad. ¿Cuáles son los planes de acción para cuando ocurran más redadas como esta?” preguntó moreno,

quien también le pidió a la ciudad que se comprometa a asignar recursos para crear foros para que las personas conozcan sus derechos, se proporcione capacitación a los proveedores de servicios y se formen equipos de respuesta rápida.

“He visto los efectos negativos de las redadas. A los niños les aterra ir a la escuela. Los padres están temerosos de dejar sus casas”, dijo Emelia León, secretaria del Consejo de Acción Comunitaria. “Con respeto le pido al ayuntamiento que publique un plan de acción sobre la forma en que la ciudad protegerá a su comunidad de trabajadores indocumentados”.

Abel Mejía, presidente del capítulo en Pajaro Valley de la Asociación de Educadores Americanos de Origen Mexicano, confirmó que las redadas han creado una atmósfera de temor y persecución.

“No podemos olvidar nunca la influencia de los informes noticiosos acerca de las redadas de inmigración, así como el papel que juegan los medios sociales en aumentar los temores de nuestra comunidad”, dijo. “El Distrito Escolar Pajaro Valley Unified y la ciudad de Watsonville necesitan continuar informando a los miembros vulnerables de nuestra comunidad acerca de sus derechos, así como de las formas en que la ciudad y el distrito escolar están proporcionando consuelo y apoyo”.

Rachel Ellis, representante del Consejo de Acción Comunitaria para los habitantes de bajos recursos de Watsonville, urgió al ayuntamiento a colaborar con la comunidad para crear un plan de “redes de seguridad” en las próximas semanas.

El ayuntamiento no respondió a los comentarios del público el martes por la noche.

(c)2017 the Santa Cruz Sentinel

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