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La comunidad de Salinas se encuentra a unas pocas semanas de saber quién será la siguiente persona que estará al mando del departamento más grande de la ciudad y que será un participante importante en la solución del sangriento problema de la violencia de las pandillas.

A finales de abril, el jefe de la policía de Salinas Kelly McMillin anunció su intención de retirarse este otoño, y al mismo tiempo que se acerca su último día en cinco semanas, se está reduciendo la lista de candidatos potenciales para su reemplazo.

La ciudad comenzó la búsqueda del reemplazo de McMillin con un gasto de poco más de $20,000 dólares para contratar a la firma de reclutamiento de ejecutivos Bob Murray & Associates. Son los mismos consultores que han contratado para reclutamientos anteriores, incluida la selección de McMillin, dijo el administrador de la ciudad Ray Corpuz Jr., quien agregó que entonces les dijo a los consultores qué cualidades y experiencia está buscando en el próximo jefe de policía, así como cuáles son los problemas principales que enfrenta.

A su vez, la firma inició una búsqueda nacional y, para anunciar el puesto, creó un folleto color lavanda y blanco de cuatro páginas que resume estadísticamente a la comunidad de Salinas y describe en detalle las habilidades y características que tendría el candidato ideal.

“Es muy especializado en términos de qué talentos queremos”, dijo Corpuz. “No necesariamente queremos a alguien que solo esté buscando un empleo… Este es un puesto fundamental para la ciudad, y no queremos una persona que tenga que aprender en el trabajo. Queremos contratar líderes”.

La ciudad recibió unas 40 solicitudes en total, y los consultores redujeron entonces esa cantidad a una docena de los principales candidatos que satisfacen las calificaciones mínimas y las necesidades principales de la comunidad, dijo Corpuz. La ciudad se reunió con la firma de consultores para analizar a esa docena de solicitantes y redujeron la cantidad a seis candidatos para entrevistarlos.

Esa media docena de solicitantes pasaron entonces por tres paneles: un panel comunitario de personas con un historial de participación en la comunidad, un panel de jefes de policía en activo de la región, y un panel ejecutivo de directores de departamentos de la ciudad.

Este “enfoque de trabajo en equipos de la ciudad” fue esencial, informó Corpuz, ya que muchos asuntos no son simplemente problemas del departamento de policía sino que también involucran actividades de aplicación del código o de obras públicas.

“Contratar a un nuevo jefe de policía, de todos los puestos de los oficiales, es bastante complicado por diferentes razones”, informó McMillin.

Muchas personas desean tener una opinión en el proceso, y McMillin dijo que cree que el administrador de la ciudad ha hecho un buen trabajo al incluir a esas voces en el proceso de los tres paneles.

Los comités calificaron a los seis candidatos, y revisaron sus fortalezas y debilidades antes de reducir el grupo a cuatro. Corpuz se encuentra ahora en el proceso de entrevistar a los cuatro finalistas, y una vez que haya terminado eso, reducirá el grupo a uno o dos candidatos. Estos pasarán entonces por un análisis adicional de Corpuz, en el que volverá a revisar sus antecedentes, referencias y más.

No quiso identificar a los finalistas en este momento, diciendo que no solo quiere mantener la integridad del proceso, sino también respetar las relaciones de los candidatos con sus empleadores actuales y sus relaciones personales, ya que es posible que no se sepa públicamente que presentaron una solicitud.

Corpuz agregó que piensa que está a un par de semanas de tomar la decisión final.

“La comunicación y la responsabilidad son elementos clave, y es importante tener una visión y llevar al departamento en cierta dirección, en conjunto con las metas estratégicas que hemos identificado”, afirmó Corpuz.

La lista de responsabilidades y expectativas que le esperan al siguiente jefe de policía de Salinas es abrumadora.

El próximo jefe deberá tener una visión de hacia dónde dirigir al departamento, mientras trabaja en la implementación de las poco más de 100 recomendaciones que se hicieron en un informe del Departamento de Justicia, como parte de una colaboración de dos años con el departamento de policía. McMillin inició la relación trabajando con la dependencia federal, después de que cuatro tiroteos fatales en los que participaron oficiales de la policía en tan solo unos pocos meses en 2014 llevaron a grandes protestas de la comunidad.

El nuevo jefe también estará a cargo del presupuesto de operaciones de $47.8 millones de dólares para el año fiscal 2016-2017, que forma una parte importante del presupuesto de $165 millones de dólares propuesto para toda la ciudad. Parte de eso incluye la futura construcción de una nueva estación de policía, y el nuevo jefe de policía tendrá bastante influencia en ese proyecto, dijo Corpuz.

El candidato ideal será una persona accesible y colaboradora con un historial demostrado de éxitos, que trabajará en una comunidad multicultural, agregó, y la búsqueda ha incluido las redes latinas.

Aunque la ciudad preferiría tener a alguien que haya crecido en Salinas, sea bilingüe y latino, también desea asegurarse de que esa persona tenga experiencia y habilidad para manejar un departamento de policía, explicó; sin embargo, es posible que la persona contratada no necesariamente tenga todas esas cualidades. Algunos de los candidatos finales son bilingües, pero no hay candidatos internos, informó.

De los cinco jefes de policía que McMillin tuvo en su carrera profesional, incluido él mismo, solo uno hablaba español, dijo McMillin, y “yo diría que la historia apunta a que no es un requisito absoluto para el puesto, pero ciertamente sería bueno porque eso abre el acceso a ciertos segmentos de la comunidad”.

McMillin habla un poco de español, pero dijo que incluso cuando era policía de barrio podía hacer bien su trabajo con su nivel de español, el uso limitado del inglés por parte de los demás y la comunicación no verbal.

Una prioridad importante para la ciudad en su próximo jefe de policía es también contar con alguien que se enfoque en mejorar la responsabilidad y en aumentar la confianza de la comunidad a largo plazo, un problema que enfrentan los departamentos de policía de toda la nación mientras se esfuerzan por mejorar los niveles más bajos de confianza que el público ha tenido en la policía en décadas, según las encuestas de Gallup.

“La comunidad desea y espera más del departamento de policía. Quieren ver liderazgo en la forma en que se distribuyen los recursos, quieren ver más mantenimiento del orden en la comunidad… No tan solo responder a una llamada”, dijo Corpuz. “Pienso que estamos logrando avances en eso, pero es un proceso dinámico que necesita trabajo todos los días”.

Gran parte de esto involucrará la implementación de programas de mantenimiento del orden basados en la comunidad a medida que el departamento pueda agregar el personal necesario para hacerlo, así como una sólida comprensión de la importancia de gobernar para una equidad racial, un concepto sobre el cual todos los empleados de la ciudad han tenido que recibir capacitación.

Para McMillin, quien se retirará después de casi 33 años de trabajar en las fuerzas de la ley, es importante que su reemplazo sea “capaz de entender todos los esfuerzos y teorías modernas para la prevención de la violencia, y que pueda traducirlos en la práctica”.

Eso incluye incorporar cosas como el apoyo interfuncional, como en el proyecto de Hebbron Heights, en la aplicación de la ley impulsada por información contra las pandillas, los métodos para combatir la violencia de las pandillas como la Operación Cese al Fuego y una comprensión de la legitimidad y de la justicia de los procedimientos.

El departamento estuvo haciendo estas cosas cuando tenía una cantidad adecuada de personal, dijo McMillin, y para él, resolver la escasez de personal será uno de los mayores desafíos que enfrentará el nuevo jefe.

Al departamento de policía le faltan unos 30 oficiales, ya que una cantidad importante se ha retirado, se ha ido por motivos de incapacidad o se ha transferido a otras dependencias en los últimos años. Para poder cumplir entonces con los requisitos mínimos de personal, el departamento se deshizo de todas sus unidades especiales, lo cual no solo afectó los servicios que se prestan a la comunidad, sino la habilidad de la dependencia para atraer solicitantes.

Además, la escasez de personal se ha traducido en un problema para el departamento, ya que los oficiales restantes con frecuencia deben trabajar durante sus días libres o por tunos más largos, lo cual produce una fuerza fatigada y estresada.

La Asociación de Oficiales de Policía de Salinas (SPOA) ha estado en negociaciones con la ciudad durante más de un año, y los posibles candidatos para contratar lateralmente han estado vigilando esto, dijo McMillin.

Una vez que se pueda negociar un contrato, los oficiales más experimentados podrían estar dispuestos a trabajar en Salinas; al aumentar el personal, se reducirá la carga de los oficiales existentes, se elevará la moral y el departamento podrá mejorar sus servicios a la comunidad, informó.

“Claramente tenemos que ser un departamento que recompensa a nuestros oficiales muy bien por el trabajo que esperamos de ellos”, agregó.

A la cabeza de sus responsabilidades, el nuevo jefe de policía será uno de los participantes más importantes que tendrá la responsabilidad de resolver la mortífera violencia de las pandillas, que con frecuencia deja oleadas de trauma a través de toda la comunidad. El frecuentemente citado plan de la ciudad para resolver el problema involucra el método PIER de esfuerzos de prevención, intervención, aplicación de la ley y reintegración.

El jefe estará a cargo del componente de aplicación de la ley de ese esfuerzo, mientras que también apoyará los otros tres componentes.

“Todo eso tiene que suceder, y se requiere la participación de toda la comunidad, no solo del jefe de policía. El jefe de policía no hizo que sucedieran los homicidios, sino que esto está sucediendo en la comunidad por muchas razones diferentes”, dijo Corpuz. “Tenemos que hacer que toda la comunidad trabaje en la solución, y ese es nuestro plan a través de la prevención, intervención, aplicación de la ley y reintegración. No es un plan a corto plazo, sino a largo plazo. Es un proceso”.

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