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A pesar de haber tenido que enfrentar diversos problemas en los últimos años, la Asociación de Negocios Unidos de Salinas (SUBA) continúa avanzando con una reestructuración importante.

Algunos negocios de Alisal en las calles Sanborn, Griffin, Market y Alisal ponen en duda lo que SUBA ha estado haciendo últimamente por los negocios, y por qué continúa existiendo.

“No lo creo, no creo que en un cien por ciento”, dijo Mun Yi, propietaria de Alisal Pizzeria en la calle Alisal Este, y agregó que piensa que la organización no ha hecho mucho por mejorar la seguridad pública. Yi, desilusionada de la organización, recientemente renunció a su puesto como miembro del consejo de SUBA.

“Mucha gente se queja acerca de la gente de SUBA y preguntan por qué no les da ningún beneficio a los propietarios de los negocios”, agregó.

A pesar de ese tipo de crítica de los dueños de algunos negocios, SUBA parece estar aquí para quedarse con el continuo respaldo de los miembros de su consejo, del personal de la ciudad y del ayuntamiento.

En la junta del ayuntamiento del martes por la noche, los concejales votaron de manera unánime por aprobar el informe anual de SUBA para el año fiscal 2015-2016. También aprobaron efectuar una audiencia pública en la que la comunidad decidirá si los negocios del distrito de SUBA tendrán que pagar una cuota de recuperación para el año fiscal 2016-2017. Se programó una junta pública el 20 de septiembre para considerar el impuesto.

La cuota anual de recuperación, un porcentaje del impuesto a las ventas de los negocios, es fundamental para la existencia de SUBA. Rudy Rodríguez, presidente del consejo de SUBA, dijo que los fondos de la membresía representan casi la totalidad del presupuesto de la organización,

Sin embargo, en años recientes, SUBA, que es una organización sin fines de lucro, ha visto que una cantidad creciente de sus miembros, aproximadamente 800 negocios en Alisal, no han pagado sus cuotas.

La ciudad está consciente de la gran cantidad de cuentas vencidas porque le ayuda a SUBA a cobrar las cuotas anuales.

Según las últimas estadísticas de la ciudad de Salinas, aproximadamente el 48 por ciento de los negocios a los que se les cobró pagaron la cuota de recuperación, y tan solo 69 negocios pagaron después de que las cuentas fueron enviadas a cobranza.

En el año fiscal 2015-2016, SUBA tuvo gastos por $136,260 dólares, pero la organización solo recibió $77,041.41 por concepto de cuotas de recuperación, incluidas las membresías asociadas. La cantidad promedio pagada en años recientes es de $80,000.

Rodríguez, quien es fundador de la cadena local de panaderías La Plaza Bakery, dijo que las cuotas de recuperación varían de $50 a $700 dólares anuales. A la mayoría de los negocios, muchos de ellos negocios familiares, se les cobra un promedio de $60 dólares al año, y solo un puñado de negocios pagan $700 dólares.

Rodríguez dijo que algunos propietarios de negocios que no están pagando la cuota de recuperación “no están conscientes de que deben pagarla”. Agregó que algunos negocios tienen expectativas poco realistas acerca de SUBA, como que la organización les resolverá problemas como el tráfico o la indigencia.

En años recientes, SUBA también ha sido afectada por la alta rotación de sus administradores. En septiembre perdieron a su director ejecutivo José Martínez-Saldaña, quien dejó la organización para completar su doctorado y no ha sido reemplazado.

Además, la organización ya no recibe financiamiento de la ciudad de Salinas. El director de finanzas Matt Pressey dijo que la ciudad dejó de financiar a SUBA en el año fiscal 2015-2016 porque ya había cumplido su compromiso de una década.

Durante más de 10 años, la ciudad apoyó a SUBA con $50,000 dólares anuales. El financiamiento se otorgaba como parte de la dependencia de reurbanización del estado. Después de que el estado eliminó todas las dependencias de reurbanización en 2011, la ciudad continuó financiando a SUBA a través de su fondo general, dijo Pressey.

Rodríguez informó que no hay planes inmediatos para contratar a un director ejecutivo nuevo.

“Pienso que los comités se harán cargo de la función (de Martínez-Saldaña)”, explicó. “Va a funcionar mejor para la ciudad y para los negocios”.

Avances

El martes, Rodríguez, el tesorero de SUBA Frank Ramírez y la integrante del consejo María Orozco, quien trabaja en el Departamento de Desarrollo Económico y de la Comunidad de la ciudad y anteriormente fue directora ejecutiva de SUBA, compartieron detalles acerca de cómo continuará funcionando la organización.

Los puntos más importantes incluyen:

  • Reestructuración de sus comités existentes, dirigidos por voluntarios. Los nuevos comités incluirían el de embellecimiento y diseño de jardines.
  • Rodríguez dijo que confía en que más negocios pagarán la cuota de recuperación gracias a los esfuerzos de acercamiento que han emprendido. En meses recientes, los miembros del consejo y de los comités se han estado comunicando con los negocios en persona.
  • Crearon una nueva campaña de promoción para familiarizar de nuevo a los negocios con SUBA.
  • Han emprendido más actividades en la comunidad, incluido un posible mercado campesino. SUBA continuará apoyando activamente eventos importantes como la Ciclovia Salinas.

Aún así, Rodríguez calcula que los ingresos por las cuotas de recuperación del año fiscal 2016-2017 serán de $80,000 dólares, mientras que la ciudad pronostica que el ingreso será de $140,000 dólares. Al 31 de julio de 2016, SUBA cuenta actualmente con un saldo de $82,748 en su cuenta bancaria. Con el saldo del año fiscal 2015-2016, se calcula que el presupuesto de 2016-2017 será de $162,748 dólares.

A mediados de año, el consejo de SUBA revisará sus ingresos por concepto de cuotas de recuperación y hará los ajustes necesarios a su presupuesto.

Historial de SUBA

SUBA se inició en 2004 como parte del desarrollo económico, bajo el mando de la dependencia de reurbanización del estado. Un boletín de SUBA publicado en 2011 la describe como “una asociación de negocios impulsada por la comunidad y creada para mejorar el distrito de negocios del este de Salinas”. En 2012, el estado cerró las dependencias de reurbanización.

Alisal es uno de los distritos de negocios más activos, con calles llenas de bulliciosos negocios familiares. En un reciente día entre semana, el Indoor Swap Meet estaba abarrotado de compradores.

De acuerdo con los datos más recientes de la ciudad, SUBA fue uno de los principales contribuyentes a la ciudad en lo que respecta a impuestos, al nivel de las áreas del Salinas Auto Mall y del Westridge Mall. En 2015, SUBA contribuyó con $2 millones de dólares en impuestos a las ventas para la ciudad.

Además, el distrito de Alisal es fundamental cuando se trata de los planes para el desarrollo económico de la ciudad, e incluye el tan esperado Plan de Revitalización de Alisal.

Aunque la ciudad ya no le da dinero a SUBA, sí continúa participando. Los concejales José Castañeda, Tony Barrera y Gloria de la Rosa son miembros del comité ejecutivo de SUBA y asisten a sus juntas.

Rodríguez dijo que SUBA está reclutando a nuevos miembros para que se integren a los comités.

“Tenemos a muchos miembros muy interesados en participar en el consejo”, informó. “Pensamos que esto solo puede mejorar”.

Barrera dijo que tiene confianza en que SUBA se recupere.

“El espíritu emprendedor es fuerte en el distrito de SUBA”, agregó. “Ellos (los negocios) harán cualquier cosa por el negocio. Esto es evidente, tan solo por su vitalidad”.

Sin embargo, a final de cuentas, el éxito de SUBA está en las manos de sus líderes, dijo Lisa Brinton, planificadora en jefe de la ciudad de Salinas, quien está trabajando en el Plan de Revitalización de Alisal.

“En realidad es su trabajo forjar una relación con sus miembros, pero nosotros solo podemos motivarlos”, dijo Brinton.

En otras noticias administrativas del ayuntamiento:

  • El ayuntamiento aprobó la compra de cuatro Chevy Tahoes 2015 y tres Chevy Tahoes 2016, por un total de $521,783.98 dólares, incluida la instalación del equipo necesario para el Departamento de Policía de Salinas.
  • El ayuntamiento aprobó una resolución para adquirir posiciones para localización e interrupción de la violencia por medio de ShotSpotter Flex Gunfire, un servicio basado en propiedad y suscripción, lo cual se financiará con $5.5 millones de dólares del estado de California. La tecnología permitirá detectar disparos de armas de fuego. El dinero del estado se utilizará de la siguiente manera:

$1.5 millones de dólares para pagar tres años del sistema que cuenta con alta tecnología para la detección de disparos.

$500,000 dólares para las posiciones interruptoras de violencia, lo cual involucra un acercamiento a la comunidad.

$3.5 millones de dólares para adquirir una propiedad en la ciudad para espacios de uso mixto para la comunidad, que podrían incluir espacios verdes y un centro recreativo. La propiedad se encontrará cerca del 312 de la calle Alisal Este, informó el jefe de la policía de Salinas Kelly McMillin.

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